Mensaje por Firefighter » 25 Nov 2012 16:08
La idea de las miras de espejo surgió debido al hecho de que no se pueden ver con nitidez los tres puntos que hay que alinear para hacer un buen disparo: el alza, el punto de mira y el blanco. Si vemos bien definidos los dos primeros, se nos difumina el blanco y viceversa. Y a resolver este problema se dedicaron los inventores.
Al finalizar la década de los sesenta se introdujo una limitación en la llamada "Pistola Libre" que, siempre tuvo esta denominación, precisamente porque no tenía definidas sus características principales como ocurre en las armas previstas para otras modalidades de tiro, tales como la longitud del cañón, la distancia entre miras, las dimensiones y peso del arma y la resistencia del disparador, entre otras. En la "Libre" solamente calibre 22 fuego anular, tiro a 50 metros y articulación libre de la mano y la muñeca. Lástima que no la conocieran los redactores del vigente Reglamento de Armas (¿o fueron sus intérpretes?). La Pistola Libre denomina la prueba reina del arma corta; escribí un artículo hace muchos años en el que la denominaba "la Fórmula Uno de la pistola", y tuvo buena acogida. En fin, que era "libre" hasta su venta en las armerías en los países más cultos que España en esto de las armas.
Las ideas siempre van delante del Derecho. La técnica es la gran ayuda para superar los récords y así surgen normas que las regulan o prohibiciones si se considera que desvirtúan, como en este caso, la condición deportiva del arma. Y esto ocurrió con las "miras de espejo" (norma 4.1.c. de las Generales, Reglamento ISSF) de las que he oído a muchos tiradores que desconocían en qué consistía el aparato. Y esto me ha decidido a escribir sobre él.
La idea surgió para conseguir resolver el problema que todos conocemos de que no se pueden ver con nitidez los tres puntos que hay que alinear para hacer un buen disparo: el alza, el punto de mira y el blanco. Si vemos bien definidos los dos primeros, se nos difumina el blanco y viceversa. Utilizamos, con o sin gafas, el enfoque a las miras con el blanco más o menos borroso, porque es mejor o, por lo menos, lo menos malo. Pero evidentemente, no es la perfección que sería ver con nitidez los tres puntos. Y a esto se dedicaron los inventores.
El "sistema Ruess" tiene en el lugar del alza una pequeña placa transparente que lleva grabado un triángulo de color negro. Esta placa de tamaño similar a nuestro "tablón" no lleva muesca como nuestras alzas habituales.
En vez de llevar punto de mira, lleva en su lugar un espejo cóncavo parabólico cuya distancia focal corresponde a la separación de la pieza colocada en el lugar del alza.
Como se percibe ya, el montaje del aparato es bastante complicado y tiene que ser muy preciso en su ajuste. El tirador debe actuar como sigue: al colocar el arma en la posición de disparo, el espejo debe reflejar el centro de la zona negra del blanco; debe cerrarse el ojo con que se apunta, generalmente el derecho, y enfocar el blanco con el ojo izquierdo. Al abrir el ojo derecho, el tirador verá, en ese momento, el triángulo en el blanco que debe ajustar, si no lo está exactamente, al centro del blanco como en el sistema tradicional y, entonces, realizar el disparo.
Según los inventores el "sistema de espejo" tiene la ventaja de que elimina el proceso de adaptación del ojo al apuntar. La puntería se realiza con el empleo de ambos ojos, el ojo izquierdo se fija en el blanco y el derecho en el triángulo sobre el espejo, viéndose perfectamente enfocados el triángulo y el blanco. Dicen los inventores que, una vez acostumbrados, los tiradores "menos jóvenes" encontrarán más fácil este nuevo sistema de puntería porque se evitan los errores debidos a variaciones de la luz y, especialmente, por las dificultades de adaptación del ojo a las miras.
Los inventores del "sistema" fueron los hermanos Hugo y Reiny Ruess, de Zürich. Este segundo fue un gran tirador miembro del Equipo Nacional Suizo. Hizo una demostración ante el Comité Técnico de la U.I.T. por primera vez en 1965 durante los Campeonatos Europeos de Bucarest (Rumania). Dicen los interesados que, "después de un estudio meticuloso", el Comité aprobó el "sistema" y fue patentado. En mi opinión particular, no fue aprobado porque el Comité Técnico solamente informa, pasa al Comité de Pistola y termina decidiendo el Consejo de Administración. Y resulta extraño que desde entonces figura en los Reglamentos como "prohibición". La patente creo que fue adquirida por Hammerli, que colaboró en el montaje. Yo conocí a Reiny Ruess enn su actual armería de Zürich.
