STAR Symba: La primera carabina "underlever" española (I)

STAR Symba: La primera carabina "underlever" española (I)

Arma larga
1 1 1 1 1 1 1 1 1 1
STAR Symba: La primera carabina
La carabina STAR Symba protagonista de este artículo me la regaló mi buen amigo Modesto Cordovilla. Modesto me envió lo que solo es la impronta (parte de hierro que se compone del cañón y la cámara de potencia) incompleta para que gestionara su venta a un coleccionista de Barcelona.
STAR Symba: La primera carabina “underlever" española (I)
Sergi Mulleras (G-1200) (02/12/2008)
Carabina STAR Symba, la primera carabina "underlever" de fabricación española

La carabina STAR Symba protagonista de este artículo me la regaló mi buen amigo Modesto Cordovilla. Modesto me envió lo que solo es la impronta (parte de hierro que se compone del cañón y la cámara de potencia) incompleta para que gestionara su venta a un coleccionista de Barcelona. Pero este le ofreció solo 5 euros por “el hierro" y no se consumó la venta. Ante esta desilusión, Modesto me dijo que hiciera con ella lo que se me antojara ya que me la regalaba para mi “museo" de cosas raras. Y durante algún tiempo la tuve guardada en mi “caja de restos".

Parte derecha del arma a restaurar
Parte izquierda de la STAR Symba
Como en este mundillo del aire comprimido somos “cuatro gatos" y nos conocemos todos, le comenté a mi buen amigo Nicolás (usuario de armas.es con el nick de Jerónimo) que tenía este “hierro" y que no sabía qué hacer con él. Y Nicolás me propuso su restauración. Eso sí, sin prisas ni agobios. Nicolás ya había publicado algún artículo de sus restauraciones (casi resurrecciones) y supe que estaría en buenas manos. Vosotros mismos veréis la calidad de sus trabajos y la santa paciencia que tiene este hombre para hacer de un trocito de metal una pieza de precisión sin ningún tipo de maquinaria. Es todo un artesano ante el cual no me queda más que quitarme el sombrero y publicar mi más sincero agradecimiento y respeto.

Pero antes de entrar en la restauración de la Symba, me gustaría hablar un poco de su historia. Todo lo que sabemos sobre los orígenes de esta carabina lo tenemos en la web personal de José Manuel Pérez, conocido coleccionista en el ámbito del aire comprimido. Con su permiso, me limito a “copiar-pegar" el fruto de sus investigaciones:

Despiece de la impronta
En los recuadros, las piezas a reparar
La firma Star, Bonifacio Echevarria S.A. es bien conocida por sus famosas pistolas STAR, si bien, muchos se sorprenderán al saber que también realizó la modesta arma de aire comprimido que ilustra esta página. Según algunas fuentes, estas carabinas las realizaba un único empleado de la firma (llamado Maquibar) en unas dependencias separadas de la producción de pistolas, junto a una escopeta de caza comercializada con la marca Onena.

La Symba se empezó a comercializar hacia 1949-50 y era una carabina vanguardista para lo que se estilaba en la España de la postguerra, sobre todo debido a su cañón fijo y a su carga por palanca inferior. Las líneas generales recuerdan a la Webley Mk3, aunque no resulta tan equilibrada como el modelo inglés. La calidad constructiva es considerable, observándose un buen acabado tanto en las partes metálicas como en la culata de nogal. Existen dos modelos de esta carabina que se diferencian en que en un modelo la apertura del puerto de carga es automático y se abre conforme la palanca de carga amartilla el arma; y otro en que la apertura debe hacerse de forma manual cuando la palanca de carga se encuentra en el final de su recorrido de amartillado.

Y ahora… la resurrección
Dos de las piezas que hubo que fabricar
A partir de este punto, trataremos exclusivamente el trabajo de restauración del arma en las manos de Nicolás (Jerónimo). Para ello, él mismo me ha mandado las fotos y el resumen de su trabajo. Después de ver el estado en el que el arma llegó a nuestro poder, una persona normal se hubiera sentado en un rincón de la habitación a llorar y a darse en la cabeza con un martillo mientras que en los genitales se conectaba una batería de camión por haberse comprometido a la restauración de semejante desastre. Pero, ya digo que Nicolás es de otro mundo. Un artesano de los que quedan pocos.

