Aneccdotas curiosas de la WWII

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Aneccdotas curiosas de la WWII

Mensajepor santiagoruiz » 27 Abr 2008 22:02

EL GATO OSCAR (1939-1955)

Las mayores tragedias siempre contienen algún aspecto, si no cómico, si capaz de aligerar momentáneamente la pena por la muerte y la destrucción. El caso del hundimiento del acorazado alemán Bismarck el 27 de Mayo de 1941 no fue una excepción. El poderoso buque había sido alcanzado al anochecer del día anterior por un pequeño torpedo aéreo en el punto más delicado y vulnerable del casco; los timones que por efecto de la explosión quedaron trincados a babor hacia donde viraba a toda máquina tratando de esquivar a los demás torpedos del resto de la escuadrilla atacante. El resultado fue que el Bismarck fue ya imposible de gobernar. Tras una noche de angustia y combates contra los destructores enemigos, con el barco a merced del viento que embravecía la mar, los alemanes vieron aparecer en el horizonte a dos poderosos acorazados, el Rodney y el King George V acompañados por tres cruceros pesados, los Nordfolk, Dorsetshire y Sheffield y su correspondiente escolta de destructores. Bajo el horizonte el portaaviones Ark Royal protegía con sus aparatos, los mismos que habían lisiado al acorazado alemán el día anterior, la operación.

Durante hora y media los cinco barcos británicos dispararon todo lo que tenían sobre el inmóvil enemigo. A las 10 h. 39 m. el Bismarck dio la voltereta y se hundió.

Fueron recogidos un centenar largo de supervivientes pero una alarma antisubmarina hizo que los británicos suspendiesen los trabajos de salvamento retirándose a toda maquina. Sobre el agua centenares de marinos alemanes quedaron abandonados a su suerte, poco a poco fueron desaparecieron todos.

EL BISMARCK

Horas después el destructor británico Cossack husmeaba a poca velocidad la zona del hundimiento en busca de algún resto interesante o algún superviviente más. Al cesar por la mañana el estruendo de los cañones pareció como si Eolo y Neptuno hubiesen decidido también descansar, el viento cesó y la mar quedó calma. Esto facilitaba la búsqueda del Sheffiel que de vez en cuando se detenía para recoger algo del agua, un cajón, bolsas o cualquier otro objeto que pudiese contener algún tipo de información sobre el enemigo.

En una de esas paradas, tras recoger algo del mar, reemprendía la marcha cuando un marino creyó oír un grito de auxilio o algo parecido, por la banda contraria a la que trabajaba. Suspendida la orden de marcha los británicos escudriñaban el mar en la dirección señalada en busca del origen del grito. Nada veían, restos de petróleo, maderas, un trozo de algo flotante como de 50 centímetros con algo negro encima…¡espera! El "algo negro" se mueve, ¡es un gato negro! Y lo que se había oído era su maullido. Debía haber estado esperando a que le recogieran desde el buque pero solo cuando vio que éste se ponía en marcha se decidió a hacerse notar.

¿De donde había podido salir aquel gato? ¿Del Bismarck?, imposible tras el castigo que había sufrido. Pero, sin embargo, ningún otro buque había sido hundido por aquellas latitudes así que necesariamente tenía que pertenecer a la tripulación del acorazado, así que era un gato alemán y por lo tanto enemigo. Informado el capitán del Cossack ordenó inmediatamente subir al animal y hacerlo prisionero. Un marinero se ofreció voluntario para bajar colgado de una eslinga hasta el agua para subirlo a bordo. El gato no se opuso en absoluto a la maniobra, al contrario, cuando lo tuvo a tiro dio un gracioso salto y se encaramó a los hombros del salvador como la cosa más natural del mundo. Una vez a bordo saltó a la cubierta, se sacudió enérgicamente y comenzó a lamerse el cuerpo tratando de eliminar las manchas de petróleo sin prestar demasiada atención a los divertidos marineros que observaban sus maniobras.

