Recarga de munición: ¿Qué es lo que necesito?

Recarga de munición: ¿Qué es lo que necesito?

Tiro
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La recarga de munición es un actividad apasionante que reporta importantes beneficios a los que somos aficionados a las armas. Cuatro son sus ventajas principales con respecto a la munición: permite un ahorro económico importante al reducir su costo, podemos ajustarla a nuestra arma y modalidad de tiro, puede incrementar nuestra precisión y a veces es la única forma de poder usar armas en calibres obsoletos o poco comerciales.

 

Al margen del tema económico, puede haber una consideración de parametrización de la munición a nuestra arma y modalidad de tiro. Supongo que muchos de vosotros habréis observado en alguna competición o entrenamiento, como hay compañeros cuyas armas tienen menos retroceso y relevación que las vuestras. Sin duda han ajustado sus cartuchos al máximo para que el arma mecanice, pero que lo haga de esta forma más controlable, teniendo por tanto una ventaja competitiva. Ni que decir tiene que esta munición deberá cumplir los mínimos que el reglamento de la modalidad marque, si los hubiese. También puede suceder que estemos hablando de un arma antigua, que puede no esté preparada para soportar las presiones de la munición comercial actual y para preservarla no tengamos otra opción que utilizar con ella munición “suave”.

Otro motivo importante , que puede llevarnos a iniciarnos en la recarga, es la búsqueda de la precisión. Algo que saben bien los tiradores de deportivos, donde el uso de una munición ajustada al máximo a las características de nuestro arma determinará nuestros éxitos en las competiciones. Por ejemplo un tirador de rifle puede que con una munición tipo “match”, de coste elevado, logre agrupaciones por debajo del MOA. Pero si ese mismo tirador con ese mismo rifle y después de innumerables pruebas, da con la combinación de componentes adecuada para su rifle, podrá bajar incluso por debajo de ½ MOA.

Kit Lee de recarga

Finalmente puede ser que empecemos a recargar, porque sencillamente no nos quede más remedio. Hay munición de algunos calibres que ya se ha dejado de fabricar o son difíciles de encontrar. Con lo que la última opción para usar ese arma obsoleta es hacerle la munición a medida que requiere.

Sea cual fuere nuestra razón o razones, os detallamos a continuación cuales son los pasos que debéis dar y el material necesario para poder iniciaros en esta afición complementaria al deporte del tiro y la caza.

El aspecto legal
La recarga es una actividad regulada y requiere de una autorización, para poder obtenerla debemos cumplir una serie de requisitos sino queremos ser sancionados. Lo primero es realizar un curso de capacitación, impartido por una entidad autorizada por la Guardia Civil. Además de la asistir a ese curso por motivos legales, es obvio que necesitamos adquirir unos conocimientos que nos permitan afrontar la recarga con seguridad. Debemos tener claro desde el principio que esto no es un juego y que una manipulación errónea a la hora de recargar puede tener muy graves consecuencias para nuestra integridad física. Por otra parte, también tenemos que conocer el marco regulatorio donde nos movemos, para que en el futuro no seamos sancionados.

Una vez realizado el curso de formación deberemos comprar una prensa para recargar, esta debe estar homologada, con un certificado que lo acredite y debe tener su correspondiente factura de compra, donde se especifique claramente el modelo que hemos adquirido. Además deberemos tener un armero grado I homologado para poder guardarla, nos sirve el mismo que ya tengamos para los rifles amparados por nuestra licencia D, sino deberemos comprar uno.

Es a partir de este momento cuando ya podemos solicitar la autorización de recarga. Para ello nos dirigiremos a nuestra intervención de armas y rellenaremos el preceptivo formulario de solicitud y adjuntaremos los siguientes documentos: licencia de armas y DNI en vigor, certificado del curso recarga, certificado de homologación de la prensa, factura de la prensa, certificado de homologación del armero grado I, factura del armero y guías de pertenencia de las armas con los calibres que pretendamos recargar. Vale con una guía cualquiera por calibre, es decir, que si vamos a recargar el 9 mm P y el .308, pero tenemos varias armas en esos calibres, con llevar una de cada calibre nos valdría.

Os recomiendo que solicitéis la recarga de todos los calibres que tengáis, porque añadir calibres a posteriori, una vez obtenida la licencia, es realmente un pequeño engorro. La concesión de la autorización viene a tardar un mes aproximadamente, aunque dependerá de cual sea vuestra intervención. Cuando se os conceda, os darán un impreso donde se anotarán la pólvora y pistones que compráis, que son materiales sujetos a control por parte de la administración.

prensa monoestación

MATERIAL GENÉRICO

A continuación detallaremos las herramientas que necesitaremos para recargar, tanto munición para pistola como para rifle.

