Mensaje por Yvan5 » 25 Ene 2025 08:06
Si alguien ha tenido la desafortunada idea de seguir mis intervenciones, se habrá dado cuenta de que soy muy parcial respecto a dos armas, la Gamo Compact y la Brno CZ75. Hoy quiero comentar mi última experiencia con el producto de la fábrica catalana.
Tuve una cuando empezaba a tomarme en serio el tiro, y me dejó encantado, una máquina de hacer dieces, como se suele decir. Baste contar que se la pasé a un amigo de mi padre y el día que se la di la estuvimos probando en el club; tres dieces seguidos mostraron que estaba perfectamente centrada y de lo que era capaz.
La segunda fue por un cambio, una con silenciador chulísima, pero que, en aquella época, no tenía aplicación para mí, por lo que la vendí.
La tercera me la compré hace un par de meses, nueva, en una armería de Madrid. Repito que con las dos primeras estaba encantado, pero esta tercera… pues resulta que el alza lleva una bola para marcar los clicks en altura, que está simplemente puesta en un agujero debajo del tornillo de regulación, y es la presión que hace el muelle de éste lo que impide que se salga del alojamiento.
El sistema parece correcto, pero al accionar la parte superior para cargar el arma es prácticamente imposible no tocar el alza, con lo que se vence la resistencia del muelle mencionado y la bola… simplemente abandona su puesto de trabajo.
Tiré de garantía, y se lo conté a la armería – Leopard, que quede muy claro – que se portó maravillosamente bien, incluso me llamaron para confirmar el problema y reproducirlo en una de sus armas. Luego, una vez lo tuvimos claro las dos partes, me pidieron que les enviara el arma para remitirla a la fábrica.
Así lo hice, y unos días después recibí el arma reparada. Bueno, con la bola puesta en su sitio, porque otra cosa no habían hecho los chicos de Gamo. No habían reparado nada, la bola seguía sin ningún tipo de sujeción y, el primer día que llevé la pistola a la galería la sudodicha decidió desaparecer antes del quinto disparo.
Escribí a la armería dicéndoselo y que, vista la chapuza que hacía Gamo, no consideraba procedente recurrir a la garantía, que sólo les contaba el problema para su conocimiento, que la reparación la haría yo. La reacción de Leopard fue de 10, partiendo de que yo decía que el defecto de diseño del arma “me lo comía yo”, ofrecieron cambiarme la pistola o incluso devolverme el dinero.
Todo este rollo es para que quede de manifiesto, por un lado el fallo de diseño del alza de la Gamo Compact, y por otro la fabulosa actuación de la armería Leopard en este caso, radicalmente opuesta a lo que suele pasar en estos casos.
No puedo entender por qué en las dos anteriores no tuve ese problema pero, por si alguien lo tiene, la solución que le di fue hacer pasante el taladro ciego en el que se alojaba la p… bolita y ponerle un tornillo por debajo (con la cabeza cortada para que no sobresaliera del cuerpo del alza), fijado con Loctite. Ayer estuve centrándola en la galería y, en unos 100 disparos, no dio el más mínimo problema.
Si alguien ha tenido la desafortunada idea de seguir mis intervenciones, se habrá dado cuenta de que soy muy parcial respecto a dos armas, la Gamo Compact y la Brno CZ75. Hoy quiero comentar mi última experiencia con el producto de la fábrica catalana.
Tuve una cuando empezaba a tomarme en serio el tiro, y me dejó encantado, una máquina de hacer dieces, como se suele decir. Baste contar que se la pasé a un amigo de mi padre y el día que se la di la estuvimos probando en el club; tres dieces seguidos mostraron que estaba perfectamente centrada y de lo que era capaz.
La segunda fue por un cambio, una con silenciador chulísima, pero que, en aquella época, no tenía aplicación para mí, por lo que la vendí.
La tercera me la compré hace un par de meses, nueva, en una armería de Madrid. Repito que con las dos primeras estaba encantado, pero esta tercera… pues resulta que el alza lleva una bola para marcar los clicks en altura, que está simplemente puesta en un agujero debajo del tornillo de regulación, y es la presión que hace el muelle de éste lo que impide que se salga del alojamiento.
El sistema parece correcto, pero al accionar la parte superior para cargar el arma es prácticamente imposible no tocar el alza, con lo que se vence la resistencia del muelle mencionado y la bola… simplemente abandona su puesto de trabajo.
Tiré de garantía, y se lo conté a la armería – Leopard, que quede muy claro – que se portó maravillosamente bien, incluso me llamaron para confirmar el problema y reproducirlo en una de sus armas. Luego, una vez lo tuvimos claro las dos partes, me pidieron que les enviara el arma para remitirla a la fábrica.
Así lo hice, y unos días después recibí el arma reparada. Bueno, con la bola puesta en su sitio, porque otra cosa no habían hecho los chicos de Gamo. No habían reparado nada, la bola seguía sin ningún tipo de sujeción y, el primer día que llevé la pistola a la galería la sudodicha decidió desaparecer antes del quinto disparo.
Escribí a la armería dicéndoselo y que, vista la chapuza que hacía Gamo, no consideraba procedente recurrir a la garantía, que sólo les contaba el problema para su conocimiento, que la reparación la haría yo. La reacción de Leopard fue de 10, partiendo de que yo decía que el defecto de diseño del arma “me lo comía yo”, ofrecieron cambiarme la pistola o incluso devolverme el dinero.
[color=#FF0040]Todo este rollo es para que quede de manifiesto, por un lado el fallo de diseño del alza de la Gamo Compact, y por otro la fabulosa actuación de la armería Leopard en este caso, radicalmente opuesta a lo que suele pasar en estos casos.[/color]
No puedo entender por qué en las dos anteriores no tuve ese problema pero, por si alguien lo tiene, la solución que le di fue hacer pasante el taladro ciego en el que se alojaba la p… bolita y ponerle un tornillo por debajo (con la cabeza cortada para que no sobresaliera del cuerpo del alza), fijado con Loctite. Ayer estuve centrándola en la galería y, en unos 100 disparos, no dio el más mínimo problema.