Mensaje por Brubaker » 01 Nov 2010 21:00
Efectivamente, parece que el ser humano en determinadas sociedades del bienestar olvida la historia reciente y se amendruga en torno a lo politicamente correcto, por esa misma comodidad y falta de criterio propio, digo yo. De ese punto de vista esta un tanto de mode que los crios jueguen con armas de plastico, las tipicas pistolitas, las del corcho, o la ventosa, cada dia se ven menos en los estantes, aunque priman las mas caras de aire suave.
Pero si, los psicologos pos modernos que se estilan en ciertos programitas, desaconsejan el juego belico por principios morales y tal.
Sabran estos de moral, respeto y buenas costumbres, solo hay que ver a la chavaleria. Desde luego muchos hemos jugado a eso juegos tan belicos, incluso sin armas, si no con piedras directamente, eso tampoco nos ha convetido en cavernicolas.
No recuerdo el dia que empece con esta aficion, si el instante en que en un monte de Leon, un sargento me puso en las manos el Cetme C, explicando a la abundante concurrencia chivarraca las caracteristicas de aquella herramienta. Desde luego aquel dia algo cambio en mi.
Saludos
Efectivamente, parece que el ser humano en determinadas sociedades del bienestar olvida la historia reciente y se amendruga en torno a lo politicamente correcto, por esa misma comodidad y falta de criterio propio, digo yo. De ese punto de vista esta un tanto de mode que los crios jueguen con armas de plastico, las tipicas pistolitas, las del corcho, o la ventosa, cada dia se ven menos en los estantes, aunque priman las mas caras de aire suave.
Pero si, los psicologos pos modernos que se estilan en ciertos programitas, desaconsejan el juego belico por principios morales y tal.
Sabran estos de moral, respeto y buenas costumbres, solo hay que ver a la chavaleria. Desde luego muchos hemos jugado a eso juegos tan belicos, incluso sin armas, si no con piedras directamente, eso tampoco nos ha convetido en cavernicolas.
No recuerdo el dia que empece con esta aficion, si el instante en que en un monte de Leon, un sargento me puso en las manos el Cetme C, explicando a la abundante concurrencia chivarraca las caracteristicas de aquella herramienta. Desde luego aquel dia algo cambio en mi.
Saludos