El manual de recarga
Considero que es un elemento imprescindible, en el mismo encontraremos las especificaciones de recarga para cada calibre, teniendo en cuenta los diferentes pesos de punta y tipos de pólvora. Nos indicará las cotas que deben tener los cartuchos y nos indicará las velocidades en boca que podemos esperar con esos parámetros.

Además normalmente encontraremos en esos libros consejos y advertencias de seguridad que nos evitarán cometer errores. Es habitual que los fabricantes de material de recarga editen sus propios manuales, aunque hay famosos autores que también han editado los suyos. Mi recomendación es hacerse con uno que incluya las pólvoras que tengamos disponibles en nuestro entorno. Otra opción es acudir a la página web del fabricante de la pólvora que usemos, para encontrar las tablas de recarga que recomienda para los calibres en que estemos interesados. No recomiendo bajo ningún concepto, fiarse inicialmente de presuntos expertos que podamos encontrar en el campo de tiro, sin haber cotejado previamente esa información de una fuente fiable.

Báscula Lyman con graneador

La prensa
Es uno de los elementos imprescindibles, al estar implicado en la mayoría de los pasos a seguir para poder recargar. Fundamentalmente la prensa es una herramienta para “aplastar” con fuerza dos elementos de forma conjunta. La prensa intervendrá en las siguientes tareas:

• Quitar los pistones de las vainas ya percutidas.
• Recalibrar una vaina nueva o usada para que adquiera las dimensiones adecuadas.
• Introducir un nuevo pistón en la vaina.
• Abrir ligeramente la boca de una vaina para colocar un nuevo proyectil.
• Empujar la bala para asentarla en la vaina con una cota correcta.
• Cerrar el cuello de la vaina para engarzar la bala con la fuerza correcta.

De estos pasos hay alguno que puede ser sustituido por otras herramientas, como es el caso de la colocación de un pistón en la vaina. Aunque para empezar yo recomendaría adquirir una prensa con los accesorios que permitan realizar todas las tareas antes descritas.

Dicho lo anterior queda por elegir el tipo de prensa a utilizar, mi recomendación para un usuario novel es que compre una prensa monoestación. Es la opción más sencilla, le obligará a trabajar por lotes, pero que le servirá para conocer y aprender perfectamente la mecánica de la recarga. Una vez aprendidos los fundamentos, podremos dar el paso a una prensa de tipo progresiva o semiprogresiva que nos ayudará a recargar con mayor velocidad, al trabajar como una pequeña cadena de producción. En cualquier caso, la inversión que realicemos en la prensa monoestación, la podremos seguir rentabilizando cuando queramos recargar munición para rifle buscando la máxima precisión.

Con respecto a las prensas progresivas y semiprogresivas decir que proporcionan unos ratios más altos de cartuchos recargados por hora. Sin duda una muy buena opción para los cartuchos propios de arma corta, aunque no tanto para cartuchos de rifle. Personalmente para estos insisto en la mono estación, si es que estamos buscando la máxima precisión. Uno de los pasos críticos para conseguirla es dispensar cantidades ajustadas e uniformes de pólvora en los cartuchos a recargar. Cierto es que existen dispensadores muy precisos, pero sólo controlando cada carga con una pesada previa y usando un graneador podremos asegurar cargas muy precisas.

Los dies
Son esos elementos con apariencia de “bujías”, que se atornillan en la cabeza de la prensa y que determinan qué tarea hará la misma de la lista antes mencionada. Son específicos por calibre, aunque alguno de ellos puede ser genérico, como el die para desempistonar vainas usadas. La mayoría de los kits de dies para calibre de pistola constan de tres unidades, con diferentes cometidos.

Die para recalibrar o dar forma a la vaina y desempistonar. A la vez que volvemos a dar las dimensiones a la vaina que le corresponden en ese calibre, empujamos el pistón usado fuera de la misma. Una observación importante, hay dies que pueden requerir lubricar las vainas antes de recalibrarles, con lo que necesitaremos una grasa específica.

Kit de dies lee

Die para abrir la boca de la vaina para poder asentar el proyectil. Muchos de estos dies son huecos, para poder colocar un dispensador de pólvora en la parte superior. De tal manera que a la vez que realizamos dicha tarea, podemos verter la cantidad exacta de pólvora, previa regulación del dispensador se entiende.

