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Vortex Viper PST II 1-6x24 VMR-2 y PST 1-4x24 TMCQ

Publicado en Visores Óptica. Por Daniel Álvarez
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Ópticas variables de baja potencia

Analizamos en este artículo dos ópticas variables, que se caracterizan por su bajo número de aumentos y por tener una iluminación de punto rojo o similar. Son visores pensados para armas largas, con cierto nivel de polivalencia, en cuanto a su capacidad de facilitar disparos en la corta y en la media distancia. Es por ello, que son una muy buena solución para rifles tipo AR-15, que normalmente operan por debajo de los 100 m, pero que ocasionalmente puedan requerir de disparos más lejanos, siempre que su cartucho lo permita.

Son visores que reciben la calificación de Low Power Variable Optic (LOVP). Un término que no es muy conocido ni empleado en nuestro país, pero que define perfectamente sus características. Aunque el avance tecnológico óptico ha hecho que hayan ganado progresivamente presencia, curiosamente primero en el ámbito deportivo, después en el de la caza y finalmente en el táctico. Fundamentalmente porque han superado su problemática inicial, la de su fragilidad, construyéndose hoy auténticos “tanques”.

El origen de este tipo de ópticas nos retrotrae a 1998, cuando un grupo de tiradores deportivos de “TriGun” e IPSC Rifle, solicitan a TRIJICON una mira de amplio campo visual, pero con aumentos variables de 1-4x, dando nacimiento al AccuPoint de 1-4x24. Inmediatamente se convierte en un éxito y el mundo militar se fija en ella, haciendo que otras marcas sigan su estela, con productos similares.

El planteamiento es el de un punto rojo u holográfico con capacidades ampliadas, siendo tal vez su mayor inconveniente su relativamente elevado costo. El mayor peso está más que justificado, con la capacidad adicional de aumentos para la identificación del objetivo y la posibilidad de introducir retículas de todo tipo en el sistema. Tal vez su mayor inconveniente reside en la necesidad de entrenamiento, ya que no es lo mismo operar con un visor de este tipo que con un punto rojo tradicional. Por otra parte, pueden ser una solución para personas con astigmatismo en función de la retícula iluminada que elijan.

A continuación, analizamos las características y funcionalidades de este tipo de ópticas, sirviéndonos de los dos modelos de VORTEX. En el caso del VIPER PST Gen II se trata de un visor de gama media, que aunque es notablemente más económico se acerca bastante en calidad a la gama alta RAZOR. Mientras que en el caso del PST, pertenece a la gama media de la anterior generación, que ahora por precio es una buena oportunidad de entrada a la marca, siendo fabricados ambos en Filipinas.

Características físicas

Aquí es donde los visores se hacen especialmente notar, si los comparamos con un punto rojo o un holográfico. En cuanto a sus longitudes son bastante similares, el VIPER PST Gen II tiene 10,9” (277 mm), por 9,7” (246 mm) del PST. En lo que si hay una diferencia más notable es en el peso, 644 g en el primer caso frente a 408 g del segundo. Eso sí, el peso está en consonancia con su robustez, el PST Gen II transmite una gran solidez, se trata de un visor que tiene una clara vocación táctica. El revestimiento es un anodizado negro mate para reducir los reflejos, que también proporciona una buena resistencia a los rasguños. En el interior de ambos, hay gas argón para evitar cualquier tipo de empañamiento.

La posición del regulador de intensidad de iluminación de la retícula es clásica en el PST 1-4x24

Ambos visores emplean un tubo de 30 mm, una medida estándar que permite un amplio abanico de monturas. Nosotros para nuestras pruebas, nos hemos decantado por un chasis integrado de base y montura de la casa WARNE, el modelo X-SKEL30. Que es una montura especialmente diseñada para este tipo de visores, que de forma habitual van montados sobre rifles MSR.

Óptica

Esta es sin lugar a dudas, la parte más subjetiva de la evaluación de cualquier óptica, aunque tratándose de VORTEX, ya sabemos de antemano que va a ser de calidad. Como ya hemos citado en alguna otra ocasión, este fabricante realiza su diseño en EEUU, pero tiene tres centros de fabricación por calidades: Japón, Filipinas y China. Ambos visores son fabricados Filipinas como hemos señalado en la introducción, por lo que se corresponden con su gama media de producto. Ciertamente habiendo probado su gama alta RAZOR, puedo decir que no tiene la calidad superlativa de aquella, pero en cualquier caso superan a muchos visores que son competencia en su segmento de precio.