Lo primero que hizo fue buscar fotos de alguna unidad completa para ver qué le faltaba a la mía. Y para ello, se sirvió de la foto publicada en la web de José Manuel más la que le hizo a la suya otro gran amigo del gremio que es César (usuario rojocaecae) al cual quiero aprovechar para agradecérselo públicamente. Además, se da el caso de que la de César es el mismo modelo que la mía con la apertura del puerto de carga automático. Comparadas las carabinas, parecía obvio que faltaban muchas piezas que habría que fabricar, incluida la culata. En este sentido, siempre he dicho que el trabajo de Nicolás se parece mucho a la anatomía comparada de la paleontología, ya que tiene que fabricar piezas que debe imaginarse como son con solo ver las de alrededor y sus movimientos.

La culata fue adaptada a partir de otra vieja de un modelo similar. Se fabricó y se incrustaron las piezas metálicas en forma de rombo, justo donde se alojan los tornillos de fijación. También se hizo un cuero de cazoleta especial para ella, pues la medida interior del diámetro de la cámara es superior a las que existen actualmente. Incluso tuvo que fabricar un muelle especial, pues no hay nada en el mercado actual que se adapte a la cámara de potencia de la Symba. Nicolás se encontró también con que el diámetro interior de la cámara era de 28 mm, en vez de los 25 que suelen tener, por lo que no servía ninguno de los cueros que tenía, ni los que encontró a la venta. Tenía que fabricar uno a medida. Como los restos del cuero viejo eran los de un cuero de “cazoleta", decidió hacer uno de este tipo.

Materiales usados para la reparación
En la siguiente foto se detallan todos los materiales:

- Un trozo de cuero de unos 3mm de espesor.
- Dependiendo de la altura que se le quiera dar, uno o dos aros o anillos con el mismo diámetro interior que el de la cámara.
- Otra pieza con un diámetro igual al interior de los aros, menos dos veces el grosor del cuero, aproximadamente. En este caso, 22mm de diámetro.
- Un tornillo tirafondo. También vale con rosca.
- Un trozo de madera.

Una vez reunidas todas las piezas, primero se perfora el cuero haciendo un orificio del diámetro del tornillo que lo va a sujetar al émbolo. A continuación se sumerge en aceite, muy fluido, tipo 3 en 1 o similar, y se deja que se empape bien durante uno o dos días. Si el aceite se tiñe del color del cuero, hay que cambiarlo. Esto significa que se están disolviendo los taninos del cuero y entonces el cuero se degrada, se vuelve menos flexible y tiene más posibilidades de romperse. Lo mas rápido es con agua, pero la disolución de los taninos es segura. Hay que sacarlo antes de que se disuelvan y luego hay que acelerar el secado y aceitarlo, con lo que prácticamente no se adelanta nada.

En la tabla, perforamos un agujero de un diámetro algo menor que el del tornillo e igual de largo. Colocamos los aros, la pieza y el tornillo tal como se ve en la siguiente foto. A continuación, introducimos el tornillo en el agujero de la tabla y atornillamos despacio, poco a poco, ayudando con las manos a que el cuero entre dentro de los aros. Seguimos atornillando hasta llegar al tope, es decir que el cuero quede comprimido contra la tabla. Si el tornillo es mayor que el grueso de la tabla, hay que tener cuidado al final de atornillar porque podemos estropear la mesa y si es la de la cocina u otra similar… no os imagináis como se pone la jefa de personal.

Una vez que hemos terminado de atornillar, se deja secar y con un cúter o cuchilla se corta a ras de los aros como en la foto siguiente. Cuanto más seco, mejor se corta. Después, con unos alicates, se quitan las ondas que hayan quedado, con cuidado, no hay que apretar mucho. Esta operación solo será necesaria en el caso de que la pieza interior sea más corta que los aros y habrá que realizarla más de una vez hasta que se seque. Después, se deja secar el tiempo que sea necesario. Después de seco, se quita el tornillo y los aros lo recortas y perfilas bien, si es posible, dándole una ligera inclinación hacia dentro, y tienes el cuero terminado. Habrá que engrasarlo a la hora de ponerlo. Lo mejor es ponerlo nada más sacarle de los aros.

(continuará)
Publicidad
Publicidad

Facebook Armas.es

Encuesta

¿Quién monta los accesorios de tu arma?

Suscríbete a armas.es

periodico armas suscripcion

Último Periódico Armas.es

armas periodico 69 dragunov minuatura

SALIR DEL ARMERO

Atrevete a salir del Armero