Mensaje por feng sui » 06 Nov 2019 15:31
No todas las vainas son iguales. Cada marca tiene sus aleaciones y cotas. Eso se traduce en diferencias de grosores, dureza y, sobre todo, volumen interior de la vaina.
No es una buena práctica hacer cargas idénticas en vainas de diferentes fabricantes.
Una diferencia en volumen interior, en elasticidad del latón y "esos pequeños detalles más", pueden significar que una carga segura, con una determinada marca de vaina, sea peligrosa con otra vaina de otra marca diferente.
No es casualidad que, en todos los manuales de recarga, se haga mención no sólo de la pólvora, le las puntas y los grains de ambos componentes, sino que también, se citan con qué vaina y con cual pistón.
Incluso en vainas de arma corta se nota esa diferencia de comportamiento, normalmente en diferencias de velocidad significativas.
Pero, con arma larga, la cosa puede llegar a ser muy sería.
Los conceptos volumen de la vaina y densidad de carga, son variables muy poco tenidas en cuenta en los "fantásticos cursos de recarga" que se suelen impartir.
Y, suerte hay que no ocurren más percances.
No todas las vainas son iguales. Cada marca tiene sus aleaciones y cotas. Eso se traduce en diferencias de grosores, dureza y, sobre todo, volumen interior de la vaina.
No es una buena práctica hacer cargas idénticas en vainas de diferentes fabricantes.
Una diferencia en volumen interior, en elasticidad del latón y "esos pequeños detalles más", pueden significar que una carga segura, con una determinada marca de vaina, sea peligrosa con otra vaina de otra marca diferente.
No es casualidad que, en todos los manuales de recarga, se haga mención no sólo de la pólvora, le las puntas y los grains de ambos componentes, sino que también, se citan con qué vaina y con cual pistón.
Incluso en vainas de arma corta se nota esa diferencia de comportamiento, normalmente en diferencias de velocidad significativas.
Pero, con arma larga, la cosa puede llegar a ser muy sería.
Los conceptos volumen de la vaina y densidad de carga, son variables muy poco tenidas en cuenta en los "fantásticos cursos de recarga" que se suelen impartir.
Y, suerte hay que no ocurren más percances.