Alguien trajo un plato de leche para el minino que interrumpió su aseo para dar unos displicentes lametazos e inmediatamente seguir con su tarea. Lleva un collar que confirma los peores temores, es alemán y además, nazi pues se lee su nombre; Oscar, su graduación; Capitán de Corbeta y a su lado aparece una cruz gamada y otro nombre; Bismarck. Así que perteneció a la oficialidad del acorazado y de alguna forma misteriosa había conseguido escapar del destrozado buque. Habrá que interrogarle, la idea fue del oficial jefe de máquinas. Si, había que interrogarle pero también tratarlo dignamente como un oficial que era. Se le encerrará en un camarote para él solo y se le permitirá salir dos veces al día para que tome el aire.
                                     

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RE: Aneccdotas curiosas de la WWII

Mensajepor santiagoruiz » 27 Abr 2008 22:02

CONTINUACION


De repente el gato dejó su limpieza y se sentó majestuosamente. Deslizó una mirada circular sobre los presentes, las conversaciones cesaron. Era negro con un collar natural de pelo blanco y grande, muy grande, con enormes bigotes canos y unos ojos amarillo oro divididos verticalmente de una forma simétrica por una fina línea negra como la noche. Tras el regio vistazo Oscar venteó en varias direcciones hasta que se incorporó y ni deprisa ni despacio se dirigió elegantemente hacia un portillo desde donde una escala daba acceso a las cubiertas interiores. Con pasmosa facilidad el felino bajo por la escala para continuar su paseo. Se paraba a olisquear aquí y allá, bajó otra escala. Parecía llegar a su destino pues aceleró levemente su marcha, al poco entraba en la cocina con el gran rabo erecto en demanda de su rancho reglamentario. El roast beef fue de su agrado pero despreció la guarnición de verduras cocidas. Una vez satisfecho se encaminó al pasillo para sentarse con displicencia frente a una portezuela que dejaba escapar por las rendijas un cierto olor que denunciaba lo que había detrás. Intrigado, uno de los cocineros abrió la portilla y el pequeño inodoro quedo a la vista. Con naturalidad Oscar saltó a la taza y adoptando una postura apropiada alivió sus necesidades fisiológicas.

Nuevamente marchó hacia la cocina seguido por su corte de marineros para, sin dudarlo, dirigirse a una pequeña pila de sacos vacíos a la que se encaramó de un elástico salto. Poco después, tras otra breve sesión de higiene, dormía beatíficamente. El rey había tomado posesión de su nuevo palacio, parecía complacido.

Herr Oscar se adaptó sin traumas a la nueva situación. Poco a poco fue ampliando sus exploraciones por el buque. Un mes más tarde el barco ya no tenía secretos para él. Solía pasar revista una vez al día de proa a popa, sin omitir el puente de mando donde el capitán le daba novedades. La comida no era un problema. No aceptaba alimentos sino que en los descuidos de los cocineros Oscar tomaba de las gavetas y pucheros lo que le parecía más conveniente. Cuando estaba de buen humor, generalmente al anochecer, jugaba con los cocineros, como consecuencia; todos tenían los brazos llenos de cariñosos arañazos. En tres o cuatro ocasiones se presentó en la cocina con ratones muertos que depositaba orgullosamente a los pies del cocinero jefe, desde luego sin hacer el más mínimo ademán de comérselos. El cazaba por deporte no por necesidad, como los reyes franceses en los jardines de Versalles. Cuando sonaban los timbres de alarma corría disciplinadamente hacía su puesto de combate en la pila de sacos, cambiados periódicamente por cuestión de higiene, donde esperaba serenamente el final de la batalla.