Las lentes de ambos visores evaluados, comparte tratamientos propietarios, que aumentan la transmisión de luz con múltiples recubrimientos antirreflectantes en todas las superficies de las lentes. Además, estas están fabricadas con vidrio de dispersión extra baja (XD), que aumenta la resolución y la fidelidad del color, lo que da como resultado imágenes nítidas y brillantes.

Aprovechando la rápida pérdida de luz en esta época del año, probamos los visores en condiciones de luz crepuscular con buenos resultados. Apuntando a elementos del entorno natural, donde se encuentra ubicado nuestro campo de tiro de referencia, obtuvimos imágenes con un buen nivel de detalle y definición. Lógicamente sin perder la perspectiva de que se trata de lentes con un objetivo de tan solo 24 mm. Aunque en general, si por algo se caracterizan las ópticas de este fabricante, es por gran cantidad de luz que son capaces de llevar desde el objetivo al ocular.

Aumentos

Este es sin duda el aspecto clave de este tipo de visores, donde su magnificación mínima comienza a partir de 1x. Si consideramos un visor con este rango inicial, es porque pensamos utilizarlo mucho tiempo en ese nivel, por lo que su rendimiento como si fuese un punto rojo es especialmente importante. ¿Qué es lo que buscamos a 1x? Pues fundamentalmente velocidad, nadie usa una mira telescópica a 1x porque buscan precisión. Para obtener velocidad, debe tener un visor con una gran pupila de salida en 1x, un amplio campo de visión (FOV), baja distorsión y un punto de puntería extremadamente fácil de localizar.

Por mi experiencia con este tipo de visores, cuanto mayor es el número máximo de aumentos, más difícil es conseguir unas buenas características a 1x y mayor es el precio de la óptica. Es decir, a mayor ratio de magnificación, mayor complejidad, mayor versatilidad y por lo tanto mayor precio. Lo mismo podemos decir de la iluminación del punto de la retícula. Existe una diferencia de precio significativa, entre una iluminación que simplemente se puede ver, frente a otra que es capaz de verse de forma destacada durante el día, en condiciones de luz intensa.

Refiriéndonos a las características del VIPER PST II, decir que tiene una pupila de salida de 24 mm (24/1x) propiciada por un ocular de 1,8” (45,72 mm) de diámetro, un campo de visión de 34,29 m a 100 yardas y un punto rojo con 10 niveles de intensidad, con paradas intermedias de apagado. En el caso del VIPER PST, lógicamente tiene un diámetro de pupila de salida a 1x de 24 mm, con un ocular de 1,63” (41,40 mm) de diámetro, un campo de visión de 29,87 m a 100 yardas y un punto rojo que resulta tener cuatro segmentos circunscritos alrededor del mismo. Hay que señalar que el punto es de muy pequeña intensidad, pero que al estar inscrito en el interior de ese proto-círculo, se localiza muy rápidamente. En ambos casos el sistema de iluminación está alimentado por una batería CR2032, que proporciona unas 150 horas de funcionamiento.

Después de haber probado los dos y aunque ambos tienen amplios alivios oculares, tengo que decir que en el PST GEN II es más fácil y rápido encontrar una posición correcta de la cabeza que permita ver la imagen completa, es decir tiene un mejor “eyebox” que el PST. Pero en este último es más fácil encontrar el punto en condiciones de luz intensa, gracias a su diseño. Lógicamente, la diferencia de aumentos máximos permite diferentes niveles de alcance. En el caso de 4x podemos apuntar a objetivos hasta 400 m con una alta tasa de aciertos, siendo en el caso de 6x la distancia operativa de 600 m.

Retículas

Ambas retículas son en segundo plano focal (SFP), una disposición razonable para visores con aumento hasta los 6x con un objetivo de 24 mm. A efectos de uso de la retícula para cálculos de la distancia, esta guarda la proporción en los aumentos máximos. Solo en el caso de mayores aumentos para ese diámetro de objetivo, podremos tener un diámetro de pupila comprometido para condiciones de luz poco favorables.

 

 

Las dos retículas de nuestras ópticas protagonistas

Por ejemplo, si hacemos un pequeño cálculo, veremos que a 8x en un objetivo de 24 mm, hablamos de una pupila de salida de 3 mm. Tengamos presente que el máximo utilizable por un ojo humano joven, se sitúa alrededor de los 7 mm. Es por ello, que para esos aumentos, un planteamiento de primer plano focal sea algo más acertado, porque podremos bajar los aumentos, aumentando la pupila de salida y guardando las proporciones de la retícula.

