Tengo una carabina Racer y el otro día, de forma inesperada, al apoyar suave y verticalmente el arma sobre el extremo de la rabera de una cantonera Xtreme, cascó una pieza intermedia.
Enseguida empiezas a darle vueltas a la forma de conseguir el repuesto y escribí a Rolf Grünig pidiendo enviase la pieza a un hijo mío en Suiza.

A vuelta de correo me dijo que salía ese día y, al día siguiente, estaba en el buzón de mi hijo.
Este servicio es inconcebible aquí. Decimos que las armas suizas son caras pero son de calidad suprema y con un soporte técnico detrás que vale mucho.
Y, como guinda, recambio gratis en garantía. Compré la cantonera hace unos seis o siete años.
Un gran aplauso para esta magnífica empresa.