Mensaje por Oscar1975 » 25 Dic 2009 12:04
Yo te comprendo y mucho, hace seis años largos que mi padre se fue, con un cáncer de pulmón que le robó la vida demasiado joven (58 años). Gracias a Dios, casi delirando, agonizando pudo conocer a su primer nieto, lo sujeto con sus ya débiles brazos y creo que ya se rindió del todo, pudo morir en paz, había conocido a su nieto. Dieciocho días después marchaba, hasta el día en que conoció a su nieto solo preguntaba por él, que cúando iba a salir del hospital y poder verlo.
Y hace casi cuatro años falleció mi madre, por desgracia sola, un viernes (13 de enero de 2006) mi hermano regresó de trabajar, y al llegar a casa notó que no estaba en el sofá, así que la llamó y buscó y al ir a entrar al baño la encontró recostada en el inodoro, ya fallecida. Me llamó, yo estaba en el tren, regresando del trabajo. Así que amigo Tobruk, te comprendo demasiado bien y me uno a tu dolor. Sé que escribo este post cuando tu padre ya ha fallecido, pero te recomiendo llorar, pues llorar también es de hombres y es necesario.
Un abrazo,
Oscar.
Yo te comprendo y mucho, hace seis años largos que mi padre se fue, con un cáncer de pulmón que le robó la vida demasiado joven (58 años). Gracias a Dios, casi delirando, agonizando pudo conocer a su primer nieto, lo sujeto con sus ya débiles brazos y creo que ya se rindió del todo, pudo morir en paz, había conocido a su nieto. Dieciocho días después marchaba, hasta el día en que conoció a su nieto solo preguntaba por él, que cúando iba a salir del hospital y poder verlo.
Y hace casi cuatro años falleció mi madre, por desgracia sola, un viernes (13 de enero de 2006) mi hermano regresó de trabajar, y al llegar a casa notó que no estaba en el sofá, así que la llamó y buscó y al ir a entrar al baño la encontró recostada en el inodoro, ya fallecida. Me llamó, yo estaba en el tren, regresando del trabajo. Así que amigo Tobruk, te comprendo demasiado bien y me uno a tu dolor. Sé que escribo este post cuando tu padre ya ha fallecido, pero te recomiendo llorar, pues llorar también es de hombres y es necesario.
Un abrazo,
Oscar.