Mensaje por Interrupcion » 27 Feb 2010 22:34
Hola, Mactylor:
No es que yo sea especialmente experto, pero como veo que nadie te ha contestado aún, me arranco:
A mi, en principio, me parece correcto lo que haces.
Las armas se deben mantener limpias y secas. Los residuos de pólvora, plomo, suciedad de las manos, etc., mezclados con la humedad son los que dan lugar al deterioro principalmente por oxidación de partes metálicas.
Para el cañón creo que lo correcto es utilizar un producto especializado como el que mencionas, que disuelve los susodichos residuos y a la vez actúa como protector contra el óxido. Antes de aplicarlo (si es que el cañón está sucio), se debe pasar la grata (cepillo helicoidal) de cobre, desde la recámara hacia el cañón, para arrastrar los residuos más gordos. Después ya, el trapillo con la baqueta o la grata de tejido o lo que sea que uses para dar el potingue y secar. Presta especial atención a la rampa de alimentación y la recámara y sus bordes, donde suele quedar bastante mugre. Ahí le puedes dar con un cepillo de dientes o un bastoncillo impregnado en el mismo disolvente. No olvides la uña extractora y mira también que no se te acumulen restos en el cerrojo, por donde el orificio de salida de la aguja percutora.
Para el resto del arma, sólo limpiar si está sucia. Le puedes dar el mismo producto aplicado en la punta de un trapillo que no deje pelusa o en un cepillo de dientes o similar.
Lubricar sólo con una gotilla de aceite en las guías de la corredera. Debe ser un aceite específico de armas, denso, que no se pierda, aguante la temperatura, etc. Yo uso uno de Hoppe's, pero hay cientos. Ojo al teflón: Tiene sus defensores y sus detractores. Yo, por si acaso, no lo uso.
El arma no debe estar "aceitada" sino limpia y seca. El aceite es sólo para lubricar el movimiento de la corredera, pero lo que salga de ahí sólo sirve para formar mugre.
Si no la usas mucho, controla que no te coja humedad aunque sea limpiándola con un paño limpio y seco cada día que la hayas portado y quítale las huellas, polvo, etc.
En fin, eso es lo que se me ocurre a mí decirte y como ves, es lo que tú vienes haciendo.
A ver qué opinan otros compañeros.
Saludos
Hola, Mactylor:
No es que yo sea especialmente experto, pero como veo que nadie te ha contestado aún, me arranco:
A mi, en principio, me parece correcto lo que haces.
Las armas se deben mantener limpias y secas. Los residuos de pólvora, plomo, suciedad de las manos, etc., mezclados con la humedad son los que dan lugar al deterioro principalmente por oxidación de partes metálicas.
Para el cañón creo que lo correcto es utilizar un producto especializado como el que mencionas, que disuelve los susodichos residuos y a la vez actúa como protector contra el óxido. Antes de aplicarlo (si es que el cañón está sucio), se debe pasar la grata (cepillo helicoidal) de cobre, desde la recámara hacia el cañón, para arrastrar los residuos más gordos. Después ya, el trapillo con la baqueta o la grata de tejido o lo que sea que uses para dar el potingue y secar. Presta especial atención a la rampa de alimentación y la recámara y sus bordes, donde suele quedar bastante mugre. Ahí le puedes dar con un cepillo de dientes o un bastoncillo impregnado en el mismo disolvente. No olvides la uña extractora y mira también que no se te acumulen restos en el cerrojo, por donde el orificio de salida de la aguja percutora.
Para el resto del arma, sólo limpiar si está sucia. Le puedes dar el mismo producto aplicado en la punta de un trapillo que no deje pelusa o en un cepillo de dientes o similar.
Lubricar sólo con una gotilla de aceite en las guías de la corredera. Debe ser un aceite específico de armas, denso, que no se pierda, aguante la temperatura, etc. Yo uso uno de Hoppe's, pero hay cientos. Ojo al teflón: Tiene sus defensores y sus detractores. Yo, por si acaso, no lo uso.
El arma no debe estar "aceitada" sino limpia y seca. El aceite es sólo para lubricar el movimiento de la corredera, pero lo que salga de ahí sólo sirve para formar mugre.
Si no la usas mucho, controla que no te coja humedad aunque sea limpiándola con un paño limpio y seco cada día que la hayas portado y quítale las huellas, polvo, etc.
En fin, eso es lo que se me ocurre a mí decirte y como ves, es lo que tú vienes haciendo.
A ver qué opinan otros compañeros.
Saludos