Mensaje por G-1200 » 11 Sep 2007 18:40
¡Buenas tardes!
Xuso con el tiempo me estoy volviendo todo un experto en esta carabina. Esta de la foto la compré el sábado pasado por 60 Euros. Es de las primeras que sacó Gamo ya que el dueño sabía perfectamente en que año la compró. Cuando me la dió funcionaba pero, al meterle mano tuve que hacerle un par de piezas a mano ya que por puro desgaste (desde luego esta tenía muchos tiros pegados y estaba bien aprovechada) ya casi no quedaba pieza.
La desmonté, engrasé y reparé toda la parte técnica. Comprobé las estrias (el dueño anterior tiraba con.......BB´s de acero!!!!!), le cambié el muelle original por otros hechos por mi para ganarle potencia( que luego, ya recortada, tuve que ponerle de nuevo el original para ahorrar Co2 ya que el gas salía líquido por el minicañon) y le quité el tope del martillo para que golpeara de firme en la válvula (esto también se lo volví a poner por el tema del ahorro del gas una vez recortada). Y ya funcionaba perfectamente.
Entonces le corté la culata (con mucho miedo) con la sierra de vaivén y empecé a lijar hasta darle la forma deseada. Una vez la culata a la medida la lijé (igual que a la corredera) la he dejado lista para darle un color roble claro como el que le dí a mi Norica 61.
Después le quité la mira (tuve que romperla finalmente), el plástico que recubre el cañón y, por fin, el cañón. No me andube con chiquitas y marqué el corte con la dremel. Una vez marcado trinqué la caladora, le puse una segueta para acero y dejé el cañón a 20 cm. Le abrí un poco el orificio de salida con la broca del 10 para la expansión del gas al disparar. Esa noche luje el cañón y le dí una capa de laca negra mate para protegerlo del óxido.
A la mañana siguiente monté el cañón y le hice el plástico que lo recubre a la medida (lo corté con un cuchillo de cortar el pan). Gracias al grosor obtenido de la pintura del cañón el plástico ha quedado muy bien fijado sin tener que ponerle la bocacha. Y como el plástico sobresale un par de milimetros del cañón no se ve el agujero del 4,5 (está todo pintado de negro) con lo que el efecto es casi perfecto.
Ahora solo me queda calibrar el punto rojo y el laser pero, hasta el domingo no creo que tenga tiempo. No obstante supongo que no conseguiré que sea efectiva más allá de los 15 metros aunque la meta es conseguirlo hasta los 25.
Pues nada que espero que os haya gustado la movida de la G-1200. Lo que pasa ahora es que la próxima que consiga no se me ocurre que hacerle. ¡Un saludo!.
¡Buenas tardes!
Xuso con el tiempo me estoy volviendo todo un experto en esta carabina. Esta de la foto la compré el sábado pasado por 60 Euros. Es de las primeras que sacó Gamo ya que el dueño sabía perfectamente en que año la compró. Cuando me la dió funcionaba pero, al meterle mano tuve que hacerle un par de piezas a mano ya que por puro desgaste (desde luego esta tenía muchos tiros pegados y estaba bien aprovechada) ya casi no quedaba pieza.
La desmonté, engrasé y reparé toda la parte técnica. Comprobé las estrias (el dueño anterior tiraba con.......BB´s de acero!!!!!), le cambié el muelle original por otros hechos por mi para ganarle potencia( que luego, ya recortada, tuve que ponerle de nuevo el original para ahorrar Co2 ya que el gas salía líquido por el minicañon) y le quité el tope del martillo para que golpeara de firme en la válvula (esto también se lo volví a poner por el tema del ahorro del gas una vez recortada). Y ya funcionaba perfectamente.
Entonces le corté la culata (con mucho miedo) con la sierra de vaivén y empecé a lijar hasta darle la forma deseada. Una vez la culata a la medida la lijé (igual que a la corredera) la he dejado lista para darle un color roble claro como el que le dí a mi Norica 61.
Después le quité la mira (tuve que romperla finalmente), el plástico que recubre el cañón y, por fin, el cañón. No me andube con chiquitas y marqué el corte con la dremel. Una vez marcado trinqué la caladora, le puse una segueta para acero y dejé el cañón a 20 cm. Le abrí un poco el orificio de salida con la broca del 10 para la expansión del gas al disparar. Esa noche luje el cañón y le dí una capa de laca negra mate para protegerlo del óxido.
A la mañana siguiente monté el cañón y le hice el plástico que lo recubre a la medida (lo corté con un cuchillo de cortar el pan). Gracias al grosor obtenido de la pintura del cañón el plástico ha quedado muy bien fijado sin tener que ponerle la bocacha. Y como el plástico sobresale un par de milimetros del cañón no se ve el agujero del 4,5 (está todo pintado de negro) con lo que el efecto es casi perfecto.
Ahora solo me queda calibrar el punto rojo y el laser pero, hasta el domingo no creo que tenga tiempo. No obstante supongo que no conseguiré que sea efectiva más allá de los 15 metros aunque la meta es conseguirlo hasta los 25.
Pues nada que espero que os haya gustado la movida de la G-1200. Lo que pasa ahora es que la próxima que consiga no se me ocurre que hacerle. ¡Un saludo!.