Mensaje por lincis » 29 May 2014 16:22
Después de la magnifica explicación de Eugenia sobre las agujas de Glock sólo puedo añadir lo que pasa con agujas más convencionales.
De entrada ha de quedar claro que ese problema de las roturas de aguja por disparo en vacío es cosa del pasado y, en consecuencia, de armas bastante antiguas.
Las agujas tradicionales, cilíndricas, por lógica, tenían que ser rebajas de grosor de forma considerable para pasar por el grano de fogón. La pared del plano de recámara era ciertamente gruesa, lo que condicionaba que el último tramo de la aguja fuera, además de fino, de longitud considerable. Esos factores sumados a que la parte más gruesa de la aguja chocaba contra la pared posterior del plano de recámara cuando percutía en vacío, producía vibraciones que terminaban por provocar la rotura del último tramo de la aguja.
A día de hoy, la metalurgia en general y , particularmente, las aleaciones, la microfusión y los tratamientos de superficie han mejorado considerablemente ese panorama. Mediante la microfusión se evitan los inconvenientes del torneado tradicional en cuanto al debilitamiento del material y las diferencias en el templado dentro de la misma pieza. También, esa mejora de las técnicas de fabricación ha contribuido a que el grosor del plano de recámara sea menor y, en consecuencia la longitud de ese último tramo sea mucho menor y, claro está, menos sensible a las vibraciones.
Del tema de del disparo en seco con los calibres anulares, totalmente desaconsejable sin usar un dummy de los de color naranja de plástico blando, no de los transparentes de plástico duro.
Y, con la mentalidad de cambiarlo muy a menudo, pues acabará machacado e inservible con un par de decenas de disparos. Las mejores armas para hacer tiro en seco con los 22,s son las que tiene seguro de interposición entre el martillo y el yunque de la aguja.
Con armas de martillo a la vista, hay un truquillo para hacer tiro en seco, se coloca la boquilla-filtro de un cigarrillo para que no golpee el yunque.
Y otro truco más, se pueden usar tacos de plástico, de los de meter en las paredes para colgar cuadros, pero de los que tienen reborde, acabaran hechos unos zorros igualmente, pero salen mucho más baratos que los dummyes y son mucho más fáciles de encontrar.
Lo que está claro es que golpear el canto de la recámara sin protección va a producir un daño que comprometerá la ignición normal de los cartuchos.
Después de la magnifica explicación de Eugenia sobre las agujas de Glock sólo puedo añadir lo que pasa con agujas más convencionales.
De entrada ha de quedar claro que ese problema de las roturas de aguja por disparo en vacío es cosa del pasado y, en consecuencia, de armas bastante antiguas.
Las agujas tradicionales, cilíndricas, por lógica, tenían que ser rebajas de grosor de forma considerable para pasar por el grano de fogón. La pared del plano de recámara era ciertamente gruesa, lo que condicionaba que el último tramo de la aguja fuera, además de fino, de longitud considerable. Esos factores sumados a que la parte más gruesa de la aguja chocaba contra la pared posterior del plano de recámara cuando percutía en vacío, producía vibraciones que terminaban por provocar la rotura del último tramo de la aguja.
A día de hoy, la metalurgia en general y , particularmente, las aleaciones, la microfusión y los tratamientos de superficie han mejorado considerablemente ese panorama. Mediante la microfusión se evitan los inconvenientes del torneado tradicional en cuanto al debilitamiento del material y las diferencias en el templado dentro de la misma pieza. También, esa mejora de las técnicas de fabricación ha contribuido a que el grosor del plano de recámara sea menor y, en consecuencia la longitud de ese último tramo sea mucho menor y, claro está, menos sensible a las vibraciones.
Del tema de del disparo en seco con los calibres anulares, totalmente desaconsejable sin usar un dummy de los de color naranja de plástico blando, no de los transparentes de plástico duro.
Y, con la mentalidad de cambiarlo muy a menudo, pues acabará machacado e inservible con un par de decenas de disparos. Las mejores armas para hacer tiro en seco con los 22,s son las que tiene seguro de interposición entre el martillo y el yunque de la aguja.
Con armas de martillo a la vista, hay un truquillo para hacer tiro en seco, se coloca la boquilla-filtro de un cigarrillo para que no golpee el yunque.
Y otro truco más, se pueden usar tacos de plástico, de los de meter en las paredes para colgar cuadros, pero de los que tienen reborde, acabaran hechos unos zorros igualmente, pero salen mucho más baratos que los dummyes y son mucho más fáciles de encontrar.
Lo que está claro es que golpear el canto de la recámara sin protección va a producir un daño que comprometerá la ignición normal de los cartuchos.