confieso que hace años me dió por leer libros de ese estilo y recuerdo el Capital de Marx (un tochazo tremendo!!), El manifiesto comunista de Engels (más sencillo a mi juicio), y las dos que más me llamaron la atención: el citado Mein Kampf, y el "libro tesoro rojo", más conocido como el libro rojo de Mao Tse-Tung.
el de Hitler es más accesible a un occidental, y por lo menos no es una recopilación de citas y discursos, a veces inconexos, como el de Mao (o más bien deberíamos decir que es de Lin Biao, que fue el recopilador).
es necesario, cuando uno lo lee, ponerlo en su justo momento histórico, es decir, la Alemania de 1923, y además por quién lo escribe en esa época. y el Hitler de 1923 más que un político, tiene el perfil de un ex-soldado, un antiguo Freikorps que luchó contra una revolución comunista y la liga Espartacista percibido por muchos alemanes como la antesala del caos (de acuerdo Hitler no fue Freikorps, pero muchos de sus antiguos miembros se unieron a la SA, y fueron nazis de los primeros tiempos), alguien que había pasado necesidad en la posguerra y los convulsos tiempos de Weimar, y un alemán más ofendido por la humillación de Versalles, y la ocupación de parte del territorio alemán.
y lo que hace de Mein Kampf un manifiesto político de primer orden es que llega en el momento justo, tras la desastrosa gestión pública de la República de Weimar del Putch de Munich.
está escrito de forma sencilla, amena y directa. nada de complicaciones y literatura, y ofrece lo que precisan los alemanes en ese momento. les ofrece unos enemigos responsables de su desgracia, les ofrece un plan comprensible, y les ofrece una bandera y una ideología fresca y nueva, y además, argumentos de perogrullo, comprensibles para cualquiera y muy sencillos de defender: les regala esperanza, una visión hegemónica y resplandeciente del pueblo alemán en el mundo, y más importante aún: un Dogma claro y al cual, excepto los "enemigos" del publo alemán descritos, todos se pueden adherir.
en esos difíciles tiempos, con una economía hundida y una inflación desbocada, ese mensaje caló muy hondo. y en una histeria general, nadie quiso darse cuenta y pensar que todo lo que ofrecía Hitler debía conseguirse a base de guerra, destrucción y terror. eso, llegaría para muchos alemanes sólamente en 1945...
