Mensaje por DrZola » 16 Dic 2019 19:08
Es que como estés acostumbrado a primer tiempo marcado y segundo también en cuanto te ponen uno de ese tipo se te escapan los disparos.
Al final uno se hace a lo que entrena, el resto pues pilla un poco más o menos a contrapelo.
En la de aire como toques un poco el segundo tiempo, sobre todo para aligerar, luego cuesta acostumbrarse, acabas por hacer buenos disparos pero se escapan solos si te descuidas o si haces descanso y aún no lo tienes muy bien entrenado.
Entras con energía renovada tras el parón y plas, 7 u 8 y ya la liaste.
En esos detalles luego se te van los puntos, dominar bien tu disparador es vital.
Por eso hay armas que me desesperan, no dudo que con tiempo te acabas acostumbrando y consigues la coordinación precisa pero no me gusta estar luchando con la herramienta, es ella la que debe estar a mi servicio y no al revés.
Primer y segundo tiempo marcados y sin arrastres te da la confianza de que siempre pasa lo mismo y tú te puedes centrar en lo que importa, al menos es lo que mejor me va a mí.
Tienes la referencia interna, llegas al tope del primer tiempo y te olvidas del disparador.
Es que como estés acostumbrado a primer tiempo marcado y segundo también en cuanto te ponen uno de ese tipo se te escapan los disparos.
Al final uno se hace a lo que entrena, el resto pues pilla un poco más o menos a contrapelo.
En la de aire como toques un poco el segundo tiempo, sobre todo para aligerar, luego cuesta acostumbrarse, acabas por hacer buenos disparos pero se escapan solos si te descuidas o si haces descanso y aún no lo tienes muy bien entrenado.
Entras con energía renovada tras el parón y plas, 7 u 8 y ya la liaste.
En esos detalles luego se te van los puntos, dominar bien tu disparador es vital.
Por eso hay armas que me desesperan, no dudo que con tiempo te acabas acostumbrando y consigues la coordinación precisa pero no me gusta estar luchando con la herramienta, es ella la que debe estar a mi servicio y no al revés.
Primer y segundo tiempo marcados y sin arrastres te da la confianza de que siempre pasa lo mismo y tú te puedes centrar en lo que importa, al menos es lo que mejor me va a mí.
Tienes la referencia interna, llegas al tope del primer tiempo y te olvidas del disparador.