Pocos días después se corrió el rumor por el barco de que Oscar, sin duda influido por el nuevo ambiente, había apostatado del nazismo y había solicitado la nacionalidad británica para poder ingresar en la Royal Navy. Hubo discusiones, unos dudaban de su sinceridad, otros achacaban su pasado fascista a las malas compañías, incluso alguno aseguró que todo era mentira y que en realidad era un espía de Berlín con un alto grado de entrenamiento, pero la mayoría creían en la honestidad de Oscar. Tras un breve consejo de guerra se decidió concederle la nacionalidad y el empleo de guardia marina aspirante con antigüedad desde el 1 de Enero 1939, fecha de su nacimiento oficial ya que un marino estudiante de veterinaria había sentenciado que el gato tenía un año y medio de edad o así. Con el nombre no hubo problema, si se hubiere llamado Adolf, Heinrich o Hermann habría habido que cambiárselo pero Oscar era perfectamente asimilable a su nuevo status de ciudadano británico. En cualquier caso esto no era importante, nunca acudía cuando le llamaban por su nombre. Ahora tenía un nuevo collar en el que podía leerse: Oscar, Royal Navy, 1941.
                                     

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RE: Aneccdotas curiosas de la WWII

Mensajepor santiagoruiz » 27 Abr 2008 22:04

LAs culpas en la ruptura de las líneas del eje en Stalingrado también tuvieron mucho que ver unos pequeños mamíferos, todo el mundo habrá oído hablar de los fuegos debajo del motor para mantener la operabilidad del carro de combate, pero resulta que también se usaba la paja para tal menester pero en este caso ¡¡ estaba llena de ratones que royeron los cables de más de 200 tanques !!, inutilizandolos, ellos los ratones rusos pusieron su granito de arena en la victoria.
                                     

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RE: Aneccdotas curiosas de la WWII

Mensajepor santiagoruiz » 27 Abr 2008 22:07

Prospecto de beisbolista.

1944; los desembarcos estadounidenses en mil y un islotes del Pacífico se suceden todos los días. En uno de ellos, el cabo Johnny Spillane comparte con sus camaradas una situación desesperada: atrincherados en "The Old Lady", su barca de desembarco, están varados en la playa donde están siendo tiroteados por los defensores japoneses, a pocos metros solamente.

Johnny sabe que en la playa puede tener una chance: su agilidad y su destreza han hecho que dos grandes equipos de beisbol de las Ligas Mayores hayan querido incorporarlo a sus planteles. La guerra ha detenido temporalmente su carrera, pero cuando vuelva puede seguirla.

En la playa los tanques se detienen, destruidos por los proyectiles japoneses. Es un verdadero infierno. De repente, en el aire aparece una granada de mano. Todos se lanzan al suelo, tratando de protegerse con algo, sabiendo que dentro de unos segundos pueden estar muertos. Todos menos el cabo Spillane. Ha saltado y, atrapando la granada en el aire, la cambia rápidamente de mano y la devuelve. Otra granada: Spillane repite la operación y la lanza al mar. Sus compañeros lo miran con una mezcla de admiración, incredulidad y horror. Llegan dos granadas más y Spillane las sigue tomando en el aire y reenviándolas de la misma manera. Sus compañeros ahora aplauden, y gritan hurras por su héroe. Pero la sexta granada llega y le explota en la mano al candidato a las Grandes Ligas.

El cabo ya no puede soñar con volver a casa y tener una carrera o una vida normal. Pero ha salvado a sus compañeros: su sacrificio no ha sido en vano.
                                     

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RE: Aneccdotas curiosas de la WWII

Mensajepor santiagoruiz » 27 Abr 2008 22:51

El tambor escoces perdido.

A principios de 1945 la División 45 de la Infantería norteamericana invadió una cuartel general alemán, y entre el botín encontró un tambor del regimiento escocés Gordon Highlanders, perdido durante la retirada de Dunkerque.

El reintegro del tambor a sus dueños se hizo en una ceremonia llena de colorido, celebrada en Munich poco después del día de la victoria. Para recibirlo, los del Gordon Highlanders enviaron su magnifica banda ataviada con los toneles típicos escoceses. El tambor de la banda recibió el instrumento con un redoble, y los músicos, formados, tocaron sus estridentes gaitas. Uno de los oficiales del Gordon Highlanders recito la orgullosa historia del regimiento. En seguida desfilaron por el lugar varios batallones norteamericanos. En suma, fue una tarde digna de recordar... muy larga, de mucho polvo y mucho calor.