Die para asentar la bala y crimpar o cerrar la vaina a su alrededor. Este die se encarga de empujar la bala en el interior de la vaina, dentro del margen que las especificaciones del calibre permiten y nuestra arma admita. Además cierra el cuello de la vaina alrededor del proyectil, con la fuerza que calibremos. Hay algunos kits de pistola que incluyen un cuarto die, esto es porque separan en dos dies las funciones de asentar y crimpar.

Dentro de la caja que contiene el set de dies normalmente encontraremos un sujeta vainas, más conocido en la jerga de recarga por su nombre en inglés “shell holder”. Este componente permitirá sujetar y alinear nuestra vaina con respecto al die colocado en la cabeza de la prensa.

Dispensador de pólvora
No es un elemento indispensable pero si muy recomendable, ya que hará más fácil el trabajo de cargar la vaina con la cantidad de pólvora más precisa posible. Este dispositivo nos permitirá una vez regulado, verter la cantidad deseada, que siempre por seguridad deberá estar entre los márgenes que indique el manual o ficha de recarga. Aunque es importante señalar que hay dos factores que lo harán más o menos preciso, su calidad y las características de la pólvora. Por poner un ejemplo, una pólvora con granulometría elevada es más fácil que se dispense más precisamente que una que sea como polvo de maquillaje.

De todas formas, si estamos recargando buscando la máxima precisión, el dosificador puede representar una ayuda, pero el ajuste fino nos lo dará la báscula en cada carga y otro accesorio que se denominada graneador, de uso más avanzado. Además nada nos evitará de tener que realizar pesadas regulares durante la fase de carga de la pólvora, para comprobar que el dosificador está funcionando correctamente. Esto último es una consideración de seguridad muy importante, una carga excesiva o demasiado reducida puede producir un reventón de nuestra arma.

El graneador
El graneador es una herramienta muy básica para lograr la carga de pólvora perfecta. Estos dispensadores son máquinas simples que normalmente usan un tubo con rosca interna para mover pequeñas cantidades de pólvora, algunas veces tan poca como uno o dos granos a la vez, estos irán cayendo a una bandeja de la báscula hasta que se logra un peso preciso. Los graneadores o tricklers en inglés, son usualmente económicos y muy precisos, proporcionando el máximo control sobre la cantidad de pólvora con la que cargar el cartucho. Sin embargo, casi todos ellos son manuales, y si estamos recargando más de unos pocos cartuchos a la vez, puede ser agotador y consumir mucho tiempo.

Hay alguno electrónico que realiza la tarea con solo tocar un botón, sin girar la perilla con los dedos, pero el objetivo sigue siendo la precisión en lugar de la velocidad.

Existe también alguna solución intermedia, como el LOCK N LOAD QUICK TRICKLE de la casa HORNADY, que posee dos ruedas para dispensar la pólvora, la más grande arroja una cantidad mayor que la pequeña, esta última se utiliza para el ajuste más fino.


La báscula
Es otro de los elementos imprescindibles, necesitamos saber con la mayor precisión la carga de pólvora que vamos a verter en la vaina. En cuanto a tecnología las podemos dividir en dos tipos, analógicas y digitales. Sin duda para un usuario que se inicia en la recarga lo más cómodo y rápido es una báscula digital. Aunque hay bastantes recargadores, de la “vieja escuela”, que opinan que las analógicas están menos sujetas a sufrir alteraciones de funcionamiento por circunstancias externas, luces fluorescentes, humedad, presión atmosférica, etc. En mi opinión, sea cual sea la que elijamos, que venga con pesos de calibración o comprobación para chequear su precisión regularmente.

Embudos
Posiblemente una de las piezas más económicas pero más útiles del equipo de recarga. Los embudos te permitirán verter la pólvora desde la bandeja de la báscula al interior de la vaina sin que se te caiga sobre la mesa d recarga. Existen embudos específicos para cada calibre y otros genéricos con adaptadores.

Tablas para vainas

empistonador manual
Cuando tengamos las vainas abocardadas y empistonadas, las introduciremos en una tabla para vainas. Estas tablas se pueden comprar aunque también son fáciles de fabricar. Consisten en una plancha de madera o plástico de tamaño variable y con agujeros específicos para un número variable de vainas, estas quedan sujetas en su base, facilitando así la labor de accionar el dosificador o el embudo. Esta tarea se deberá hacer siguiendo un estricto orden a fin de evitar la doble carga de una vaina.

Limpiador de vainas
No es un dispositivo que sea imprescindible aunque si recomendable, ya que existen alternativas caseras para la limpieza de las vainas. Puedo decir que he probado diferentes métodos y me recomendación es adquirir un limpia vainas por vibración con un buen granulado. Otra alternativa muy interesante son los limpiadores por ultrasonidos, que realizan una limpieza profunda por dentro y por fuera, aunque personalmente les veo el inconveniente que requieren secar las vainas posteriormente.

