Mensaje por flobert6 » 05 May 2018 17:14
Las armas Rolling Block fabricadas en Eibar a finales del siglo XIX y comienzos del XX destinadas a particulares, generalmente las carabinas a usos de guardería, eran casi todas de dos calibres denominados coloquialmente en aquellos años tanto como 44 corto, que era el 44 Español, que era igual que el 44 Russian y el 44 S&W, y como 44 largo que era el 44-40 WCF.
Muchas de esas carabinas fueron reconvertidas en los años treinta y cuarenta en armas de caza escariandoles la recamara para el calibre 36-50 o 12mm-50 o 410-50 como más guste denominarlo, estas armas modificadas pueden disparar munición casera de bala fabricada desde cartuchos del 36-50 0 36-65, a los que se extraen los perdigones y el taco de plástico, se corta la vaina más o menos por la mitad, se aprovecha la pólvora y se le pone un taco de los antiguos de corcho o fieltro y una punta Hornady de .430 de diámetro y 180 grains, yo pego la punta al taco con gel de cyanocrilato, aunque también se puede forzar la punta dentro de la vaina si la recamara permite el ligero incremento del diámetro, las balas de 410 no valen pasan libres por el cañon.
Es una forma divertida y económica de hacerle agujeros a un blanco con un arma larga de mayor calibre que el 22.
Las armas Rolling Block fabricadas en Eibar a finales del siglo XIX y comienzos del XX destinadas a particulares, generalmente las carabinas a usos de guardería, eran casi todas de dos calibres denominados coloquialmente en aquellos años tanto como 44 corto, que era el 44 Español, que era igual que el 44 Russian y el 44 S&W, y como 44 largo que era el 44-40 WCF.
Muchas de esas carabinas fueron reconvertidas en los años treinta y cuarenta en armas de caza escariandoles la recamara para el calibre 36-50 o 12mm-50 o 410-50 como más guste denominarlo, estas armas modificadas pueden disparar munición casera de bala fabricada desde cartuchos del 36-50 0 36-65, a los que se extraen los perdigones y el taco de plástico, se corta la vaina más o menos por la mitad, se aprovecha la pólvora y se le pone un taco de los antiguos de corcho o fieltro y una punta Hornady de .430 de diámetro y 180 grains, yo pego la punta al taco con gel de cyanocrilato, aunque también se puede forzar la punta dentro de la vaina si la recamara permite el ligero incremento del diámetro, las balas de 410 no valen pasan libres por el cañon.
Es una forma divertida y económica de hacerle agujeros a un blanco con un arma larga de mayor calibre que el 22.