Mensaje por cerbatana » 12 May 2009 21:50
Una cosa es el alcance máximo del arma, obtenido lógicamente disparando con un ángulo de 45 grados, y otra muy distinta el alcance de fuego eficaz, medido este por la distancia para hacer blanco y abatir a un combatiente, por parte de cualquier tirador y con ese arma.
Una forma rápida de verlo es fijarse en la graduación del alza del arma, 100, 200, 400, 600, 800 metros, distancias a las que se abría fuego sobre formaciones compactas, no sobre objetivos aislados.
Otra cosa es que el proyectil pueda llegar a 3.000 metros, por balística y por velocidad terminal, pero ya de una forma errática, y sin posibilidad de causar daños reseñables, a parte del susto, por supuesto.
Fijándonos en esos preceptos tenemos que a lo largo de los siglos las diastancias de fuego en combate se iban incrementando con los avances de los materiales, la balística, la tecnología, para pasar de disparar gruesas descargas a quemarropa sobre regimientos compactos, a la figura de los francotiradores de la guerra de secesión, capaces de realizar fuego efectivo a distancias de 600 metros y más, con la poderosa combinación de los proyectiles minnie y los cañones poligonales de sus armas.
Todo depende del periodo histórico en el que queramos centrarnos, y sobre todo si se trata de avancarga, o de retrocarga. Por lo tanto depende.
Una cosa es el alcance máximo del arma, obtenido lógicamente disparando con un ángulo de 45 grados, y otra muy distinta el alcance de fuego eficaz, medido este por la distancia para hacer blanco y abatir a un combatiente, por parte de cualquier tirador y con ese arma.
Una forma rápida de verlo es fijarse en la graduación del alza del arma, 100, 200, 400, 600, 800 metros, distancias a las que se abría fuego sobre formaciones compactas, no sobre objetivos aislados.
Otra cosa es que el proyectil pueda llegar a 3.000 metros, por balística y por velocidad terminal, pero ya de una forma errática, y sin posibilidad de causar daños reseñables, a parte del susto, por supuesto.
Fijándonos en esos preceptos tenemos que a lo largo de los siglos las diastancias de fuego en combate se iban incrementando con los avances de los materiales, la balística, la tecnología, para pasar de disparar gruesas descargas a quemarropa sobre regimientos compactos, a la figura de los francotiradores de la guerra de secesión, capaces de realizar fuego efectivo a distancias de 600 metros y más, con la poderosa combinación de los proyectiles minnie y los cañones poligonales de sus armas.
Todo depende del periodo histórico en el que queramos centrarnos, y sobre todo si se trata de avancarga, o de retrocarga. Por lo tanto depende.