Mensaje por smithgimenez » 07 Ene 2014 10:10
Hola,
el mayor problema del mercurio es encontrarlo, no el utilizarlo, quiero decir que, en mi opinión, se ha exajerado con la paranoia creada en los últimos años en torno a ciertos productos utilizados hasta hace poco de forma habitual y que parece que ahora sean poco menos que cianuro, nitroglicerina o algo peor. Y lo mismo, o casi, ocurre con el plomo.
Yo creo que todos sabemos de la peligrosidad del mercurio, pero, al igual que muchos otros productos de uso diario; qúimicos, de limpieza, disolventes, pinturas tintes y otros, utilizados de forma cotidiana, también sabemos que éste no se debe ingerir, quemar, inhalar, arrojar por el fregadero, etc. y que, por supuesto no se debe dejar al alcance de los niños, igual que cualquiero otro producto nocivo de los muchos que se encuentra en cualquier hogar. Quien, hace años, no ha jugado con éste metal y sus peculiares características, así como quien no ha ido a disparar con su escopeta de AC con la boca llena de perdigones de plomo, pues ahí los guardábamos la mayoría entre disparo y disparo, y aquí estamos, con achaques quizás, pero no provocados por éstas acciones
Creo que, como en otros ámbitos, se magnifican las medidas tomadas con respecto al empleo y venta de éstos materiales en los últimos años, máxime cuando se siguen encontrando en el mercado productos mucho más letales y que están a la venta y alcance de cualquiera.
Saludos.
Hola,
el mayor problema del mercurio es encontrarlo, no el utilizarlo, quiero decir que, en mi opinión, se ha exajerado con la paranoia creada en los últimos años en torno a ciertos productos utilizados hasta hace poco de forma habitual y que parece que ahora sean poco menos que cianuro, nitroglicerina o algo peor. Y lo mismo, o casi, ocurre con el plomo.
Yo creo que todos sabemos de la peligrosidad del mercurio, pero, al igual que muchos otros productos de uso diario; qúimicos, de limpieza, disolventes, pinturas tintes y otros, utilizados de forma cotidiana, también sabemos que éste no se debe ingerir, quemar, inhalar, arrojar por el fregadero, etc. y que, por supuesto no se debe dejar al alcance de los niños, igual que cualquiero otro producto nocivo de los muchos que se encuentra en cualquier hogar. Quien, hace años, no ha jugado con éste metal y sus peculiares características, así como quien no ha ido a disparar con su escopeta de AC con la boca llena de perdigones de plomo, pues ahí los guardábamos la mayoría entre disparo y disparo, y aquí estamos, con achaques quizás, pero no provocados por éstas acciones
Creo que, como en otros ámbitos, se magnifican las medidas tomadas con respecto al empleo y venta de éstos materiales en los últimos años, máxime cuando se siguen encontrando en el mercado productos mucho más letales y que están a la venta y alcance de cualquiera.
Saludos.