Steyr escribió:Brasilla, paso muy de vez en cuando por aquí. De modo que no voy a dar la brasa más de lo justo y necesario en defensa de los críos. Los del norte estais echos unos carcamales gruñones. Andais despoblados y encima quereis que se os paguen las pensiones. Vais a caer víctimas de vuestra endogámica cerrazón. Una de las cosas que más chocan cuando va uno por allí es la ausencia espantosa de niños. Tíos viejos solos y tías viejas más solas aún. Vosotros vereis.
Os van a colonizar hasta las ratas. Y no tendreis un puto nieto para defender la tumba o la urna con las cenizas

, ya que ahora está de moda lo rácano. O sea, acelerar el proceso de descomposición low cost vía crematorio y sin nazis de por medio.
O sea, que no me pidais que me pase por aquí

Pos no, pero si vieras los nietos que salen por aquí, preferirias no tenerlos, y te lo digo con conocimiento de causa, yo creo que tengo dos problemas, uno es de lógica, o de lógica mía y me explico:
Una sociedad gastronómica, es un lugar donde se reunen los socios para comer, jugar a las cartas y tomarse unos tragos, ergo lo que se puede encontrar en ella no es lo más edificante para un tierno infante, y aún admitiendo que se pueda llevar a un niño a una comida, que no me parece nada mal en tanto en cuanto que sus padres se hagan responsables del mismo, y no lo dejen suelto correteando entre las mesas, entiendo que ese niño de cuatro o cinco años a las once de la noche no pinta nada en un lugar donde se ingiere alcohól, a veces en exceso, y se está fumando.
Por ello entiendo que hay que restringir el acceso de esos menores a las Sociedades Gastronomicas en general, y a la mía en particular.
Dicho esto, reconozco que no soporto los niños en los restaurantes, cuando sus papas se dedican a cotorrear y se despreocupan de los tiernos infantes, ya que mi lógica me indica que si los papas se lo han pasado muy bien fabricando al nene en cuestión, lo más lógico es que se encarguen ellos de su cuidado y no los dejen molestando.
Seguire.
Saludos cordiales
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño.
Marco Tulio Cicerón.