Busman escribió:... muchos emigraron. Hacia la mitad del XVIII un grupo de armeros catalanes se estableció en Ronda, donde crearon una escuela que se extendió por toda Andalucía.
Y , digo yo, si el único lugar de la Península donde había una industria manufacturera pujante (textil) era Cataluña, ¿como es que eran los catalanes los que emiraron a Andalucía?
Cuando la Guerra de Sucesión española terminó en 1715, Cataluña sufrió la represión del vencedor.
Que persona alguna de cualquier grado...no puedan usar ni llevar ni retener en si ni en sus casas, ni en otros parages, armas algunas, assi de fuego, como de corte y punta...Los armeros catalanes vieron su producción restringida a abstecer al ejército del rey (quien exigía mucho pero pagaba poco). Muchas familias se vieron en la ruina.
Cuando Carlos III llegó al trono se encontró una Andalucía despoblada y atrasada económicamente, pues la poderosa clase terrateniente no estaba interesada en invertir en una industría en la que no creía.
El bandolerismo era una lacra en zonas como Sierra Morena o la Serranía de Ronda. Entre sus causas está el despoblado pero también la enorme diferencia social y la falta de horizontes de gran parte de la población.
Se hacía preciso reactivar la zona y se diseñó un ambicioso plan de colonozación. Se facilitó a quien quisiera instalarse desde el viaje hasta la vivienda. No se reparó en gastos y se construyeron pueblos enteros de nueva planta. Los armeros catalanes tuvieron su oportunidad.
El señorito andaluz de entonces pertenecía a la media y grande nobleza, disponía de mucho tiempo libre, de una gran afición a la caza y de bastos espacios cinegéticos. Era amante del lujo, "dezajerao" y gustaba de presumir de escopeta.
Estos ingredientes los añadió el armero catalán a una llave que venía produciendo desde hace más de siglo y medio. Se hicieron magníficas armas con los mejores cañones traidos de Madrid y del País Vasco.
Es justo decir que los cañones "Bascongados" eran ya antes de 1800 tan cojonudos como los de Madrid pero costaban bastante menos. La opción estaba pues clara para el verdadero entendido.
La armería rondeña es desconocida pues ha sido injustamente relegada y se espera un estudio en profundidad del tema que explicaría bastantes cosas.
[quote="Busman"]... muchos emigraron. Hacia la mitad del XVIII un grupo de armeros catalanes se estableció en Ronda, donde crearon una escuela que se extendió por toda Andalucía. [/quote]
Y , digo yo, si el único lugar de la Península donde había una industria manufacturera pujante (textil) era Cataluña, ¿como es que eran los catalanes los que emiraron a Andalucía?
Cuando la Guerra de Sucesión española terminó en 1715, Cataluña sufrió la represión del vencedor.
[b][i]Que persona alguna de cualquier grado...no puedan usar ni llevar ni retener en si ni en sus casas, ni en otros parages, armas algunas, assi de fuego, como de corte y punta...[/i][/b]
Los armeros catalanes vieron su producción restringida a abstecer al ejército del rey (quien exigía mucho pero pagaba poco). Muchas familias se vieron en la ruina.
Cuando Carlos III llegó al trono se encontró una Andalucía despoblada y atrasada económicamente, pues la poderosa clase terrateniente no estaba interesada en invertir en una industría en la que no creía.
El bandolerismo era una lacra en zonas como Sierra Morena o la Serranía de Ronda. Entre sus causas está el despoblado pero también la enorme diferencia social y la falta de horizontes de gran parte de la población.
Se hacía preciso reactivar la zona y se diseñó un ambicioso plan de colonozación. Se facilitó a quien quisiera instalarse desde el viaje hasta la vivienda. No se reparó en gastos y se construyeron pueblos enteros de nueva planta. Los armeros catalanes tuvieron su oportunidad.
El señorito andaluz de entonces pertenecía a la media y grande nobleza, disponía de mucho tiempo libre, de una gran afición a la caza y de bastos espacios cinegéticos. Era amante del lujo, "dezajerao" y gustaba de presumir de escopeta.
Estos ingredientes los añadió el armero catalán a una llave que venía produciendo desde hace más de siglo y medio. Se hicieron magníficas armas con los mejores cañones traidos de Madrid y del País Vasco.
Es justo decir que los cañones "Bascongados" eran ya antes de 1800 tan cojonudos como los de Madrid pero costaban bastante menos. La opción estaba pues clara para el verdadero entendido.
La armería rondeña es desconocida pues ha sido injustamente relegada y se espera un estudio en profundidad del tema que explicaría bastantes cosas.