Mensaje por lincis » 02 Abr 2014 00:49
Compañero miancave, disentir es muy sano. Gracias eso se intercambian ideas, se aprenden cosas nuevas y, que diablos, es la sal de los foros. Y te aseguro que lejos de tomar el asunto por lo personal, agradezco y valoro un debate con buenos argumentos.
El problema de los cañones poligonales, y de los glock en particular, es que que son muy apretados de dimensiones, infracalibrados que diríamos, lo cual se traduce en que proyectiles de plomo muy blandos dejan residuos y los muy duros pasan muy forzados.
Los muy blandos, al recibir los gases, dejan plomo en una zona muy crítica, justo donde el final de la recámara y el principio del cañón se unen. Eso, suele propiciar que algún cartucho no se asiente correctamente en la recámara, sin llegar hacer funcionar el mecanismo de seguridad que impide el disparo por acerrojado incompleto. El diseño de la rampa, encaminado a tragar todo tipo de proyectil, deja una porción muy calculada de la vaina sin el completo arrope de la recámara. Un aumento de esta cota es el causante del problema y, esto sumado a una vaina algo fatigada por sucesivas recargas, puede producir, de hecho pasa, una rotura de la vaina y una fuga de los gases hacia atrás haciendo destrozos. Con las consecuencias que acarrea.
Los muy duros, al pasar muy forzados por un tubo tan ajustado, aumentan las presiones de trabajo considerablemente. Con esto, el fallo se produce hacia la mitad del cañón, rajándole.
Hay quien ha opinado que la solución es lubricar el proyectil pero, también hay quien ven en ello dos problemas, uno aumentar el tamaño de la masa a deslizar y dos, depósitos de grasa quemada que nos remiten a lo dicho de los proyectiles blandos.
Tu razonamiento, apoyándote en el uso de plomo en calibres de fusil, demuestra que conoces muy bien el camino que pisas a ese respecto. Lamentablemente, ese conocimiento no es de aplicación en este tema por una sencilla razón. Los cañones poligonales no dejan al proyectil el desahogo que suponen los fondos de estría y sus flancos para poder deformarse y adaptarse al cañón. Un proyectil fusiforme, en un tubo largo, y con posibilidad de deformarse se acoplará al cañón e incluso puede aumentar su longitud para adaptarse mejor al movimiento fruto del empuje y adquirir mayor velocidad.
En un tubo poligonal, corto y muy estrecho, una bellota de plomo, lejos de estirarse, se compactará y ejercerá mucha presión sobre las paredes del ánima. Una presión que aumentará a medida que los gases empujan. Resultado, un cañón rajado.
Por más vueltas que le demos, los cañones poligonales se han diseñado para las armas de servicio y para tirar munición de factoría y encamisada.
Por otro lado, no dejo de reconocer que llevo desvinculado de la recarga hace ya bastantes años y que no he experimentado con los nuevos tratamientos de superficie que se ponen el las nuevas opciones de proyectiles en el mercado, Supongo que en algo mejorarán los veteranos "cobreados". Pero mi recuerdo de los cobreados tampoco es demasiado entusiasta.
Pero, en vista de los casos que he conocido de primera mano y los muchos que que se pueden encontrar por la red, mi postura al respecto no puede por menos que ser muy cautelosa. Sobre todo con el 40, que ha demostrado llevarse la palma en incidentes de este tipo.
Sin pretender desmerecer tu experiencia y, con el mayor respeto, creo que unos 700 cartuchos de rodaje no son suficientes para ofrecer una garantía de absoluta fiabilidad. Algunas "formulas magistrales" que he conocido han derivado en desastre con unos pocos miles de disparos,
Me puedes llamar conservador, pero así y todo, a la hora de ofrecer un consejo, prefiero pecar de prudente antes que embarcar a alguien en una aventura incierta. Sobre todo si sus bienes o su integridad física pueden verse en un riesgo.
De todos modos, quedo a la escucha y, estoy abierto a cambiar de opinión y reformular mis planteamientos si quieres continuar compartiendo con el foro tus experiencias al respecto.
No se si Armería Marcos sigue teniendo aquellos cañones "after market" alemanes. Quizás no sean una mala inversión a futuro.
