Mensaje por Brugent » 12 Sep 2011 19:28
Hola:
Más que proponer ideas, os pido ideas de cómo recopilar ideas para salvar historias de la guerra civil, antes de que los protagonistas o las personas que las hemos escuchado, callemos u olvidemos para siempre.
Dos anécdotas más:
1-Mi difunto padre era de "la quinta del biberón" de Barcelona e hizo la mili en "Pins del Vallès" (Sant Cugat del Vallès (B) y jamás entró en combate al contrario que sus hermano mayores que tuvieron el honor de formar en la Guardia de Asalto, creada por el general Muñoz Grandes en 1934 y cuyo nombre recuerda "sospechosamente" a Las S.A. alemanas: un asunto que posiblemente jamás será aclarado, pero que conociendo las ideas del general, yo creo que la relación del nombre no es accidental.
Cuando acabó la guerra, mi padre tuvo que repetir la mili en Medina del Campo y relata la explosión de un polvorín que rompió cristales a muchísimos km: ¿Alguien sabe o puede investigar algo?
2-El difunto amigo de mi padre, Josep, que tenía una tienda de aceites y jabones en Barcelona hasta su muerte en los años 80, me explicó que estaba haciendo la mili en su Barcelona cuando el 18 de julio de 1936.
Emplazado en su compañía de artillería, estaba combatiendo a los sublevados con una pieza de artillería que habían acabado de disparar, pero que aparentemente no había impactado en el blanco: el capitán estaba buscando con los prismáticos el impacto cuando un soldado le gritó señalando un enorme boquete en un bloque de pisos: ¡Mi capitán, mire! El capitán miró el boquete atónito y se llevó las manos a la cabeza viendo el desastre involuntario.
Ahora, releyendo el artículo, me viene a la memoria un chiste que ya se contaba en la Barcelona republicana:
Estación de Francia (Barcelona): hay una cola de gente comprando billetes y uno pide un billete a Santa María de Palautordera (B), el vendedor le contesta: "Ya no hay santos, tome un billete a María de Palautordera".
El siguiente pide un billete a Sant Vicenç (Vicente) de Calders y el vendedor le repite la misma canción y le vende un billete a "Vicenç de Calders".
Cuando llega nuestro hombre, el vendedor le pregunta. ¿Y usted a dónde va?, a lo que el payés que aguardaba cola le responde. "Me es igual: voy a Sants". Sants (Barrio del oeste de Barcelona) traducido al castellano, significa "Santos".
Saludos: David.
Hola:
Más que proponer ideas, os pido ideas de cómo recopilar ideas para salvar historias de la guerra civil, antes de que los protagonistas o las personas que las hemos escuchado, callemos u olvidemos para siempre.
Dos anécdotas más:
1-Mi difunto padre era de "la quinta del biberón" de Barcelona e hizo la mili en "Pins del Vallès" (Sant Cugat del Vallès (B) y jamás entró en combate al contrario que sus hermano mayores que tuvieron el honor de formar en la Guardia de Asalto, creada por el general Muñoz Grandes en 1934 y cuyo nombre recuerda "sospechosamente" a Las S.A. alemanas: un asunto que posiblemente jamás será aclarado, pero que conociendo las ideas del general, yo creo que la relación del nombre no es accidental.
Cuando acabó la guerra, mi padre tuvo que repetir la mili en Medina del Campo y relata la explosión de un polvorín que rompió cristales a muchísimos km: ¿Alguien sabe o puede investigar algo?
2-El difunto amigo de mi padre, Josep, que tenía una tienda de aceites y jabones en Barcelona hasta su muerte en los años 80, me explicó que estaba haciendo la mili en su Barcelona cuando el 18 de julio de 1936.
Emplazado en su compañía de artillería, estaba combatiendo a los sublevados con una pieza de artillería que habían acabado de disparar, pero que aparentemente no había impactado en el blanco: el capitán estaba buscando con los prismáticos el impacto cuando un soldado le gritó señalando un enorme boquete en un bloque de pisos: ¡Mi capitán, mire! El capitán miró el boquete atónito y se llevó las manos a la cabeza viendo el desastre involuntario.
Ahora, releyendo el artículo, me viene a la memoria un chiste que ya se contaba en la Barcelona republicana:
Estación de Francia (Barcelona): hay una cola de gente comprando billetes y uno pide un billete a Santa María de Palautordera (B), el vendedor le contesta: "Ya no hay santos, tome un billete a María de Palautordera".
El siguiente pide un billete a Sant Vicenç (Vicente) de Calders y el vendedor le repite la misma canción y le vende un billete a "Vicenç de Calders".
Cuando llega nuestro hombre, el vendedor le pregunta. ¿Y usted a dónde va?, a lo que el payés que aguardaba cola le responde. "Me es igual: voy a Sants". Sants (Barrio del oeste de Barcelona) traducido al castellano, significa "Santos".
Saludos: David.