Mensaje por Artesano » 23 Feb 2014 09:56
Hola, hace algún tiempo que no intervengo en este tipo de preguntas, pero como ahora tengo mas tiempo voy a explicar lo que yo hago y que me funciona a la perfección.
Lo primero cuando compro una pistola o un rifle le quito el cañón y lo limpio por fuera perfectamente y a continuación le impregno de grasa consistente la parte de abajo del cañón que está tapada cor la madera, eso hará que no se oxide ya que esa parte es la mas vulnerable a la oxidación, bien por que le entre agua al limpiar el arma o por simple humedad del ambiente. Haciendo esto no hay porque desmontar el cañón del arma cada vez que vienes del tiro, desmontar el arma muchas veces no es bueno acaban pasándose las roscas de los tornillos y cogiendo holguras, etc.
Para limpiar el arma he preparado un tubo de plástico rígido de la medida de la rosca de la chimenea que lo rosco en el lugar donde se coloca esta poniéndole cinta de teflón para evitar que el agua se salga y caiga sobre la pletina del arma, ese tubo lleva colocado un macarrón, (tubo de plástico flexible), en el que enchufo una jeringa de grandes dimensiones, ( de huso veterinario), lleno la jeringa de agua caliente con algo de detergente y lo insuflo por el tubo que está colocado en el lugar de la chimenea, el agua entra a presión por el canal de fuego y lo deja limpio como la patena, como el agua está muy caliente se evapora sola rápidamente, cuando hago esta operación el arma está inclinada hacia adelante con el cañón sobre la palangana donde tengo el gua, de esa forma el agua sale por la boca del cañón y cae en el recipiente sin manchar nada. Si hubiera que meter varios jeringazos pues solo cargar la jeringa las veces que haga falta. ¡OJO! nunca poner aceite en canal de fuego...y el cañón por el interior a la hora de ponerle aceite este tiene que ser muy poco casi nada. Si lo hacemos así evitaremos problemas de fallos por que la pólvora se humedezca con aceite en la primera carga después de la limpieza.
Os garantizo que mis armas están perfectamente y no les he quitado el cañón desde hace años, solo para revisar como están, pero que no tengo que tocarles para nada, y sobre todo procurar que siempre esté bien impregnado de grasa la parte que da con la madera, de esa forma protegemos el cañón y la madera.
El resto del arma la limpio como todos.
Un abrazo.
Hola, hace algún tiempo que no intervengo en este tipo de preguntas, pero como ahora tengo mas tiempo voy a explicar lo que yo hago y que me funciona a la perfección.
Lo primero cuando compro una pistola o un rifle le quito el cañón y lo limpio por fuera perfectamente y a continuación le impregno de grasa consistente la parte de abajo del cañón que está tapada cor la madera, eso hará que no se oxide ya que esa parte es la mas vulnerable a la oxidación, bien por que le entre agua al limpiar el arma o por simple humedad del ambiente. Haciendo esto no hay porque desmontar el cañón del arma cada vez que vienes del tiro, desmontar el arma muchas veces no es bueno acaban pasándose las roscas de los tornillos y cogiendo holguras, etc.
Para limpiar el arma he preparado un tubo de plástico rígido de la medida de la rosca de la chimenea que lo rosco en el lugar donde se coloca esta poniéndole cinta de teflón para evitar que el agua se salga y caiga sobre la pletina del arma, ese tubo lleva colocado un macarrón, (tubo de plástico flexible), en el que enchufo una jeringa de grandes dimensiones, ( de huso veterinario), lleno la jeringa de agua caliente con algo de detergente y lo insuflo por el tubo que está colocado en el lugar de la chimenea, el agua entra a presión por el canal de fuego y lo deja limpio como la patena, como el agua está muy caliente se evapora sola rápidamente, cuando hago esta operación el arma está inclinada hacia adelante con el cañón sobre la palangana donde tengo el gua, de esa forma el agua sale por la boca del cañón y cae en el recipiente sin manchar nada. Si hubiera que meter varios jeringazos pues solo cargar la jeringa las veces que haga falta. ¡OJO! nunca poner aceite en canal de fuego...y el cañón por el interior a la hora de ponerle aceite este tiene que ser muy poco casi nada. Si lo hacemos así evitaremos problemas de fallos por que la pólvora se humedezca con aceite en la primera carga después de la limpieza.
Os garantizo que mis armas están perfectamente y no les he quitado el cañón desde hace años, solo para revisar como están, pero que no tengo que tocarles para nada, y sobre todo procurar que siempre esté bien impregnado de grasa la parte que da con la madera, de esa forma protegemos el cañón y la madera.
El resto del arma la limpio como todos.
Un abrazo.