Mensaje por VBull » 12 Nov 2011 22:10
Sábado 5 de noviembre, segundo día de competición.
Amanece el día tranquilo, frío porque durante la noche bajó el mercurio hasta los 4ºC pero la mañana promete pues comenzamos el tiroteo a las 8.00AM con entre 7 y 8ºC, cielo con nubes nada amenazadoras y muchos claros y … el viento ha cambiado, ahora sopla suavemente de los blancos hacia los tiradores un poco escorado de derecha a izquierda.
Y así se mantendrá toda la mañana, con la temperatura llegando a los 12 o 13ºC y el viento rolando poco a poco pero lo suficiente para obligarte a jugar con derivas para anticiparte a sus cambios. Y es que, en F-Class la gracia no está en simplemente leer el viento con precisión milimétrica, eso no es suficiente pues conocer exactamente cómo está el viento pertenece al pasado, hay que predecir cómo estará en el instante del disparo. Dicho de forma gráfica, hay que cabalgarlo e ir anticipando su próximo movimiento, si va subiendo en intensidad empujando de derecha a izquierda lo deseable es que tu disparo impacte en el centro o un poco a la derecha, siempre dentro del 5 obviamente, pues eso será indicación de que vas por delante; si dejas que ese tiro se marche hacia la izquierda ya te ha ganado la partida pues en tu siguiente disparo no corregirás lo suficiente y estarás con suerte en el 4 por la izquierda, tendrás que descontar bruscamente todo lo que te ha ganado y añadir a ojo algo más, y habrás perdido el punto de ese disparo y casi seguro otro punto del siguiente, hasta que vuelvas a cabalgarlo.
Pero hay más, no basta con anticipar correctamente la deriva, con el viento soplando de las dos, las tres o las cuatro casi basta con centrar tu atención en predecir la deriva necesaria. Cuando se sube hasta la una o baja hasta las cinco la cosa se complica pues también hay que añadir corrección de altura. Que sopla de las tres y se está moviendo a soplar desde la una, sin variar intensidad, corriges la deriva necesaria y también le das más altura al tiro pues el viento lo empujará hacia abajo. Que viene de soplar desde la una moviéndose hasta las tres, ya puedes bajar altura o te cascarás un bonito cuatro o hasta un tres por arriba, como de cuando en cuando le pasa el que suscribe.
Y hay más aún, otra circunstancia que acabó por cazar a casi todos los tiradores de mi entrada a 1000 yardas del sábado. A mí me pillo en mi décimo disparo, para otros era su noveno o hasta el duodécimo para los tiradores rápidos. Sin cambio aparente de intensidad del viento, y seguro que sin cambio alguno de dirección, la mayoría nos cascamos un tres exactamente a las doce. Al terminar la tanda el comentario era generalizado y muchos no acababan de comprender la coincidencia, lo discutimos y sin llegar a ponernos completamente de acuerdo, otros llegamos a la conclusión de que fue por el sol. Los primeros nueve disparos los hice con el cielo cubierto y en el décimo vi a través del visor como se iluminaba la diana con la luz directa del sol y tras disparar me acababa de cascar un tres precioso exactamente a las doce; en el siguiente disparo, el undécimo, sin hacer corrección alguna de altura pero ya con una nube negra en el cielo me casqué un cinco algo bajo y en el duodécimo otra vez empezando a iluminarse la diana otro cinco pero ya por arriba del V-bull y casi tocando la línea del cuatro.
En esta entrada a 1000 yardas y 20 disparos pierdo 8 puntos por no evaluar correctamente los efectos de la luz del sol cayendo directamente sobre el campo de tiro y otros 2 por error de deriva. He repasado mis hojas de tiro de cada entrada y puedo afirmar que más del 90% de los puntos que he perdido en todas las entradas han sido tiros altos o bajos. Si asumo que la mitad de ese 90% ha sido porque no he predicho correctamente el ángulo del viento el resto, o sea casi la mitad de los errores, lo han sido por la luz. Cuando se ponía una nube negra encima del campo los tiros por abajo, cuando salía el sol los tiros para arriba, que se quedaba con esa típica luz putrefacta inglesa pues V-bull. ¿Alguien no sabe aún que “el sol se lleva los tiros”?, pues se los lleva aquí y en Bisley, pero a algunos se nos olvida.
Hoy he perdido 1 punto a 800 yardas, 6 a 900 y 10 a 1000, ésta de 1000 yardas a 20 tiros; el pescao está todo vendido y al final de la tarde ya conocemos los resultados finales de la competición individual.
El Campeón de Europa 2011 ha conseguido entre los dos días un total de 466.45 puntos, el primer español unos maravillosos y envidiables 452.30 puntos alzándose a la posición vigésimo séptima y yo me conformo con 446.24 puntos que me relegan a la posición cuadragésima de un total de 101 tiradores. He quedado segundo entre los españoles a seis puntos del mejor compatriota y respecto del Campeón de Europa 2011 con 20 puntos de diferencia al 95,71% de sus puntos obtenidos, se me han colocado por encima 39 tíos y he conseguido superar a 61. Malo porque no me gusta perder ni jugando a las chapas y bueno porque gracias a la competencia local y a las lecciones aprendidas subiremos todos nuestro nivel para plantar cara a los guiris el año próximo.
La guinda la han puesto hoy dos compatriotas arrancando a los guiris sendas medallas que saben a gloria, gesta memorable la suya y merecida recompensa a su esfuerzo.
A ver qué pasa mañana en la competición por equipos pues por primera vez España puede presentar dos equipos completos, uno de Open y otro de F/TR, dieciséis tiradores en total.
