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Puño Gordo 2012: un divertido pim-pam-pum de pruebas

Publicado por en en Caza
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Ya advertí en otro artículo de este blog que tiendo a lo chusco y que me alejo de cifras y tecnicismos que, si bien son útiles para revestir de seriedad un argumento, pueden resultar poco prácticos para hacerse una idea rápida y sencilla de las cosas... Vaya, que este menda suele rezar aquello de "dadnos Santos del Cielo una visión global bastante aproximada". Con este espíritu hicimos unas interesantes pruebas sobre munición, efectos y visores el pasado fin de semana.

Por segundo año consecutivo un grupo de usuarios del foro "organizamos" una quedada en el Polígono de Tiro de Puño Gordo, cerca de la localidad aragonesa de Caspe con objeto de poner nuestras armas a punto y hacer algunas pruebas; pero sobre todo con ánimo de compartir una jornada entretenida y conocer a algunos usuarios de armas.es con los que nunca hemos mantenido un encuentro personal.

Así, el pasado día 4 de agosto, con un sol "que se caía a cachos", acudimos Yogi, Cansino, Tonin40, Cristian, Jabalijoven, Eva, Sara, Desi y el que suscribe. Tres generaciones de la familia Sipiera nos recibieron a en sus instalaciones de Puño Gordo con la familiaridad y la exquisita atención que los caracteriza. En este polígono me encuentro como en mi casa y os aseguro que no es una frase hecha.

 

          

                Domingo Sipiera, siempre atento a lo que necesitásemos en las galerías y canchas

 

Lo primerito que hice nada más llegar fue mandar a Jabalijoven con tres cartuchos del 30.06 para que los metiera en hielo con la advertencia de que no salieran de la nevera para ir a la sartén. No preguntéis, que luego explicaré para qué.

 

La mañana comenzó con unas tandas de recorrido de caza en la primera de las cuales debí usar "cartuchos sin perdigones" (exceso de confianza). Está bien no ponerse nervioso, pero no es cosa de hacer el huevón y afortunadamente en la segunda serie chafé algunos platos más que en la primera y en general todos mejoramos algo bajo la atenta mirada y los consejos de Carlos, un tirador experto y habitual de ese polígono que por esas cosas de la vida tira desde una silla de ruedas dando sopasconhonda al más pintado.

Aunque esto no fue una prueba como tal, pudimos comprobar la importancia fundamental de la culata para hacer tiros medianamente ajustados: Cansino nos mostró un añadido en la culata de su Benelli gracias al cual no tendrá que disparar a las torcaces con perdigón del 00 para hacerlas bajar (risitas) y Cristian (que tiene los brazos más largos que una tralla) hizo lo que pudo con una escopeta que le venía cortíiiiiiisima. 

Lo de Cansino con la escopeta encasquillada, recargando para tirarle el segundo tiro a un plato antes de que llegara al suelo, tuvo su gracia. Me recordó al delantero del Alcoyano, que sacaba el corner y corría a rematar.

 

           

                  "Cansino" con otro de los Sipiera controla el orden el el pasillo de tiro

 

Aún nos dio tiempo de probar los veintidoses y ver cómo la Franchi semiautomática se tragaba las balitas casi con la misma avidez con que nosotros nos "jincamos" instantes después unos caracoles de la tierra y unos entrantes, paella, buena carne a la brasa y agua, mucha agua entre historias con las que los Sipiera se revelaron una vez más como una unidad familiar que siente pasión por la caza y el tiro y que tiene vivencias, experiencia y anécdotas para tener entretenida a la audiencia durante horas. Un detalle: la madre (abuela ya) que calzará bien pasados los 65 le sacude a los ciervos y a los jabalíes en las batidas... Si esto de la caza fuera menos impopular, ya habría sido objeto de algún reportaje.

 

BALAS DE ESCOPETA

Por la tarde comenzó Yogi poniendo a tiro un visor Sutter 1,5-4,5x26 montado sobre una escopeta Winchester European 1500 de cañón liso y choque cilíndrico. 

El Sutter se sujeta a un carril "B-Square Shotgun Universal Cantilever" (tipo Picatinny) que se instala a su vez sobre la banda ventilada del cañón. El hecho de que el carril vaya flotado sobre el cajón de mecanismos, y no sujeto a éste, puede generar alguna desconfianza por las vibraciones que ha de soportar, pero la verdad es que el conjunto presenta un agarre firme. Bien pensado puede ser incluso favorable para la precisión ya que el visor, formando un conjunto solidario con el cañón, no se vería afectado por un posible desajuste entre el cañón y el cajón de mecanismos, que son piezas distintas y ensambladas.

