Mensaje por cerberocordoba » 08 Nov 2017 19:31
Cómo nieto de barbero y hombre que se afeita a diario a navaja te digo, si la navaja es buena de una marca reconocida y nuvea déjate de afilados. Suavizador hasta que duela la mano y entonces es que aún te queda un buen rato. El afeitado a navaja solo tiene dos misterios, que la navaja tenga su punto de templado en el filo gracias al suavizador y la mano que afeita es la izquierda( la que no tiene navaja y se usa para estirar la piel). Todo está en poner la piel adecuadamente tersa para pasar la hoja y no dar mucho ángulo a la navaja, en definitiva práctica más práctica, entre medias irán unos pocos cortes( no te preocupes que no dejan cicatriz si no haces el cafre).
Cuento una anécdota, mi abuelo en paz descanse Antonio Luque barbero de la puerta del Rincón de Córdoba, se inició en la barbería de aprendiz a los 13 años 1 año después de la guerra civil. Cuando cumplió edad fue destinado a Melilla como soldado para hacer la mili, allí se instruyó primero como soldado. Cuando termino su periodo de instrucción fue destinado como barbero de oficiales. Bien pues un dia de agosto, con el calor aprentando al medio día como de costumbre en la zona entro el general acompañado de su escolta. Dijo que tenía una cita y quería un afeitado muy apurado. Cómo era agosto y por la puerta entraba auténtica flama se corrió una cortinilla de esas de bolitas tipica de la zona y la habitación sin electricidad se quedo un poco en penumbra. Mi abuelo procedió, agua caliente, trapo para abrir los poros, crema en barra, y navaja extra afilada casi con más miedo ( por el cargo del cliente que por ver poco). En medio del afeitado al retirar espuma de la navaja vio una cosa como negra entre la espuma lo cual le extrañó pero con la tensión limpio y siguió sin más. Termina, limpia los restos, crema de afeitado y le ofrece una colonia de las disponibles. El general acepta se echa la colonia en las manos y se la aplica el mismo por la cara con las manos abiertas. Se queda petrificado y pide un espejo. Se lo pasan y empieza a mirarse el rostro.
NO ESTA..... Afirma
La verruga que lo habia acompañado hacía años cerca del bigote había sido cortada de raíz, sin señal , sin dolor y sin sangre. Los escoltas se miraban incrédulos sin saber que decir o hacer. Mi abuelo ya resignando al arresto pidió disculpas. A lo que el general con vehemencia respondió, más se ha perdido en la guerra hijo( refiriéndose a la guerra del Rif dónde lucho). Se puso su gorra y salió con su escolta de camino a su cita.
Cómo esa mil historias me dejo( hombres que iban a ser fusilados al día siguiente, GC pidiendo que pelara un burro robado, afeitados de autoridades nocturnos para ir a ver a la amante,ect..) junto a sus navajas de trabajo.
Un hombre que era pobre y guardaba silencio sobre lo que veía y escuchaba, pero que se levantaba a las 4:30 am para ir al periódico Córdoba a recoger los periódicos para repartirlos a pie, a las 8 y poco abrirá su barbería hasta las 8-9 de la noche. Dónde volvía al periódico para recoger el periódico del día siguiente, llevarlo al censor, volver al periódico y a casa a cenar. 7 días a la semana 365 días al año lloviera o tronada , sin vacaciones y 3 hijos que mantener.
Eran otros tiempos con hombres de otro porte....
Saludos compañeros.
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Cómo nieto de barbero y hombre que se afeita a diario a navaja te digo, si la navaja es buena de una marca reconocida y nuvea déjate de afilados. Suavizador hasta que duela la mano y entonces es que aún te queda un buen rato. El afeitado a navaja solo tiene dos misterios, que la navaja tenga su punto de templado en el filo gracias al suavizador y la mano que afeita es la izquierda( la que no tiene navaja y se usa para estirar la piel). Todo está en poner la piel adecuadamente tersa para pasar la hoja y no dar mucho ángulo a la navaja, en definitiva práctica más práctica, entre medias irán unos pocos cortes( no te preocupes que no dejan cicatriz si no haces el cafre).
Cuento una anécdota, mi abuelo en paz descanse Antonio Luque barbero de la puerta del Rincón de Córdoba, se inició en la barbería de aprendiz a los 13 años 1 año después de la guerra civil. Cuando cumplió edad fue destinado a Melilla como soldado para hacer la mili, allí se instruyó primero como soldado. Cuando termino su periodo de instrucción fue destinado como barbero de oficiales. Bien pues un dia de agosto, con el calor aprentando al medio día como de costumbre en la zona entro el general acompañado de su escolta. Dijo que tenía una cita y quería un afeitado muy apurado. Cómo era agosto y por la puerta entraba auténtica flama se corrió una cortinilla de esas de bolitas tipica de la zona y la habitación sin electricidad se quedo un poco en penumbra. Mi abuelo procedió, agua caliente, trapo para abrir los poros, crema en barra, y navaja extra afilada casi con más miedo ( por el cargo del cliente que por ver poco). En medio del afeitado al retirar espuma de la navaja vio una cosa como negra entre la espuma lo cual le extrañó pero con la tensión limpio y siguió sin más. Termina, limpia los restos, crema de afeitado y le ofrece una colonia de las disponibles. El general acepta se echa la colonia en las manos y se la aplica el mismo por la cara con las manos abiertas. Se queda petrificado y pide un espejo. Se lo pasan y empieza a mirarse el rostro.
NO ESTA..... Afirma
La verruga que lo habia acompañado hacía años cerca del bigote había sido cortada de raíz, sin señal , sin dolor y sin sangre. Los escoltas se miraban incrédulos sin saber que decir o hacer. Mi abuelo ya resignando al arresto pidió disculpas. A lo que el general con vehemencia respondió, más se ha perdido en la guerra hijo( refiriéndose a la guerra del Rif dónde lucho). Se puso su gorra y salió con su escolta de camino a su cita.
Cómo esa mil historias me dejo( hombres que iban a ser fusilados al día siguiente, GC pidiendo que pelara un burro robado, afeitados de autoridades nocturnos para ir a ver a la amante,ect..) junto a sus navajas de trabajo.
Un hombre que era pobre y guardaba silencio sobre lo que veía y escuchaba, pero que se levantaba a las 4:30 am para ir al periódico Córdoba a recoger los periódicos para repartirlos a pie, a las 8 y poco abrirá su barbería hasta las 8-9 de la noche. Dónde volvía al periódico para recoger el periódico del día siguiente, llevarlo al censor, volver al periódico y a casa a cenar. 7 días a la semana 365 días al año lloviera o tronada , sin vacaciones y 3 hijos que mantener.
Eran otros tiempos con hombres de otro porte....
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