Mensajepor apievengo » 31 Oct 2024 18:47
Buenas tardes.
Me resulta extraño que, con lo que está sucediendo en el levante y sur de la Península, no se active este hilo. Así que lo planteo yo.
En primer lugar, enviar toda mi cercanía a las victimas, tanto a familiares de quien han perdido sus vidas, por quienes creyente, rezo, como quien perdió sus hogares o centros de trabajo.
Pero tras esta empatía me surgen varios interrogantes:
- Parece claro que, ante distintos "apocalipsis", y este localmente lo ha sido, el planteamiento de permanecer en la vivienda Vs salir de ella no es una constate. y que la ubicación y morfología de la vivienda es determinante dependiendo del tipo de catástrofe. (El video del individuo que rompe los cristales de un portal e introduce en él a dos niños que se los estaba llevando la riada, no deja lugar a discusión, además de merecer el tipo un aplauso)
- La famosa mochila de 72 horas, y otras prevenciones en el hogar, ciertamente pueden ser cruciales para lo que se dice sirven: el mantenimiento mientras vienen asistencias. Quien tuviera almacenada agua, comida no perecedera, iluminación autónoma, abrigo, etc, puede esperar más cómodamente tanto física como mentalmente la llegada de normalización.
-La priorización de tareas: primero ponerme a salvo y que le den al coche. Es decir, tener la cabeza fría, aunque todo a tu lado sea cabeza perdida, puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.
- No obstante, si vienen mal dadas, todo lo anterior no va a ser suficiente para salvarte.
- Pero lo que sí puede ser suficiente es la mutua ayuda. La solidaridad, la humanidad. Un cabo lanzado al que se ve arrastrado, una cadena humana agarrando al que se hunde, es lo que más vidas ha salvado.
Hemos de aprender. Que tanto sufrimiento no sea del todo inútil.
Un saludo.