mpallerolas escribió:Por mi experiéncia, te diré que yo tengo una Le Page de Pedersoli calibre 36, para mi gusto los acabados superan con creces a las Arsa Ardesa Etc. En cuanto a precisión i manejabilidad, és perfecta,
Pienso que una pieza, la que sea, esté hecha con máquinas de control numérico, nunca se verá superada por otra hecha artesanalmente por mucho romanticismo y cariño que le ponga el artesano.
.
Esa es la principal diferencia. El compañero ha puesto el dedo en la llaga.
Una de ellas es un arma hecha a mano de principio a fin. Yo vivo cerca y he tenido la oportunidad de ver fabricarse a mi Galand en fines de semana consecutivos que aproveché a pasar por allí y verlo. La he visto salir de la nada, de un pedazo de tubo y un trozo de madera torcida.
En la Pedersoli todo lo hacen las máquinas. Meten la pieza de madera y 7 minutos después sale la pieza del escalaborne terminada. Meten un bloque de metal y sale la pieza deseada. La mano del hombre se reduce a quitar y poner la materia prima de dentro de la máquina y a un mínimo ajuste final. Nada más. ¿Acabado perfecto? Sin duda. Tan perfecto como sólo una máquina lo puede hacer.
Pero yo lo que quiero es un arma del siglo XVIII ó XIX hecha como se hacían entonces, por hombres que se inclinaban sobre la pieza y la trabajaban con la lima. Que tallaban la madera y la acariciaban con la mano para apreciar sus irregularidades y saber si estaban utilizando correctamente la veta para sacarle lo mejor. Y eso es lo que representa la Galand.
Yo conservo la imágen del Sr. Araquistain, metiéndole la lima al cañón para adelgazarlo hacia la punta dándole su conocido perfil y poniendo el cañón al trasluz para verificar que lo iba haciendo bien.
Volvía a amarrar el cañón a la mordaza revestida de plomo puro, pasaba la lima, la soltaba y la miraba al trasluz, hacia la poca luz que entraba por el ventanuco del taller, en el bajo de un caserío de piedra del siglo XVIII, perdido entre Eibar y Bérriz. Volvía a amarrarla y pasaba de nuevo la lima rectificando lo que había podido observar bajo la delatora luz. Una y otra vez. Una y otra vez hasta llegar alacabado deseado que se revelaría tras el pulido a mano en la rueda y el pavonado final.
Yo os prometo que hubo momentos que me sentí trasladado en el tiempo, de verdad. Debería haberlo grabado en vídeo como una muestra de un trabajo que desaparecerá en el tiempo dentro de no mucho.
Y sólo por eso, merece la pena hacerse con un arma fabricada así. No, fabricada, no: MANUFACTURADA, que etimológicamente significa HECHA POR LA MANO DEL HOMBRE.
Puede que la Pedersoli sea más perfecta, pero precisamente por eso es infinitamente menos bella, sin ninguna duda.
Y algunos que lean esto me podrán decir: "joder,es que te has puesto muy "romántico"".

Y es cierto, pero precisamente porque aprecio el romanticismo es por lo que tiro con avancarga, con armas anticuadas, difíciles y exigentes, pero que te trasladan a otro momento de nuestra historia.
Si quisiera cosas perfectas, hechas por máquinas, exactamente idénticas una a sus cientos de copias, seguiría tirando en Pistola Standard con armas que recuerdan más a un laser de Star Wars que a un arma de fuego.
Y si además de este componente de artesanía pura, de arte en extinción y de romanticismo, añadimos que es un arma que tira tan bien como lo haga el tirador y que es capaz de ganar campeonatos del Mundo, pues...para qué quieres más.
...vamos, es sólo una opinión más, para el que la quiera leer
[quote="mpallerolas"]Por mi experiéncia, te diré que yo tengo una Le Page de Pedersoli calibre 36, para mi gusto los acabados superan con creces a las Arsa Ardesa Etc. En cuanto a precisión i manejabilidad, és perfecta,
Pienso que una pieza, la que sea, esté hecha con máquinas de control numérico, nunca se verá superada por otra hecha artesanalmente por mucho romanticismo y cariño que le ponga el artesano.
.[/quote]
Esa es la principal diferencia. El compañero ha puesto el dedo en la llaga.
Una de ellas es un arma hecha a mano de principio a fin. Yo vivo cerca y he tenido la oportunidad de ver fabricarse a mi Galand en fines de semana consecutivos que aproveché a pasar por allí y verlo. La he visto salir de la nada, de un pedazo de tubo y un trozo de madera torcida.
En la Pedersoli todo lo hacen las máquinas. Meten la pieza de madera y 7 minutos después sale la pieza del escalaborne terminada. Meten un bloque de metal y sale la pieza deseada. La mano del hombre se reduce a quitar y poner la materia prima de dentro de la máquina y a un mínimo ajuste final. Nada más. ¿Acabado perfecto? Sin duda. Tan perfecto como sólo una máquina lo puede hacer.
Pero yo lo que quiero es un arma del siglo XVIII ó XIX hecha como se hacían entonces, por hombres que se inclinaban sobre la pieza y la trabajaban con la lima. Que tallaban la madera y la acariciaban con la mano para apreciar sus irregularidades y saber si estaban utilizando correctamente la veta para sacarle lo mejor. Y eso es lo que representa la Galand.
Yo conservo la imágen del Sr. Araquistain, metiéndole la lima al cañón para adelgazarlo hacia la punta dándole su conocido perfil y poniendo el cañón al trasluz para verificar que lo iba haciendo bien.
Volvía a amarrar el cañón a la mordaza revestida de plomo puro, pasaba la lima, la soltaba y la miraba al trasluz, hacia la poca luz que entraba por el ventanuco del taller, en el bajo de un caserío de piedra del siglo XVIII, perdido entre Eibar y Bérriz. Volvía a amarrarla y pasaba de nuevo la lima rectificando lo que había podido observar bajo la delatora luz. Una y otra vez. Una y otra vez hasta llegar alacabado deseado que se revelaría tras el pulido a mano en la rueda y el pavonado final.
Yo os prometo que hubo momentos que me sentí trasladado en el tiempo, de verdad. Debería haberlo grabado en vídeo como una muestra de un trabajo que desaparecerá en el tiempo dentro de no mucho.
Y sólo por eso, merece la pena hacerse con un arma fabricada así. No, fabricada, no: MANUFACTURADA, que etimológicamente significa HECHA POR LA MANO DEL HOMBRE.
Puede que la Pedersoli sea más perfecta, pero precisamente por eso es infinitamente menos bella, sin ninguna duda.
Y algunos que lean esto me podrán decir: "joder,es que te has puesto muy "romántico"". :wink: Y es cierto, pero precisamente porque aprecio el romanticismo es por lo que tiro con avancarga, con armas anticuadas, difíciles y exigentes, pero que te trasladan a otro momento de nuestra historia.
Si quisiera cosas perfectas, hechas por máquinas, exactamente idénticas una a sus cientos de copias, seguiría tirando en Pistola Standard con armas que recuerdan más a un laser de Star Wars que a un arma de fuego.
Y si además de este componente de artesanía pura, de arte en extinción y de romanticismo, añadimos que es un arma que tira tan bien como lo haga el tirador y que es capaz de ganar campeonatos del Mundo, pues...para qué quieres más. :wink:
...vamos, es sólo una opinión más, para el que la quiera leer