Mensaje por KeisiMekaigo » 23 Feb 2020 12:30
NiTorta escribió: Pasa como con los puentes, se cuentan justos, y algunos se caen.

¿¿???
Ni se cuentan justos ni se caen otros que no sean los que estén mal diseñados, mal calculados, mal ejecutados y tengan mala suerte (todo a la vez).
Las cargas se mayoran por 1,6, la resistencia del acero se minora por 1,15, y la del hormigón por 1,5. Además, si se diseñan bien, avisan mucho antes de caerse, con deformaciones y grietas que impiden su uso. También se les hace una prueba de carga (como a las armas) antes de ponerlos en servicio.
Tras el diseño de un arma, también hay ingenieros, industriales. Y, como es lógico, si el espesor de acero en una recámara necesario para resistir una presión (también mayorada por los correspondientes coeficientes de seguridad) es de x mm, no tiene ningún sentido poner siquiera un mm más. Si antes las recámaras eran "más generosas", también los aceros eran peores y menos controlados, con lo cual existía una mayor incertidumbre respecto a su resistencia, composición,... incertidumbre que obligaba a aumentar los coeficientes de seguridad, y consecuentemente, los espesores.
Un número gordo, en un tubo, sería sencillo: Habría que comprobar que la Presión mayorada no supera dos veces el espesor multiplicado por la mitad del límite elástico del acero dividido por el diámetro exterior.
Pero afinando, porque en un cañón hay singularidades, muescas, rebajes, cambios de espesor, estas cosas se modelizan y calculan con programas de elementos finitos. Así se ven las zonas sometidas a mayor o menor tensión, y aquellas en las que pueden aparecer grietas, y es necesario un mayor espesor de acero.
Detrás de un cañón suele haber algunas horas de ingeniería que no va a poner ningún tornero ni ningún fresador.
Un saludo.
[quote="NiTorta"] Pasa como con los puentes, se cuentan justos, y algunos se caen.
:birra^:[/quote]
¿¿???
Ni se cuentan justos ni se caen otros que no sean los que estén mal diseñados, mal calculados, mal ejecutados y tengan mala suerte (todo a la vez).
Las cargas se mayoran por 1,6, la resistencia del acero se minora por 1,15, y la del hormigón por 1,5. Además, si se diseñan bien, avisan mucho antes de caerse, con deformaciones y grietas que impiden su uso. También se les hace una prueba de carga (como a las armas) antes de ponerlos en servicio.
Tras el diseño de un arma, también hay ingenieros, industriales. Y, como es lógico, si el espesor de acero en una recámara necesario para resistir una presión (también mayorada por los correspondientes coeficientes de seguridad) es de x mm, no tiene ningún sentido poner siquiera un mm más. Si antes las recámaras eran "más generosas", también los aceros eran peores y menos controlados, con lo cual existía una mayor incertidumbre respecto a su resistencia, composición,... incertidumbre que obligaba a aumentar los coeficientes de seguridad, y consecuentemente, los espesores.
Un número gordo, en un tubo, sería sencillo: Habría que comprobar que la Presión mayorada no supera dos veces el espesor multiplicado por la mitad del límite elástico del acero dividido por el diámetro exterior.
Pero afinando, porque en un cañón hay singularidades, muescas, rebajes, cambios de espesor, estas cosas se modelizan y calculan con programas de elementos finitos. Así se ven las zonas sometidas a mayor o menor tensión, y aquellas en las que pueden aparecer grietas, y es necesario un mayor espesor de acero.
Detrás de un cañón suele haber algunas horas de ingeniería que no va a poner ningún tornero ni ningún fresador.
Un saludo.