skiner escribió:A ver si me explique mal, que veo que hay dos que desde mi post mencionan chimeneas expulsadas. Las chimeneas no se mueven por el retroceso lo que pasa es que si los pistones están flojos por el retroceso se puede caer un piston y voila punto de acceso libre. Pero como dije en un colt puede ser más grave, ya que con con el retroceso salen hacia atras y chocan (los pistones) con el armazon y como den con suficiente fuerza el resultado es cámara disparada.
Tambien hay que tener en cuenta factores como no usar bolas previamente engrasadas (tienden a salirse) lo correcto es engrasar una vez puesta la bola. En mis revolveres nunca se han movido las bolas (excepto si se meten ya engrasadas, en mi defensa puedo decir que no fui yo).
Saludos
Pues creo que yo tampoco me he explicado bien porque no me he imaginado en ningún momento que se refiera en su post a chimeneas expulsadas, también creo que el compañero se refería a cápsulas (pistones) expulsados.
Como se puede ver en las fotografías, cuando digo que la chimenea está encastrada me refiero a que hay espacio de seguridad para que no percuta el pistón aun saliéndose, y que está bien protegida del fuego por el propio cilindro. Pero es que además el Colt tiene el tope mencionado que impide que el cilindro toque al armazón, si se sale el pistón (no se sale porque le das un “pellizco”, eso sí lo sabía) no llega a percutir porque no se traba entre el cilindro y el armazón, (otra cosa son los restos de pistón ya estallado). De todas formas, no es el caso pues, insisto, mis pistones estaban en su sitio.
Eran otros tiempos y para poder tirar tenía que hacer birguerías, aunque en el monte había aun mucho orégano que recoger ya que hace algunos años de ello. Por ello y por la novedad saboreaba cada tiro y cada vez que disparaba miraba el arma de arriba abajo detenidamente, tooodos los detalles. Por ello recuerdo que la grasa de caballo que puse se fue derritiendo, poco a poco, a cada tiro y al final acabo literalmente quemada. En las dos últimas recámaras se podía ver el sarro sobre las bolas y todo su derredor, señal de que sufrían el fogonazo. La imprudencia fue mía por no engrasar de nuevo antes de disparar. El fuego se mete en las recámaras, eso lo tengo claro. Si además en lugar de sémola o taco la bola descansa directamente sobre la pólvora, si además no es la bola adecuada por no haber hecho anillo… en fin, peligro.
(También he de decir que no engrasé antes las bolas sino una vez colocadas como explicaba Merino en su libro.)
Voy a dar tres consejos que a más de uno le parecerán tres gilipolleces, pero si sirven solamente a una persona los daré por bien empleados:
1º Ojo con las pelotillas de papel como taco, si por descuido quedan granitos de pólvora entre los pliegues del papel, hemos creado una mecha, si además la bola se mueve, peligro. Mejor engrasarlo.
2º Ojo con las grasas poco consistentes, pues mi caso sucedió con grasa de caballo y eso con la de litio no sucede. Salitre ha dicho una gran verdad en la página anterior al respecto, y lo dicho…si además la bola se mueve, peligro.
3º Ojo con bolas que no dejan anillo, son las que se mueven a cada disparo. Si descansan directamente sobre la pólvora, cada recámara se convierte en un sal pimentero y cualquier granito finísimo nos la lía gordísima.
Todos estos peligros disminuyen notablemente, además de por engrasar después de cargar:
1º si utilizamos sémola., es completamente inerte.
2º si utilizamos un buen taco engrasado. Para esto, en el foro hay recetas maravillosas.
Saludos cordiales.