Mensajepor Jonny » 27 Abr 2026 19:10
Buenas tardes a todos, debo recordar antes un detalle ya planteado en repetidas ocasiones y es que debemos asumir como factor prioritario a la hora de valorar un cartucho como válido para la caza, EL FACTOR DE PRECISION, y así comprobaremos una y mil veces que podremos derribar un jabalí con un 22LR impactándole en su pabellón auditivo, por ejemplo, de la misma forma que jamás tumbaremos un corzo con un 9.3x74 o un 338 Lapua Magnum si le alcanzamos en el rabo. Dicho esto y aceptando unos mínimos razonables para ejercitar la caza según modalidad, distancia y pieza a abatir, me reafirmo en que el 300 BLK es un cartucho válido y útil para la caza. Recordaremos que el primer arma que se empleó en la primera fase de estudio fue precisamente un MP15 semiautomático, el cual abatió un guarro a la carrera a unos 100m y otro parado a 190m con sólo un disparo. También debemos recordar las peculiaridades balísticas de éste calibre, se trata de un engendro accidental no de un cartucho diseñado desde "0", por tanto el resultado de cortar la vaina del 223win para ampliar su boca a 308" produjo también un efecto negativo, de los 24gn de pólvora nivel TU3000 pasó al albergar mucho menos, obligándonos a utilizar pólvoras mas rápidas y menos voluminosas para obtener buena balística. A día de hoy podréis comprobar que no se encuentran rifles de éste calibre con más de 16 o 18", al tener que utilizar pólvoras más rápidas los cañones largos nos darían sobrepresión o la utilización de pólvoras lentas reduciría notablemente las cargas y nos daría pobreza balística. El cartucho de fábrica por tanto se quedó limitado entre unos 600 y 700m/s, lo cual nos exigía afinar los disparos y no pretender muy largas distancias, sin embargo el estudio se basó en buscar una solución a través de las muy pocas pólvoras que podrían servir en tan humilde cubicaje para alcanzar metas mayores, la reina fue HODGON 110, algo desgraciadamente difícil de conseguir y ni yo tengo ya muestras para más experimentos, pero podemos trabajar con similares. Los proyectiles seleccionados y que recomiendo son los HORNADY V-MAX110 trabajando a 780m/s, esto nos hace superar con holgura los 2000 julios, y los LAPUA HP100 que me rindieron 800-820m/s superando con ello los 2200 julios, ambos con una precisión excelente. Por tanto puedo volver a confirmarte que es un calibre racional, válido para la caza y muy preciso si hacemos buenos cartuchos, pero siempre sin olvidar casar correctamente la pieza que pretendemos abatir, la distancia a la que se encuentra y que zona del cuerpo podemos alcanzar, entonces dilucidaremos si debemos disparar o no. Resumiendo, la cartuchería de fábrica no la utilizaría a más de 100 o 150m, salvo para disparos muy precisos en rececho. Si uno es hábil en la recarga, puede utilizar el 300BLK hasta unos 300m con buenas perspectivas.
Y antes de terminar debo recordar una máxima, cuando hablamos de cartuchos llevados a altas prestaciones que ni siquiera los fabricantes consideraron en su origen, debemos poseer una precaución y conocimientos de recarga muy profundos, ya que el límite entre esas prestaciones extraordinarias y un fracaso o accidente son mucho más estrechas que cuando manejamos prestaciones más discretas. Si no se está muy seguro de lo que se va a fabricar, es mejor quedarse con versiones de cartuchería más humildes, un exceso de compresión, crimpado, inadecuada longitud, calibre nominal del proyectil (309, 310", .....), una proporción excesiva o pobre de aire, etc. pueden procurarnos un resultado nefasto.