Esta es la explicación que encontré en la red y no puedo hacer saber de quien es pues no estaba firmada
Tiene ventajas aparentes pero no se diferencia demasiado de la técnica de disociación de la vista que algunos tiradores "con facultades" pueden hacer
Un saludo
[color=#800000]La idea de las miras de espejo surgió debido al hecho de que no se pueden ver con nitidez los tres puntos que hay que alinear para hacer un buen disparo: el alza, el punto de mira y el blanco. Si vemos bien definidos los dos primeros, se nos difumina el blanco y viceversa. Y a resolver este problema se dedicaron los inventores.
Al finalizar la década de los sesenta se introdujo una limitación en la llamada "Pistola Libre" que, siempre tuvo esta denominación, precisamente porque no tenía definidas sus características principales como ocurre en las armas previstas para otras modalidades de tiro, tales como la longitud del cañón, la distancia entre miras, las dimensiones y peso del arma y la resistencia del disparador, entre otras. En la "Libre" solamente calibre 22 fuego anular, tiro a 50 metros y articulación libre de la mano y la muñeca. Lástima que no la conocieran los redactores del vigente Reglamento de Armas (¿o fueron sus intérpretes?). La Pistola Libre denomina la prueba reina del arma corta; escribí un artículo hace muchos años en el que la denominaba "la Fórmula Uno de la pistola", y tuvo buena acogida. En fin, que era "libre" hasta su venta en las armerías en los países más cultos que España en esto de las armas.
Las ideas siempre van delante del Derecho. La técnica es la gran ayuda para superar los récords y así surgen normas que las regulan o prohibiciones si se considera que desvirtúan, como en este caso, la condición deportiva del arma. Y esto ocurrió con las "miras de espejo" (norma 4.1.c. de las Generales, Reglamento ISSF) de las que he oído a muchos tiradores que desconocían en qué consistía el aparato. Y esto me ha decidido a escribir sobre él.
La idea surgió para conseguir resolver el problema que todos conocemos de que no se pueden ver con nitidez los tres puntos que hay que alinear para hacer un buen disparo: el alza, el punto de mira y el blanco. Si vemos bien definidos los dos primeros, se nos difumina el blanco y viceversa. Utilizamos, con o sin gafas, el enfoque a las miras con el blanco más o menos borroso, porque es mejor o, por lo menos, lo menos malo. Pero evidentemente, no es la perfección que sería ver con nitidez los tres puntos. Y a esto se dedicaron los inventores.
El "sistema Ruess" tiene en el lugar del alza una pequeña placa transparente que lleva grabado un triángulo de color negro. Esta placa de tamaño similar a nuestro "tablón" no lleva muesca como nuestras alzas habituales.
En vez de llevar punto de mira, lleva en su lugar un espejo cóncavo parabólico cuya distancia focal corresponde a la separación de la pieza colocada en el lugar del alza.
Como se percibe ya, el montaje del aparato es bastante complicado y tiene que ser muy preciso en su ajuste. El tirador debe actuar como sigue: al colocar el arma en la posición de disparo, el espejo debe reflejar el centro de la zona negra del blanco; debe cerrarse el ojo con que se apunta, generalmente el derecho, y enfocar el blanco con el ojo izquierdo. Al abrir el ojo derecho, el tirador verá, en ese momento, el triángulo en el blanco que debe ajustar, si no lo está exactamente, al centro del blanco como en el sistema tradicional y, entonces, realizar el disparo.
Según los inventores el "sistema de espejo" tiene la ventaja de que elimina el proceso de adaptación del ojo al apuntar. La puntería se realiza con el empleo de ambos ojos, el ojo izquierdo se fija en el blanco y el derecho en el triángulo sobre el espejo, viéndose perfectamente enfocados el triángulo y el blanco. Dicen los inventores que, una vez acostumbrados, los tiradores "menos jóvenes" encontrarán más fácil este nuevo sistema de puntería porque se evitan los errores debidos a variaciones de la luz y, especialmente, por las dificultades de adaptación del ojo a las miras.
Los inventores del "sistema" fueron los hermanos Hugo y Reiny Ruess, de Zürich. Este segundo fue un gran tirador miembro del Equipo Nacional Suizo. Hizo una demostración ante el Comité Técnico de la U.I.T. por primera vez en 1965 durante los Campeonatos Europeos de Bucarest (Rumania). Dicen los interesados que, "después de un estudio meticuloso", el Comité aprobó el "sistema" y fue patentado. En mi opinión particular, no fue aprobado porque el Comité Técnico solamente informa, pasa al Comité de Pistola y termina decidiendo el Consejo de Administración. Y resulta extraño que desde entonces figura en los Reglamentos como "prohibición". La patente creo que fue adquirida por Hammerli, que colaboró en el montaje. Yo conocí a Reiny Ruess enn su actual armería de Zürich.[/color]
Esta es la explicación que encontré en la red y no puedo hacer saber de quien es pues no estaba firmada
Tiene ventajas aparentes pero no se diferencia demasiado de la técnica de disociación de la vista que algunos tiradores "con facultades" pueden hacer
Un saludo