Compañero miancave, disentir es muy sano. Gracias eso se intercambian ideas, se aprenden cosas nuevas y, que diablos, es la sal de los foros. Y te aseguro que lejos de tomar el asunto por lo personal, agradezco y valoro un debate con buenos argumentos.
El problema de los cañones poligonales, y de los glock en particular, es que que son muy apretados de dimensiones, infracalibrados que diríamos, lo cual se traduce en que proyectiles de plomo muy blandos dejan residuos y los muy duros pasan muy forzados.
Los muy blandos, al recibir los gases, dejan plomo en una zona muy crítica, justo donde el final de la recámara y el principio del cañón se unen. Eso, suele propiciar que algún cartucho no se asiente correctamente en la recámara, sin llegar hacer funcionar el mecanismo de seguridad que impide el disparo por acerrojado incompleto. El diseño de la rampa, encaminado a tragar todo tipo de proyectil, deja una porción muy calculada de la vaina sin el completo arrope de la recámara. Un aumento de esta cota es el causante del problema y, esto sumado a una vaina algo fatigada por sucesivas recargas, puede producir, de hecho pasa, una rotura de la vaina y una fuga de los gases hacia atrás haciendo destrozos. Con las consecuencias que acarrea.
Los muy duros, al pasar muy forzados por un tubo tan ajustado, aumentan las presiones de trabajo considerablemente. Con esto, el fallo se produce hacia la mitad del cañón, rajándole.
Hay quien ha opinado que la solución es lubricar el proyectil pero, también hay quien ven en ello dos problemas, uno aumentar el tamaño de la masa a deslizar y dos, depósitos de grasa quemada que nos remiten a lo dicho de los proyectiles blandos.
Tu razonamiento, apoyándote en el uso de plomo en calibres de fusil, demuestra que conoces muy bien el camino que pisas a ese respecto. Lamentablemente, ese conocimiento no es de aplicación en este tema por una sencilla razón. Los cañones poligonales no dejan al proyectil el desahogo que suponen los fondos de estría y sus flancos para poder deformarse y adaptarse al cañón. Un proyectil fusiforme, en un tubo largo, y con posibilidad de deformarse se acoplará al cañón e incluso puede aumentar su longitud para adaptarse mejor al movimiento fruto del empuje y adquirir mayor velocidad.
En un tubo poligonal, corto y muy estrecho, una bellota de plomo, lejos de estirarse, se compactará y ejercerá mucha presión sobre las paredes del ánima. Una presión que aumentará a medida que los gases empujan. Resultado, un cañón rajado.
Por más vueltas que le demos, los cañones poligonales se han diseñado para las armas de servicio y para tirar munición de factoría y encamisada.
Por otro lado, no dejo de reconocer que llevo desvinculado de la recarga hace ya bastantes años y que no he experimentado con los nuevos tratamientos de superficie que se ponen el las nuevas opciones de proyectiles en el mercado, Supongo que en algo mejorarán los veteranos "cobreados". Pero mi recuerdo de los cobreados tampoco es demasiado entusiasta.
Pero, en vista de los casos que he conocido de primera mano y los muchos que que se pueden encontrar por la red, mi postura al respecto no puede por menos que ser muy cautelosa. Sobre todo con el 40, que ha demostrado llevarse la palma en incidentes de este tipo.
Sin pretender desmerecer tu experiencia y, con el mayor respeto, creo que unos 700 cartuchos de rodaje no son suficientes para ofrecer una garantía de absoluta fiabilidad. Algunas "formulas magistrales" que he conocido han derivado en desastre con unos pocos miles de disparos,
Me puedes llamar conservador, pero así y todo, a la hora de ofrecer un consejo, prefiero pecar de prudente antes que embarcar a alguien en una aventura incierta. Sobre todo si sus bienes o su integridad física pueden verse en un riesgo.
De todos modos, quedo a la escucha y, estoy abierto a cambiar de opinión y reformular mis planteamientos si quieres continuar compartiendo con el foro tus experiencias al respecto.
No se si Armería Marcos sigue teniendo aquellos cañones "after market" alemanes. Quizás no sean una mala inversión a futuro.