Saludos.
Sábado 5 de noviembre, segundo día de competición.
Amanece el día tranquilo, frío porque durante la noche bajó el mercurio hasta los 4ºC pero la mañana promete pues comenzamos el tiroteo a las 8.00AM con entre 7 y 8ºC, cielo con nubes nada amenazadoras y muchos claros y … el viento ha cambiado, ahora sopla suavemente de los blancos hacia los tiradores un poco escorado de derecha a izquierda.
Y así se mantendrá toda la mañana, con la temperatura llegando a los 12 o 13ºC y el viento rolando poco a poco pero lo suficiente para obligarte a jugar con derivas para anticiparte a sus cambios. Y es que, en F-Class la gracia no está en simplemente leer el viento con precisión milimétrica, eso no es suficiente pues conocer exactamente cómo está el viento pertenece al pasado, hay que predecir cómo estará en el instante del disparo. Dicho de forma gráfica, hay que cabalgarlo e ir anticipando su próximo movimiento, si va subiendo en intensidad empujando de derecha a izquierda lo deseable es que tu disparo impacte en el centro o un poco a la derecha, siempre dentro del 5 obviamente, pues eso será indicación de que vas por delante; si dejas que ese tiro se marche hacia la izquierda ya te ha ganado la partida pues en tu siguiente disparo no corregirás lo suficiente y estarás con suerte en el 4 por la izquierda, tendrás que descontar bruscamente todo lo que te ha ganado y añadir a ojo algo más, y habrás perdido el punto de ese disparo y casi seguro otro punto del siguiente, hasta que vuelvas a cabalgarlo.
Pero hay más, no basta con anticipar correctamente la deriva, con el viento soplando de las dos, las tres o las cuatro casi basta con centrar tu atención en predecir la deriva necesaria. Cuando se sube hasta la una o baja hasta las cinco la cosa se complica pues también hay que añadir corrección de altura. Que sopla de las tres y se está moviendo a soplar desde la una, sin variar intensidad, corriges la deriva necesaria y también le das más altura al tiro pues el viento lo empujará hacia abajo. Que viene de soplar desde la una moviéndose hasta las tres, ya puedes bajar altura o te cascarás un bonito cuatro o hasta un tres por arriba, como de cuando en cuando le pasa el que suscribe.
Y hay más aún, otra circunstancia que acabó por cazar a casi todos los tiradores de mi entrada a 1000 yardas del sábado. A mí me pillo en mi décimo disparo, para otros era su noveno o hasta el duodécimo para los tiradores rápidos. Sin cambio aparente de intensidad del viento, y seguro que sin cambio alguno de dirección, la mayoría nos cascamos un tres exactamente a las doce. Al terminar la tanda el comentario era generalizado y muchos no acababan de comprender la coincidencia, lo discutimos y sin llegar a ponernos completamente de acuerdo, otros llegamos a la conclusión de que fue por el sol. Los primeros nueve disparos los hice con el cielo cubierto y en el décimo vi a través del visor como se iluminaba la diana con la luz directa del sol y tras disparar me acababa de cascar un tres precioso exactamente a las doce; en el siguiente disparo, el undécimo, sin hacer corrección alguna de altura pero ya con una nube negra en el cielo me casqué un cinco algo bajo y en el duodécimo otra vez empezando a iluminarse la diana otro cinco pero ya por arriba del V-bull y casi tocando la línea del cuatro.
En esta entrada a 1000 yardas y 20 disparos pierdo 8 puntos por no evaluar correctamente los efectos de la luz del sol cayendo directamente sobre el campo de tiro y otros 2 por error de deriva. He repasado mis hojas de tiro de cada entrada y puedo afirmar que más del 90% de los puntos que he perdido en todas las entradas han sido tiros altos o bajos. Si asumo que la mitad de ese 90% ha sido porque no he predicho correctamente el ángulo del viento el resto, o sea casi la mitad de los errores, lo han sido por la luz. Cuando se ponía una nube negra encima del campo los tiros por abajo, cuando salía el sol los tiros para arriba, que se quedaba con esa típica luz putrefacta inglesa pues V-bull. ¿Alguien no sabe aún que “el sol se lleva los tiros”?, pues se los lleva aquí y en Bisley, pero a algunos se nos olvida.
Hoy he perdido 1 punto a 800 yardas, 6 a 900 y 10 a 1000, ésta de 1000 yardas a 20 tiros; el pescao está todo vendido y al final de la tarde ya conocemos los resultados finales de la competición individual.
El Campeón de Europa 2011 ha conseguido entre los dos días un total de 466.45 puntos, el primer español unos maravillosos y envidiables 452.30 puntos alzándose a la posición vigésimo séptima y yo me conformo con 446.24 puntos que me relegan a la posición cuadragésima de un total de 101 tiradores. He quedado segundo entre los españoles a seis puntos del mejor compatriota y respecto del Campeón de Europa 2011 con 20 puntos de diferencia al 95,71% de sus puntos obtenidos, se me han colocado por encima 39 tíos y he conseguido superar a 61. Malo porque no me gusta perder ni jugando a las chapas y bueno porque gracias a la competencia local y a las lecciones aprendidas subiremos todos nuestro nivel para plantar cara a los guiris el año próximo.
La guinda la han puesto hoy dos compatriotas arrancando a los guiris sendas medallas que saben a gloria, gesta memorable la suya y merecida recompensa a su esfuerzo.
A ver qué pasa mañana en la competición por equipos pues por primera vez España puede presentar dos equipos completos, uno de Open y otro de F/TR, dieciséis tiradores en total.
Saludos.