Mensaje por Rusata » 19 Mar 2013 20:56
Hoplon escribió:Gracias por tu aclaración, Lewis. Por mi parte queda contestado.
Johnthe ripper: coincido contigo, has expuesto muy bien que la prueba es de selección, así como las consecuencias que a tu juicio conlleva el que tanta gente la suspenda.
Grafiti: especular es jugar con ventaja en economía y manipular artificialmente en tu provecho, y no producir nada: las casas que yo he promovido son riqueza que ahí quedará durante años y años, algo material y palpable ¿quieres repartir culpas? pues por favor conmigo no cuentes. Por cierto: todos mis constructores han cobrado siempre por certificaciones, y han sacado lo suyo tanto si la obra se vendía como si no: a ninguno le interesó nunca "especular", todos preferían hacer la obra que promovía otro. Y también he tendio personal propio, por si acaso te lo comento. Gracias.
Romeroes:
No puedo admitir tu argumento, si es que lo es: el argumento “ad hominem” nunca ha tenido ningún valor y tu lo sabes: no te defiendas atacando mis casas, que durarán más de diez y más de cien años: yo soy como los constructores de las catedrales, y construyo para la eternidad, tanto si te lo crees como si no.
Pero a mi juicio el enfrentamiento entre posturas de los foreros es innecesario y desearía no polemizar (conversar si) con nadie: ¿por qué se llega a este nivel de discrepancia?
Pues porque como pueblo carecemos de vertebración: en España, como ya he dicho alguna vez, se confunde el tener una solución con el tener un chivo expiatorio, y no hay nada tan eficaz para atacar a un grupo como el exponer sus supuestos privilegios o lo mucho que ganan.
El verdadero culpable de la crisis, cuyo nombre no citaré en este foro, se debe estar partiendo de risa viendo como los españoles, fraccionados en pequeñas tribus, se acusan y atacan unos a otros, olvidando su responsabilidad.
Pero las culpas de todo se han ido echando a diversos colectivos: constructores, bancarios, funcionarios… con olvido del origen y fundamento de todo el problema ¿tan poca memoria tenemos?
El crédito fácil y barato fue una respuesta del poder político a la crisis de la “punto.com”, que se intentó superar con una estrategia de disparar el consumo. La sociedad occidental, como tal, hizo lo que era previsible: consumir, en Europa y EUA.
Eran los tiempos de Champion League, de adelantar al PIB de Francia, y de las promesas de pleno empleo: no hace ni seis años ¿de verdad no lo recordais?
La sucesivas ministras de vivienda alimentaban el fuego: zapatillas “kellyfinder”, minipisos, ¿de verdad que aún no recordais? Y uan llamada expresa al sector para satisfacer la demanda desbocada: y el sector, como hace siempre la iniciativa privada, acudió a cubrir la demanda.
Entonces un enfermo de Alzehimer llamado Trichet decidió que en un plazo de tan sólo dos años los intereses que iban a pagar los deudores iban a crecer un 500 %. Nunca hallaremos una explicación lógica a esta medida, porque no la hay: se habló de contener la inflación alemana y un par de excusas mas: al otro lado del charco la reserva federal hizo exactamente lo mismo.
A pesar de ello el comportamiento del pueblo español fue ejemplar y el 95 % de los endeudados siguió haciendo honor a las deudas contraídas: pero por algún motivo se decidió azuzar el pánico: hubo una campaña destructiva contra el sector y contra las finanzas occidentales en general: el gobierno se jactó, ahí están las hemerotecas, de haber dado una lección a las constructoras que nunca olvidarían: son palabras textuales de la ministra Corredor. Solbes demostró la mayor indiferencia y declaró, y también es textual, que la gente debía purgar sus errores. Creyeron que sólo se arruinarían los promotores y que la gente agardecida por poder comprar los pisos a precio de subasta les votaría.
Pero como a todos los aprendices de brujo, a Smiley la situación se le fue de las manos: era como tratar de parar un alud con una raqueta de tenis, la economía, que no entiende de comportamientos estancos, se contagió, como por otra parte era de prever. No puedo omitir el comentar que ciertos grupos que creyeron estar a salvo del naufragio asistieron a la debacle incluso con regocijo, y no han reaccionado hasta que les han tocado lo suyo.
A partir de ahí, incapaces de aportar soluciones al fuego creado por ellos mismos, tocó hablar de especuladores, luego de banqueros, de ricos, luego de funcionarios… de todo menos de su estupidez, y eso suponiendo que no fuera maldad deliberada.
Perdón por el ladrillo: será por ser ladrillero.
Se la primera y ultima vez que leo muro de lamentos en este foro; 48min. de lectura (yo leo, y luego traduzco en mente y asimilo)
Un saludo, Hoplon..........