Además esta instalación permite cambiar cañones sin que se modifique el ajuste. O sea que se puede tener un cañón slug con su visor incorporado para caza mayor y un cañón liso con punto sencillo para caza menor e intercambiarlos sin pérdida de centrado en el primero de ellos ya que el ajuste del visor se ha casado con el cañón sobre el que va montado. 

 

           

                  "Yogi" se aplica en meter las balas de escopeta en el blanco instalado a 80 metros con su Winchester de cañón liso

 

Aunque el primer disparo se hace con una Winchester Slug (por ir calentando), la prueba se realizó con munición Trust Sabot Slug y aquí vinieron las primeras sorpresas, pues la bala de escopeta con cañón liso resultó ser mucho más precisa y enérgica de lo que yo hubiera creído, confirmándose que el problema de disparar bala con la escopeta viene principalmente de los elementos de puntería empleados; de forma que con el uso de un visor, por sencillo y económico que sea –y siempre que soporte los "pepinazos"– es perfectamente posible conseguir concentraciones bastante cerradas a 80 metros sin demasiadas complicaciones.

No fue menos sorprendente que en un primer ajuste las balas golpeasen igual de altas por encima del blanco a 40 y a 80 metros. ¿Quizá al colocar los blancos a esas distancias habíamos dado casualmente con el primer cero y el segundo cero de la parábola? Puede ser, pues no parece lógico que la bala sea perfectamente tensa en esas dos distancias.

 

         

         El cartón a 40 metros se traga un primer disparo de Trust. En el cartón de 80 metros, el disparo golpeó igual de alto. Casualidades de la vida parece que habíamos colocado los blancos en el primer y segundo cero. Después vendrían las Brenneke

 

A falta de una confirmación en balística de efectos, la Trust Sabot Slug nos pareció que puede estar a la altura de la conocida y mucho más cara Sauvestre Bala Flecha, que también Yogi llevó al campo de tiro pero que a la vista de los buenos resultados de la munición nacional y dado que ya teníamos ajustado el visor para ella, ni siquiera llegamos a probar (Yogi se las regaló a Jabalijoven, que a estas horas aún baila de felicidad).

 

          

                La Brenneke; posiblemente la bala de escopeta más disparada en toda Europa durante los  años 70 y 80

 

Ya que estábamos de escopetas y de balas, fui a algo más primitivo: una Beretta A301 con cañón liso de tres estrellas, punto de mira sencillo y munición Legia Brenneke que compré cuando estaba estudiando en Madrid (año 1985? Tengo una memoria terrible).

El caso es que mis impactos golpeaban altos y a la izquierda del blanco apuntado y eso a pesar de que la Brenneke gira dextrosum; pero parece lógico que la mira abierta de una escopeta y su cañón den ese error de unos 20 centímetros alto y 15 a la izquierda.

La concentración fue buena y el alcance también, pero como es lógico las pruebas se hicieron a 40 metros, pues a 80 apenas sabía a dónde estaba apuntando y no pasé de soltar un balazo puramente testimonial que no fue mal del todo pero... ¡QUIERO UN VISOR PARA MI ESCOPETA! 

 

MUNICIÓN VETERANA, RIFLES VETUSTOS Y VISORES

Ponemos a tiro un Santa Bárbara 7x57 de Yogi, con más balas de las necesarias debido a la precipitación, a la falta de un telescopio terrestre y a la torpeza por mi parte. No aprecio el punto de impacto y con dos balazos de ese calibre modesto justamente sobre los trazos negros de la diana, interpreto mal lo que veo (porque en realidad no lo veo con los prismáticos de 7 aumentos). Tanto es así que en muchas ocasiones empleamos un visor Burris Fullfield 4,5-14X42 para poder enterarnos de lo que pasa en el blanco. Por cierto que este visor, de una serie recientemente descatalogada, confirma mi confianza en la marca americana que incluso en ese modelo "made in Philipines" (que no es precisamente de lo mejor) se revela con una relación calidad/precio estupendísima. Se ve muy bien incluso con el efecto calima de un día supercaluroso. Un Leapers que anda por allí no soporta la comparación ni remotamente.

En cualquier caso, practicamos el sistema "llevar al agujero" que se revela como más práctico que ajustar por la escala de las torretas.

