Mensaje por Brugent » 28 Abr 2016 17:46
Hola:
Hace dos semanas mi rumana tuvo que viajar a su país por motivos familiares y la acompañé a un aeropuerto de mi zona.
Mi otra experiencia con aeropuestos fue cuando viajé a Praga en abril del 2013.
Creo que recojo la opinión de muchas personas, con las que he hablado, o de relatos de viajeros: "Sólo usaré el avión en casos indispensables y planificaré mis vacaciones descartando el avión"
Las largas e interminables colas antes los controles de seguridad, en que se nos trata como a presuntos terroristas, recorriendo pasillos delimitados por cintas, en zig-zag, me recuerdan las peores pesadillas de los campos de concentración de la 2ªGM y una humillación innecesaria, contra la que sólo cabe huir de los aeropuertos como el diablo ante el signo de la cruz.
De todas maneras, los infelices que como mi mujer se sometieron a esta humillación, hubieran sido víctimas indefensas ante terroristas que los hubiesen ametrallado o reventado mediante asesinos-bomba, pues nadie les impedía la entrada e invito a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que si quieren me contacten para que les cuente los detalles.
El lado positivo me lo contó un compañero de trabajo: se tomó unos días de vacaciones y se fue con el AVE de Barcelona a la Sevilla de la fiesta de abril en cinco horas, pasando por Madrid, lo que es dar un rodeo grande, pero es lo que hay.
Simplemente depositó su maleta en la cinta de rayos X y nada más...
Hace unos día escuché a Junkers, de la C.E., que decía entre otras interesantes cosas, que el terrorismo esta causando pérdidas enormes.
Si pudiese viajar, elegiría destinos en los que no interviniese el avión: ¿para que visitar China si no he visitado los pueblos aragoneses y castellanos de mis abuelos?
Saludos: Brugent.
Hola:
Hace dos semanas mi rumana tuvo que viajar a su país por motivos familiares y la acompañé a un aeropuerto de mi zona.
Mi otra experiencia con aeropuestos fue cuando viajé a Praga en abril del 2013.
Creo que recojo la opinión de muchas personas, con las que he hablado, o de relatos de viajeros: [b]"Sólo usaré el avión en casos indispensables y planificaré mis vacaciones descartando el avión"[/b]
Las largas e interminables colas antes los controles de seguridad, en que se nos trata como a presuntos terroristas, recorriendo pasillos delimitados por cintas, en zig-zag, me recuerdan las peores pesadillas de los campos de concentración de la 2ªGM y una humillación innecesaria, contra la que sólo cabe huir de los aeropuertos como el diablo ante el signo de la cruz.
De todas maneras, los infelices que como mi mujer se sometieron a esta humillación, hubieran sido víctimas indefensas ante terroristas que los hubiesen ametrallado o reventado mediante asesinos-bomba, pues nadie les impedía la entrada e invito a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que si quieren me contacten para que les cuente los detalles.
El lado positivo me lo contó un compañero de trabajo: se tomó unos días de vacaciones y se fue con el AVE de Barcelona a la Sevilla de la fiesta de abril en cinco horas, pasando por Madrid, lo que es dar un rodeo grande, pero es lo que hay.
Simplemente depositó su maleta en la cinta de rayos X y nada más...
Hace unos día escuché a Junkers, de la C.E., que decía entre otras interesantes cosas, que el terrorismo esta causando pérdidas enormes.
Si pudiese viajar, elegiría destinos en los que no interviniese el avión: ¿para que visitar China si no he visitado los pueblos aragoneses y castellanos de mis abuelos?
Saludos: Brugent.