Reloading Brass Cleaning 3

Preparación del asiento de los pistones
Son un conjunto de herramientas que permiten una preparación óptima del hueco de la vaina donde se asientan los pistones. Se componen de una herramienta de limpiado, otra para dar uniformidad y para escariar el hueco,

La herramienta de limpieza permite eliminar los residuos que se hayan podido quedar adheridos por la detonación del pistón y que pueden impedir un correcto asentamiento del nuevo.

La herramienta para dar uniformidad asegura que todos los huecos de las vainas a recargar sean idénticos en tamaño. Con ello logramos un asentamiento idéntico del pistón y por tanto evitamos diferencias de encendido de la pólvora que puedan variar la homogeneidad que buscamos en los cartuchos.

La herramienta para escariar, se utilizan sobre todo para el latón de vainas militares que tiene una especie de rizado en las paredes del hueco del pistón. De esta manera se recortan y se les da uniformidad.
Comprobador de cartuchos
Considero que es un elemento de seguridad, son unos pequeños cilindros metálicos donde introducir el cartucho una vez terminado, sirve para comprobar que el cartucho entra correctamente en una recámara simulada y que no sufre deformación alguna. Lógicamente podemos sustituirlos por el uso de la recámara real de nuestra arma, pero en el caso de un arma larga es realmente una tarea difícil y engorrosa.

Martillo de inercia
Herramienta para desmontar cartuchos terminados, separando el proyectil de la vaina y la pólvora, para poder reutilizar alguno o algunos de los componentes. No es imprescindible, pero no viene mal sobre todo cuando estamos empezando y a buen seguro cometeremos errores.

Empistonador manual
Es una herramienta manual que acelerará de forma considerable la tediosa tarea de colocar pistones en las vainas mediante la prensa.

Pie de rey
El pie de rey es otra herramienta imprescindible que puede tener una lectura electrónica o una lectura de analógica y puede estar hecho de acero inoxidable o plástico. Recomiendo el uso del modelo digital, ya que es mucho más rápido de operar, especialmente para aquellos que tengan problemas de vista. Se necesita para medir las vainas para asegurarse que no están fuera de especificaciones. También para ajustar la matriz o die que asienta el proyectil, de tal manera que obtengamos cartuchos con la cota o longitud correcta. El pie de rey, como cualquier otro equipo, se puede encontrar en diferentes calidades y precios.
Cajas de munición y etiquetas
Son cajas, normalmente de plástico, para diferentes conjuntos de calibres donde almacenaremos los cartuchos obtenidos del proceso de recarga. Suelen ir acompañados de un conjunto de etiquetas, donde especificaremos los datos principales de la recarga: calibre, tipo y peso de punta, tipo de pólvora y carga empleada.

HERRAMIENTAS ESPECÍFICAS DE RECARGA PARA RIFLE

Son herramientas que deberemos añadir a las anteriores, si nuestra intención es recargar calibres de rifle con vaina agolleteada.

Cortador de vainas y galga para vainas

corta vainas
El latón del cuello de las vainas de rifle agolleteadas se estiran ligeramente tras cada recalibración, de tal manera que hay que recortar el material sobrante cuando alcanza cierta longitud, que impide que se asiente correctamente en la recámara. No existe una pauta precisa, depende de varios factores, pero por experiencia viene a ser cada cinco recalibraciones aproximadamente. En cualquier caso es obligado tener un sistema galgas para comprobar las dimensiones de la vaina, para saber cuándo tenemos que recortarlas.

“Chafraneador” y escariador
Es una pequeña herramienta que se utiliza para limpiar las posibles rebabas que quedan en la boca del cuello de la vaina, tanto por fuera como por dentro, después de recortarla.

Lubricante
En el caso de las vainas de pistola, normalmente no necesitan lubricación previa a la recalibración, dependerá del tipo de die. Pero en el caso de las vainas de rifle agolleteadas es necesario lubricarlas previamente con una grasa específica. Para aplicarla podemos utilizar diferentes herramientas o hacerlo manualmente.

Resumen 

Hemos hecho  una somera introducción sobre las herramientas necesarias y recomendables para iniciarse en la recarga. Por supuesto hay otras muchas que pueden aportar seguridad y agilizar la labor. En cualquier caso lo importante es dar el primer paso, adelantarse en una actividad apasionante y accesoria a nuestra afición 

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