 

          

                 "Yogi" no para. Esta vez es su Santa del 7x57 el que truena en el túnel con un visor Bushnell Élite 6.500 

 

Cansino instaló el cronógrafo y gracias a él pruebo cómo le han sentado los 36 años de almacenamiento a unas balas Rémington Core Lokt Pointed Soft Point 300 Winchester Magnum de 180 grains que disparo en mi "Santa".

Las velocidades indicadas son de 917,8 y 920,3 metros por segundo. Uuuuff, ¡qué estupenda ancianidad! Sé que hay munición que conservada en buenas condiciones puede estar decenios sin mermar apenas su rendimiento, pero creía que algo debía notarse. No puedo evitar imaginar qué haría este chisme con munición de 150 grains... Lo comprobaré el año que viene; esta vez ni lo pongo a tiro porque por alguna extraña razón el efecto es como si hubiera lanzado en dos ocasiones consecutivas sendas granadas de mano. ¡POUMMM! ¡Hala todo a tomar por saco! El bastidor de la diana roto, la diana ha desaparecido y hay un montón de tormos de tierra por aquí y por allá. El protector de goma del ocular del visor ha saltado por ahí y Cansino lo recoge muy amablemente dos veces seguidas (lo voy a tener que pegar al visor).

Me vuelvo hacia el respetable y pregunto, ¿alguien quiere disparar? Uno que se va, otro que mira a las nubes y otros dos que me ponen carita de pena... ¡Nenazas! ¡Con lo divertido que es disparar este rifle y la risa que le entra a uno!

 

          

          Tan sencilla como efectiva, la Core Lockt PSP de 36 años se comportó mejor de lo esperado 

 

De todos modos y limitándonos a la velocidad de las balas, los resultados me parecen espectaculares, sobre todo si tenemos en cuenta que la tabla actual de Rémington indica para este cartucho una velocidad de 2.960 pies por segundo (902,2 metros por segundo). 

Se le puede atribuir al cronógrafo de Cansino algo de error por exceso o, siendo muy atrevidos, culpar al cronógrafo de Rémington algo de error por defecto, pero pienso que la altísima temperatura ambiente pudo influir también en una respuesta más vivaz de las pólvoras.

 

BALAS FRÍAS VERSUS BALAS CALIENTES 

Precisamente la influencia de la temperatura ambiente en la velocidad de las balas iba a ser mi siguiente prueba.

Jabalijoven me trae en un vaso con hielos las tres balas que han estado en la nevera desde que llegamos y rondarán los 4 grados centígrados. Pongo el FN 30.06 (también con visor Burris) sobre el potro de apoyo; seco una de las balas frías y la meto en la recámara. Disparo. Hago lo propio con una bala a temperatura ambiente (fácilmente 36 grados) y repito la operación tres veces al objeto de reproducir en lo posible qué ocurre con la munición disparada un frío día de batida en el fondo de un barranco umbrío.

 

          

                 Las Plastic Point en estado de hibernación, justo antes de ser disparadas 

 

Ya sé que para reproducir de forma ideal las condiciones también el rifle debió ir a la nevera. Intención había, pero teníamos que elegir entre conservar la comida y los refrescos o darle gusto al chiflado de Jabaliviejo para que hiciera sus experimentos.

Empleo munición Norma Plastic Point de 180 grains. Los resultados son los siguientes (a la izquierda metros por segundo de la bala caliente, a la derecha los de la bala fría y diferencia):

796,0 ........... 774,3     (– 21,7 m/s)

799,6 ........... 774,0     (– 25,6 m/s)

789,0 ........... 762,0     (– 27,0 m/s)

Era de suponer que se darían diferencias, ¿pero cuanta? Ahora ya tengo una "visión global bastante aproximada" y hago mis cálculos sumando a la reducción por frío, la reducción por cañón corto para saber en qué términos nos movemos.

 

          

                El viejo MKI preparado para recibir las balas frías 

 

Ahora Yogi saca a escena un chisme que de primeras parece una especie de Mauser 98 que resulta ser un "Vergueiro". Se trata de un rifle diseñado por un militar portugués basándose en la acción 98 pero introduciendo detalles del cerrojo de Mannlicher, según me aclara su propietario. Un pim-pam pum con el 8x57 a miras abiertas y seguimos. Un desplazador de punto para llevar los disparos un poco más a la izquierda no le vendría mal a ese estupendo cacharro.