[quote="Hoplon"]Gracias por tu aclaración, Lewis. Por mi parte queda contestado.
Johnthe ripper: coincido contigo, has expuesto muy bien que la prueba es de selección, así como las consecuencias que a tu juicio conlleva el que tanta gente la suspenda.
Grafiti: especular es jugar con ventaja en economía y manipular artificialmente en tu provecho, y no producir nada: las casas que yo he promovido son riqueza que ahí quedará durante años y años, algo material y palpable ¿quieres repartir culpas? pues por favor conmigo no cuentes. Por cierto: todos mis constructores han cobrado siempre por certificaciones, y han sacado lo suyo tanto si la obra se vendía como si no: a ninguno le interesó nunca "especular", todos preferían hacer la obra que promovía otro. Y también he tendio personal propio, por si acaso te lo comento. Gracias.
Romeroes:
No puedo admitir tu argumento, si es que lo es: el argumento “ad hominem” nunca ha tenido ningún valor y tu lo sabes: no te defiendas atacando mis casas, que durarán más de diez y más de cien años: yo soy como los constructores de las catedrales, y construyo para la eternidad, tanto si te lo crees como si no.
Pero a mi juicio el enfrentamiento entre posturas de los foreros es innecesario y desearía no polemizar (conversar si) con nadie: ¿por qué se llega a este nivel de discrepancia?
Pues porque como pueblo carecemos de vertebración: en España, como ya he dicho alguna vez, se confunde el tener una solución con el tener un chivo expiatorio, y no hay nada tan eficaz para atacar a un grupo como el exponer sus supuestos privilegios o lo mucho que ganan.
El verdadero culpable de la crisis, cuyo nombre no citaré en este foro, se debe estar partiendo de risa viendo como los españoles, fraccionados en pequeñas tribus, se acusan y atacan unos a otros, olvidando su responsabilidad.
Pero las culpas de todo se han ido echando a diversos colectivos: constructores, bancarios, funcionarios… con olvido del origen y fundamento de todo el problema ¿tan poca memoria tenemos?
El crédito fácil y barato fue una respuesta del poder político a la crisis de la “punto.com”, que se intentó superar con una estrategia de disparar el consumo. La sociedad occidental, como tal, hizo lo que era previsible: consumir, en Europa y EUA.
Eran los tiempos de Champion League, de adelantar al PIB de Francia, y de las promesas de pleno empleo: no hace ni seis años ¿de verdad no lo recordais?
La sucesivas ministras de vivienda alimentaban el fuego: zapatillas “kellyfinder”, minipisos, ¿de verdad que aún no recordais? Y uan llamada expresa al sector para satisfacer la demanda desbocada: y el sector, como hace siempre la iniciativa privada, acudió a cubrir la demanda.
Entonces un enfermo de Alzehimer llamado Trichet decidió que en un plazo de tan sólo dos años los intereses que iban a pagar los deudores iban a crecer un 500 %. Nunca hallaremos una explicación lógica a esta medida, porque no la hay: se habló de contener la inflación alemana y un par de excusas mas: al otro lado del charco la reserva federal hizo exactamente lo mismo.
A pesar de ello el comportamiento del pueblo español fue ejemplar y el 95 % de los endeudados siguió haciendo honor a las deudas contraídas: pero por algún motivo se decidió azuzar el pánico: hubo una campaña destructiva contra el sector y contra las finanzas occidentales en general: el gobierno se jactó, ahí están las hemerotecas, de haber dado una lección a las constructoras que nunca olvidarían: son palabras textuales de la ministra Corredor. Solbes demostró la mayor indiferencia y declaró, y también es textual, que la gente debía purgar sus errores. Creyeron que sólo se arruinarían los promotores y que la gente agardecida por poder comprar los pisos a precio de subasta les votaría.
Pero como a todos los aprendices de brujo, a Smiley la situación se le fue de las manos: era como tratar de parar un alud con una raqueta de tenis, la economía, que no entiende de comportamientos estancos, se contagió, como por otra parte era de prever. No puedo omitir el comentar que ciertos grupos que creyeron estar a salvo del naufragio asistieron a la debacle incluso con regocijo, y no han reaccionado hasta que les han tocado lo suyo.
A partir de ahí, incapaces de aportar soluciones al fuego creado por ellos mismos, tocó hablar de especuladores, luego de banqueros, de ricos, luego de funcionarios… de todo menos de su estupidez, y eso suponiendo que no fuera maldad deliberada.
Perdón por el ladrillo: será por ser ladrillero.[/quote]
Se la primera y ultima vez que leo muro de lamentos en este foro; 48min. de lectura (yo leo, y luego traduzco en mente y asimilo)
Un saludo, Hoplon.......... :apla: