Mensaje por flipk12 » 11 Sep 2009 08:53
Aún con ello, son humanos y a veces se equivocan.
En campeonatos de España, copas Presidente y demás, no suele haber problemas porque, además del blanco testigo, se suelen cambiar dianas en cada serie, dichas dianas van marcadas, y se conservan hasta finalizado el plazo de reclamación.
El blanco testigo es útil para buscar impactos que faltan, en el momento, pero para temas de puntuación no sirve de nada, y en reclamaciones presentadas al finalizar la tirada tampoco sirve de nada porque acaba súmamente parcheados.
Un impacto que falta, si el juez después de mirar la diana y los blancos testigo, y contar las estrías en los impactos que hay, no lo encuentra, mala reclamación tiene. Pero bueno, en cualquier caso procedimiento es el que te han descrito.
En competiciones menos importantes, depende. En campeonatos regionales, aquí, acostumbran a parchear una serie y cambiar cada dos, con lo cual no suele haber muchas dudas. No se usan testigos. Y el modo de reclamación mas comunmente usado y admitido es la interpelación educada del árbitro de galería en el momento de la puntuación, más que nada para no andar a voces con el que está puntuando. Y si sólo hay un árbitro, que está puntuando, pués directamente a éste.
De todas formas, y en honor a la verdad, la mayoría de los errores son de apreciación del tirador. A través del catalejo parece que la rotura toca, que está doblado, etc, pero diana en mano, virulé y lupa en ristre, o mirando por la parte posterior, se suele ver claramente.
Obviamente, el criterio que prevalece es del del árbitro, y lo habitual es que si se han equivocado lo reconozcan. Pero de todo hay en la viña del señor y puntualmente alguno hay, al que todos tenemos presente en nuestras mas íntimas oraciones, que nos obliga a tirar los dieces separados y de media raya para adentro de forma que no haya dudas.

Aún con ello, son humanos y a veces se equivocan.
En campeonatos de España, copas Presidente y demás, no suele haber problemas porque, además del blanco testigo, se suelen cambiar dianas en cada serie, dichas dianas van marcadas, y se conservan hasta finalizado el plazo de reclamación.
El blanco testigo es útil para buscar impactos que faltan, en el momento, pero para temas de puntuación no sirve de nada, y en reclamaciones presentadas al finalizar la tirada tampoco sirve de nada porque acaba súmamente parcheados.
Un impacto que falta, si el juez después de mirar la diana y los blancos testigo, y contar las estrías en los impactos que hay, no lo encuentra, mala reclamación tiene. Pero bueno, en cualquier caso procedimiento es el que te han descrito.
En competiciones menos importantes, depende. En campeonatos regionales, aquí, acostumbran a parchear una serie y cambiar cada dos, con lo cual no suele haber muchas dudas. No se usan testigos. Y el modo de reclamación mas comunmente usado y admitido es la interpelación educada del árbitro de galería en el momento de la puntuación, más que nada para no andar a voces con el que está puntuando. Y si sólo hay un árbitro, que está puntuando, pués directamente a éste.
De todas formas, y en honor a la verdad, la mayoría de los errores son de apreciación del tirador. A través del catalejo parece que la rotura toca, que está doblado, etc, pero diana en mano, virulé y lupa en ristre, o mirando por la parte posterior, se suele ver claramente.
Obviamente, el criterio que prevalece es del del árbitro, y lo habitual es que si se han equivocado lo reconozcan. Pero de todo hay en la viña del señor y puntualmente alguno hay, al que todos tenemos presente en nuestras mas íntimas oraciones, que nos obliga a tirar los dieces separados y de media raya para adentro de forma que no haya dudas. ;)