 

Tonin40 saca su FN Long Track 30.06 con cañón fluted. Está chulo. Nos entretenemos un poco en instalarle el colimador óptico y comprobamos de paso la repetitividad de las monturas Apel que llevo en mi FN. Puedes montar y desmontar el visor cuanto quieras y aunque va suave como la seda tanto para instalar como para desinstalar, el punto de referencia en el colimador no se mueve lo más mínimo. 

 

Cansino hace por últimas unos disparos con su Tikka 308 al que por la cortedad de su cañón grueso y por haber decaído ya la intensidad del Sol Jabalijoven bautiza como "el lanzallamas"... La galería refulge con un pálido color naranja cada vez que el maño aprieta el gatillo.

Tras escribir este artículo, "Cansino" (haciendo honor a su alias :–)) me recuerda un detalle importante: ese lanzallamas del 308 con cañón de 51 cm y munición Federal original (no recargada) marcó las mismas cifras que mi 30.06 con cañón de 56 cm. Tampoco quiere que pase por alto que el crony sólo pasó de 800 m/s con el 300 WM y con su fantástico 308 que alcanzó unos nada despreciables 860 m/s (aunque no con 180 grains, claro!).

 

Vaaaaale, dicho queda y mira por dónde eso justifica mi crítica hacia los rifles semiautomáticos de cañón corto con calibres de vaina larga (véase artículo relativo en este mismo blog). Se confirma que en cañones cortos rinde mejor un 308... Lo que pasa es que tampoco podemos pasar por alto que en España no nos dejan usar el 308 en semiautomático por lo que el 30.06 es la única alternativa. También es cierto que el 30.06 se carga normalmente más suave que el 308 quizá por aquello de llevar más pólvora y quizá también por las armas antiguas que perviven en este calibre... ¡Ah! Yo disparaba 180 grains!... Y Cansino, también. Qué buena cosa sería que nos dejaran usar el 308 en semiautomáticos.

 

          

                 El cronógrafo de "Cansino", imprescindible en las pruebas, salió bien parado de esta quedada 

 

Finalizada la jornada, hemos disparado con el 22 menos de lo que querríamos y creo que algunos se han quedado con las ganas y la asignatura pendiente de ajustar sus rifles. El 454 Casull de Cansino ni siquiera ha salido de su funda. ¡Vamos a tener que volver el domingo que viene!

 

¡A cenaaaaaaar!

¿A cenar? ¿Pero también este año hay cena?

Con una cerveza en una mano y una longaniza sobre pan con tomate en la otra, jamón y ricas viandas reponemos fuerzas sentados frente al campo y vamos contando historias. Hay una quietud que lo invade todo. El fulgor de la arcilla enrojecida por el ocaso se extingue poco a poco hasta que no nos vemos las caras. En el horizonte aún hay una línea roja y el manto estelar se degrada del azul turquesa al negro. Un trazo brillante cruza el cielo, pero no es una bala trazadora... Habrá que pedir un deseo: volver el año que próximo.

 

 

 

 

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Con el pudor que produce hablar de uno mismo me limitaré a decir que el primer recuerdo de mi vida es la lercha de caza de mi padre que apenas podía arrastrar por el pasillo de casa, con una liebre más grande que yo y algunos pájaros en los que encontraba cosas fascinantes desde el pico hasta las patas. Tengo la única certeza de pertenecer a una familia con antepasados cazadores desde que se tiene memoria de ellos. Está claro que tengo "el gen de la caza" y mi mayor orgullo es mi hijo, que también parece tenerlo y mejora mis pasos con igual gusto por la naturaleza y sus moradores. Estudié Ingeniería Técnica Forestal en la Politécnica de Madrid; pero abandoné aquello por otros intereses. A mis 45 años, para sobrevivir, ejerzo de editor autónomo y periodista con la mayor dignidad que permite esta profesión. He sido colaborador ocasional en revistas como "Caza y Pesca" o "Trofeo Pesca" y actualmente soy corresponsal de RNE y Europa Press en una pequeña ciudad del noroeste español
ARMAS.ES me ofrece ahora un espacio blog junto a unos compañeros que me superan en experiencia, lo cual es un honor, un placer y también una responsabilidad.
"La baña y el rascadero" es el único título posible para el espacio de un viejo jabalí. Un espacio en el que relajarse pero en el que un jabalí viejo deja entrever sus virtudes y sus defectos a través de sus marcas. Así, junto a los comentarios de "baña" (bien serenos o bien intrascendentes y placenteros) los habrá de "rascadero", por aquello de sacudirse algunos "parásitos" que siempre resultan molestos.
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