Mensaje por JohnWoolf » 14 Sep 2013 22:29
Bueno, seguimos.
En teoría un cartucho de fuego anular hace el headspace, espacio de cabeza o cota de huelgo en el anillo o pestaña. En ese sentido es como cualquier cartucho de revólver o de arma larga tipo 44-40, 45-70, 30-30, etc. Y en realidad es así en la mayoría de los casos de armas recamaradas para cartuchos de fuego anular. Incluso muchas veces competimos con pistolas y rifles, en ocasiones a alto nivel, aceptando eso con los ojos cerrados.
Nada más lejos de la realidad.
Las armas de competición del calibre .22 lr o están perfectamente adaptadas a la munición que van a tirar, y viceversa, o sólo parecen armas de competición. Me explico. Los grandes fabricantes de armas, sobre todo largas, de competición tienen muy en cuenta las medidas de la munición que se va a tirar. Tan es así que las tolerancias son mínimas y en realidad la recámara tiene sólo el mínimo espacio para que la boca de la vaina se expanda un poquito para soltar la bala. No sólo en anchura sino en longitud, y aquí hay que hacer una reflexión muy importante.
Cuando comparamos un cartucho del .22 lr con uno de fuego central abotellado, tan de competición como pueda ser él (.222 Rem, 6 PPC, .308 Win, 6,5 Sueco, etc, por decir unos pocos), la diferencia elemental es que el .22 lr no tiene hombros. Si vemos sus correspondientes recámaras veremos la diferencia más clara. La de los cartuchos nombrados es hembra de la vaina con una tolerancia en anchura y una pequeña pero importantísima tolerancia en longitud para el cuello, luego hay un vuelo libre más o menos breve, luego una rampa (porque las estrías no nacen de repente) con un ángulo (salvo en el caso del 6,5 Grendel que tiene tres ángulos) y de longitud variable según fabricantes y por fin las estrías. La del .22 lr es recta, con esa pequeña tolerancia para que ensanche la vaina a fin de dejar salir la bala, la rampa reducida a la mínima expresión y por fin las estrías. Cuando recamaramos un cartucho del .22 lr, acerrojamos, hace el headspace y nos olvidamos. Y más vale que sea así porque si nos fijáramos nos quedaríamos desconsolados al ver que o nuestro fabricante no ha considerado ese aspecto o nosotros lo ignoramos o se nos ha olvidado; en todo caso no tiramos la munición adecuada a nuestro arma. Hay una interacción entre la marca de rifles X y la marca de munición Y para que Y entre perfectamente en X: uno hace la recámara para el otro y el otro hace la munición para la recámara del uno. Si no es exactamente así o un arma ya tiene muchos años, es cuando se ve que un equipo o un solo tirador va a fábrica y prueba lotes de munición.
Tuve una Unique del .22 lr que usé bastantes años en Pistola Standard. Con ella llegué a Primera Especial, sí, pero no hacía puntos. Un día se me encendió la bombilla y rescaté del fondo del cajón la prueba de tiro que hicieron en fábrica. Una rosa perfecta de cinco tiros que decía: Probada por Fulano de Tal con Lapua Dominator. Ostras. Para hacerlo corto: conseguí Lapua Dominator y la cosa cambió mucho; de repente mi Unique era precisa como la madre que la parió. Un día vendí esa pistola y ninguna de las que he tenido para la especialidad ha tirado bien con Lapua Dominator.
Como ya hemos aceptado que hace el espacio de cabeza en la pestaña no nos planteamos que hay una realidad de los rifles de competición, sobre todo Varmint, que es directamente transferible al .22 lr: es bueno que la bala toque las estrías. En realidad el headspace es doble, pues el cartucho para en la pestaña y en la rampa de arranque de las estrías tras esa zona muerta sin estriado.
Saludos.
JW.
Bueno, seguimos.
En teoría un cartucho de fuego anular hace el headspace, espacio de cabeza o cota de huelgo en el anillo o pestaña. En ese sentido es como cualquier cartucho de revólver o de arma larga tipo 44-40, 45-70, 30-30, etc. Y en realidad es así en la mayoría de los casos de armas recamaradas para cartuchos de fuego anular. Incluso muchas veces competimos con pistolas y rifles, en ocasiones a alto nivel, aceptando eso con los ojos cerrados.
Nada más lejos de la realidad.
Las armas de competición del calibre .22 lr o están perfectamente adaptadas a la munición que van a tirar, y viceversa, o sólo parecen armas de competición. Me explico. Los grandes fabricantes de armas, sobre todo largas, de competición tienen muy en cuenta las medidas de la munición que se va a tirar. Tan es así que las tolerancias son mínimas y en realidad la recámara tiene sólo el mínimo espacio para que la boca de la vaina se expanda un poquito para soltar la bala. No sólo en anchura sino en longitud, y aquí hay que hacer una reflexión muy importante.
Cuando comparamos un cartucho del .22 lr con uno de fuego central abotellado, tan de competición como pueda ser él (.222 Rem, 6 PPC, .308 Win, 6,5 Sueco, etc, por decir unos pocos), la diferencia elemental es que el .22 lr no tiene hombros. Si vemos sus correspondientes recámaras veremos la diferencia más clara. La de los cartuchos nombrados es hembra de la vaina con una tolerancia en anchura y una pequeña pero importantísima tolerancia en longitud para el cuello, luego hay un vuelo libre más o menos breve, luego una rampa (porque las estrías no nacen de repente) con un ángulo (salvo en el caso del 6,5 Grendel que tiene tres ángulos) y de longitud variable según fabricantes y por fin las estrías. La del .22 lr es recta, con esa pequeña tolerancia para que ensanche la vaina a fin de dejar salir la bala, la rampa reducida a la mínima expresión y por fin las estrías. Cuando recamaramos un cartucho del .22 lr, acerrojamos, hace el headspace y nos olvidamos. Y más vale que sea así porque si nos fijáramos nos quedaríamos desconsolados al ver que o nuestro fabricante no ha considerado ese aspecto o nosotros lo ignoramos o se nos ha olvidado; en todo caso no tiramos la munición adecuada a [u]nuestro[/u] arma. Hay una interacción entre la marca de rifles X y la marca de munición Y para que Y entre perfectamente en X: uno hace la recámara para el otro y el otro hace la munición para la recámara del uno. Si no es exactamente así o un arma ya tiene muchos años, es cuando se ve que un equipo o un solo tirador va a fábrica y prueba lotes de munición.
Tuve una Unique del .22 lr que usé bastantes años en Pistola Standard. Con ella llegué a Primera Especial, sí, pero no hacía puntos. Un día se me encendió la bombilla y rescaté del fondo del cajón la prueba de tiro que hicieron en fábrica. Una rosa perfecta de cinco tiros que decía: Probada por Fulano de Tal con Lapua Dominator. Ostras. Para hacerlo corto: conseguí Lapua Dominator y la cosa cambió mucho; de repente mi Unique era precisa como la madre que la parió. Un día vendí esa pistola y ninguna de las que he tenido para la especialidad ha tirado bien con Lapua Dominator.
Como ya hemos aceptado que hace el espacio de cabeza en la pestaña no nos planteamos que hay una realidad de los rifles de competición, sobre todo Varmint, que es directamente transferible al .22 lr: es bueno que la bala toque las estrías. En realidad el headspace es doble, pues el cartucho para en la pestaña y en la rampa de arranque de las estrías tras esa zona muerta sin estriado.
Saludos.
JW.