Mensaje por Eugenia » 24 May 2010 19:03
Mientras en España continúen enfocándose con criterios exclusivamente políticos, las intervenciones profesionales de las FSE, no iremos a ninguna parte. Aquí parece ser que lo verdaderamente relevante de la munición de punta hueca "es que no satisface criterios políticos" o bien, "que no gusta a los políticos". Un forero acaba de plantear que un disparo en la tibia con munición JHP destroza el hueso del delincuente. Puede que sí o puede que no. Pero éso no es lo relevante aquí. Lo relevante es que parece que es preferible que un inocente transeúnte pierda un ojo -o la vida- en un rebote de un proyectil blindado, a que un criminal acabe con un hueso roto. Menos mal que yo paso, por trabajo, un 70% de mi tiempo en el extranjero y por lo tanto tengo un 70% menos de probabilidades de ser víctima del ataque de un criminal cuya tibia merece más respeto que mi seguridad y la del resto de españoles honrados que no hacen otra cosa que pagar impuestos para que, quienes sabemos, tengan un empleo de por vida y vivan de puta madre y sin ninguna preocupación por su seguridad ni por la de sus familiares. Porque para éso ya están los "picos" o "los maderos" con su munición blindada. Al fin y al cabo serán ellos quienes, en caso de que haya "daños colaterales", tengan que comparecer ante el juez de instrucción, no los políticos cuya seguridad protegen. Y si las cosas vienen mal dadas, serán ellos quienes pierdan empleo, sueldo y cargo, no los políticos.
Mientras en España continúen enfocándose con criterios exclusivamente políticos, las intervenciones profesionales de las FSE, no iremos a ninguna parte. Aquí parece ser que lo verdaderamente relevante de la munición de punta hueca "es que no satisface criterios políticos" o bien, "que no gusta a los políticos". Un forero acaba de plantear que un disparo en la tibia con munición JHP destroza el hueso del delincuente. Puede que sí o puede que no. Pero éso no es lo relevante aquí. Lo relevante es que parece que es preferible que un inocente transeúnte pierda un ojo -o la vida- en un rebote de un proyectil blindado, a que un criminal acabe con un hueso roto. Menos mal que yo paso, por trabajo, un 70% de mi tiempo en el extranjero y por lo tanto tengo un 70% menos de probabilidades de ser víctima del ataque de un criminal cuya tibia merece más respeto que mi seguridad y la del resto de españoles honrados que no hacen otra cosa que pagar impuestos para que, quienes sabemos, tengan un empleo de por vida y vivan de puta madre y sin ninguna preocupación por su seguridad ni por la de sus familiares. Porque para éso ya están los "picos" o "los maderos" con su munición blindada. Al fin y al cabo serán ellos quienes, en caso de que haya "daños colaterales", tengan que comparecer ante el juez de instrucción, no los políticos cuya seguridad protegen. Y si las cosas vienen mal dadas, serán ellos quienes pierdan empleo, sueldo y cargo, no los políticos.