Los diseños SFP son más sencillos de implementar técnicamente, con lo que respecta a la retícula y la iluminación de la misma. Por lo que es más fácil alcanzar un visor de calidad a un precio más contenido. Otro aspecto a considerar, es el diseño de la retícula, ya que debido al uso de este tipo de ópticas, lo habitual será servirse de las mismas para realizar las correcciones de tiro, evitando las torretas.

En el caso del PST Gen II la retícula es una VMR-2 en MRADs, con una lectura clara y de cálculos sencillos. Para la PST, se trata de una Tactical Milling Close Quarters (TMCQ) en MOAs, también de carácter táctico y que no resulta complicada.

Torretas

Como hemos dicho en un apartado anterior, no son las torretas, unos controles de interacción habitual en este tipo de visores. Dadas sus distancias de operación, tipología de armas y dinámica de uso, la media y larga distancia se solventa utilizando las marcas y subtensiones de las retículas. Tal vez es también por ello que, aun tratándose de ópticas eminentemente tácticas, estas vengan cubiertas por tapas. Dado que van a ser pocas las ocasiones, más allá de la puesta a cero, en las que se haga uso de ellas.

Para la PST Gen II se trata de unas muy generosas torretas en diámetro, graduadas en MRAD y en las cuales cada clic equivale a una corrección de 0,2 MRAD, es decir 2 cm a 100 m. La corrección máxima, en altura y deriva, que admiten es de 46 MRAD cada una. Son ultra-bajas y presentan una buena mordiente para su manipulación, gracias a unos acertados cortes en el contorno biselado. Ahora bien, pecan en exceso de dureza, más aún, teniendo en cuenta que ya tienen la protección de una cubierta.

Las ruletas de altura y deriva presentan algo de dureza en el PST Gen II

En el caso de la PST, también llevan protectores de torretas, pero en este caso están graduadas en MOAs, en las cuales cada clic supone una variación de ½ MOA o lo que es lo mismo, 1,45 cm a 100 m. En cuanto a su capacidad máxima de ajuste, tanto en altura como en deriva es de 90 MOAs. Son de menor diámetro que en el modelo de segunda generación, pero personalmente aprecio que tienen un mejor tacto, con nítidos y sentidos clics dotados de la dureza justa para su manipulación.

 

Las ruletas del PST 1-4x24 son cómodas de accionar, con un muy buen tacto

Otros controles

Lo primero que destaca en ambos visores es la ausencia de ruleta de paralaje, ya que ambos están ajustados de forma fija a 100 yardas. En el caso del PST Gen II, el lateral derecho está ocupado por una ruleta 10 posiciones para el control de la intensidad del punto. Para el PST, la misma tiene una disposición más clásica, está situada cerca del ocular y cuenta con el mismo número de niveles, también intercalados con posiciones de apagado. Como ya sabemos, esto permite mantener accesible rápidamente nuestra posición preferida de iluminación. En ambos casos el tacto es bueno y tiene un paso muy nítido por clic.

La ruleta de magnificación en ambos visores está bien resuelta, con sendos anillos con cortes que facilitan su manejo. Ahora bien, sería de agradecer, que en ambos casos se sirviesen con una palanca de ayuda a la rotación. Por dos razones, por un lado, porque especialmente en un uso deportivo, se producen transiciones rápidas de distancias y por otro, porque ante condiciones ambientales complicadas es una garantía para su operativa. Quiero citar que en caso del PST Gen II, el anillo del zoom presentaba una dureza excesiva, es por tanto más que recomendable utilizar una maneta del mercado de terceros.

RESUMEN

Las LOVP son la evolución natural de los puntos rojos, manteniendo sus buenas cualidades, se ha buscado ampliar su rango de uso. Una muestra de ellas, son estas dos ópticas de calidad con un enfoque táctico, con lo que eso significa a efectos de robustez, pero con la versatilidad suficiente para un uso deportivo y cinegético. En este último caso, su empleo en batidas y monterías está especialmente indicado, ya que, dependiendo del puesto que nos toque o las circunstancias de la cacería, podremos configurarlo como si fuese un punto rojo para abatir piezas debajo de los 70 m o un visor para la media distancia. Además, su relación calidad precio es excelente, ya que es posible encontrar el PST Gen II por 796 € y el PST por tan solo 460 €.

Agradecimiento

Agradecemos a BCNOUTDOOR, distribuidor exclusivo VORTEX para España, la cesión del material necesario para la elaboración de este artículo.

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