Mensaje por Strongresolve » 22 Nov 2008 17:33
Vamos a ver, normalmente el arte abstracto una de tres, es algo que desprende simbolismo, es belleza contemplativa o es un fraude.
A veces se pueden dar las dos primeras a la vez, lo que para mi gusto es raro.
Bien, para un no entendido como lo diferencia de un fraude. Pues muy sencillo, lo primero la carrera del autor. En función de la trayectoria del creador una cosa parida por este tiene más o menos sentido. Puede que haya cosas que no se entiendan en si mismas, pero sí se entienden si seguimos la carrera del creador.
Si un autor clásico pare un churro, lo más seguro es que sea un churro.
Por otro lado la dificultad de la obra y su originaliridad. Una cosa puede ser muy original, pero si es un palo pinchado en una mierda, es un palo pinchado en una mierda, a no ser que el autor ya sea un tipo de renombre que últimamente explora ese campo. (Esto normalmente lo hacen creadores acabados o ya sin ideas.)
Con esto quiero decir que esto será un palo pinchado en una mierda siempre, pero si lo ha hecho tal, por el simpre nombre del autor, ya tiene más valor, y siempre hay un incauto que lo compra.
Picasso por ejemplo, hizo cuadros, excelentes, buenos, malos y mierdas, y por ser picasso las mierdas ya tienen valor.
Que me parece la cupula de Bárcelo. De entrada su carrera es mediocre, es lo que es por ser del PSOE, y por que gente del PSOE gana dinero con él.
La orginalidad, aunque parezca muy original no es más que un gotelé abstrácto, con significado que no se relaciona con su obra. Es más, cuando alguien planea algo así hace bocetos, planos, plasma su obra en papel. Este tio a tirado yeso y pintura a tutiplen.
Dificultad de ejecución nula. Pegotes de yeso, pistola de pintura y ya esta. Si esto lo comparamos con la capilla sixtina, o con los frescos de muchas iglesias o edificios públicos, vemos de que estamos hablando, por lo menos el creador ha trabajado las proporciones del dibujo, este ha disparo con pistola de pintura a tutiplen.
Por ultimo la luz, cuando alguien hace un fresco en una cupula, mira mucho la luz. Barceló ha pasado olimpicamente de la luz, el churro le ha salido como le ha salido y se ha quedado muy ancho.
En fin. Una mierda.
Vamos a ver, normalmente el arte abstracto una de tres, es algo que desprende simbolismo, es belleza contemplativa o es un fraude.
A veces se pueden dar las dos primeras a la vez, lo que para mi gusto es raro.
Bien, para un no entendido como lo diferencia de un fraude. Pues muy sencillo, lo primero la carrera del autor. En función de la trayectoria del creador una cosa parida por este tiene más o menos sentido. Puede que haya cosas que no se entiendan en si mismas, pero sí se entienden si seguimos la carrera del creador.
Si un autor clásico pare un churro, lo más seguro es que sea un churro.
Por otro lado la dificultad de la obra y su originaliridad. Una cosa puede ser muy original, pero si es un palo pinchado en una mierda, es un palo pinchado en una mierda, a no ser que el autor ya sea un tipo de renombre que últimamente explora ese campo. (Esto normalmente lo hacen creadores acabados o ya sin ideas.)
Con esto quiero decir que esto será un palo pinchado en una mierda siempre, pero si lo ha hecho tal, por el simpre nombre del autor, ya tiene más valor, y siempre hay un incauto que lo compra.
Picasso por ejemplo, hizo cuadros, excelentes, buenos, malos y mierdas, y por ser picasso las mierdas ya tienen valor.
Que me parece la cupula de Bárcelo. De entrada su carrera es mediocre, es lo que es por ser del PSOE, y por que gente del PSOE gana dinero con él.
La orginalidad, aunque parezca muy original no es más que un gotelé abstrácto, con significado que no se relaciona con su obra. Es más, cuando alguien planea algo así hace bocetos, planos, plasma su obra en papel. Este tio a tirado yeso y pintura a tutiplen.
Dificultad de ejecución nula. Pegotes de yeso, pistola de pintura y ya esta. Si esto lo comparamos con la capilla sixtina, o con los frescos de muchas iglesias o edificios públicos, vemos de que estamos hablando, por lo menos el creador ha trabajado las proporciones del dibujo, este ha disparo con pistola de pintura a tutiplen.
Por ultimo la luz, cuando alguien hace un fresco en una cupula, mira mucho la luz. Barceló ha pasado olimpicamente de la luz, el churro le ha salido como le ha salido y se ha quedado muy ancho.
En fin. Una mierda.