Cuando todo hubo terminado y los soldados se subían en sus camiones para volver a la base, se oyó que uno comentaba: "!Dios quiera que no se les vuelva a perder el maldito tambor¡"
                                     

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RE: Aneccdotas curiosas de la WWII

Mensajepor santiagoruiz » 27 Abr 2008 22:53

Otra historia referente al bismark

El servicio en los submarinos alemanes atrajo a hombres de fuerte personalidad que tal vez no hubieran encontrado su sitio en la rígida estructura de la marina alemana. Uno de estos era, sin duda, Herbert "Parsifal" Wohlfart. Era conocido, entre otras cosas, por tener un sentido del humor tan irreverente que no había nada ni nadie que fuese lo suficientemente sagrado como para no ser victima de su humor.

En Enero del 41, Wohlfart sometía a las pruebas de rigor al U-556. Mientras lo sacaba de los astilleros de Blohm & Voss en Hamburgo se cruzaba en el camino de otro producto del mismo astillero, el acorazado Bismarck. Incapaz de resistirse, Wohlfart ordeno a su operador de radio emitir el siguiente mensaje:

"De Capitán a Capitán: Que bonito barco tienes!"

La impertinencia tenia doble objetivo. Por un lado, Wohlfart, un simple Kapitänleutnant, tenia la temeridad de dirigirse al comandante del Bismarck, Kapitän zur See Enrst Lindemann, en igualdad de rango. Por otro, empleaba el termino "barco" en vez de "navío" o "buque", lo cual era un insulto para cualquiera de la flota de superficie.

No hace falta decir que la respuesta del Bismarck era poco mas que agradable:

"¿Qué barco, patrón?"

Era justo la respuesta que emplearía un oficial superior con uno de menor graduación antes de informar de un caso de indisciplina o falta de respeto. Pero Wohlfart, sin inmutarse e ignorando la amenaza, respondió:

"Yo puedo hacer esto ¿y tú?"

Y ordenó una inmersión de emergencia, con lo cual el U-556 desapareció del camino del Leviatán que se aproximaba.

El incidente no añadió lustre a la carrera de Wohlfart, pero en su caso, la irreverencia y la habilidad eran la combinación ganadora. Para eliminar heridas, semanas después Wohlfart invitó a los oficiales del Bismarck a una cena, antes de dirigirse al Báltico para continuar el entrenamiento. En la cena, Wohlfart, siguiendo con su humor, regalo a los oficiales un certificado hecho a mano en el cual el U-556 apadrinaba al Bismarck y juraba protegerlo de cualquier peligro. En los dibujos, con proporciones exageradas, se representa a Parsifal en el U-556 protegiendo al Bismarck de un ataque aéreo empleando una espada. Curiosamente, uno de los aviones parece un Swordfish...Todo resultó bastante divertido, pero nadie podía predecir la ironía de los sucesos de meses mas tarde....
                                     

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RE: Aneccdotas curiosas de la WWII

Mensajepor santiagoruiz » 27 Abr 2008 22:55

En el verano de 1944, durante la campaña de Italia, una flotilla de lanchas torpederas inglesas (llamada MTB), dirigidas por oficiales de la Real Marina de Canadá, cuidaba a las tropas del ejercito canadiense, que se abrían paso hacia el norte costeando el Adriático italiano.
Las MTB operaban desde la isla yugoslava de Vis. Por las noches se lanzaban al adriático y atacaban a las unidades e instalaciones del enemigo a lo largo de la costa de Italia; después se refugiaban en la base que tenían en la isla.

Una noche en que las MTB regresaban triunfantes de un ataque, al capitán de una de las lanchas le pareció ver a lo lejos una unidad enemiga. La observo toda la noche, y al amanecer cayo en la cuenta de que era otra MTB. De inmediato le envió este mensaje: "Tienen suerte. Les estuvimos apuntando toda la noche".

"Más suerte tuvieron ustedes" respondieron los otros. "Nosotros les lanzamos dos torpedos"
                                     

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RE: Aneccdotas curiosas de la WWII

Mensajepor Trampero » 27 Abr 2008 23:04

Muy buenos todos, santiagoruiz. Sigue con ello. :)

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RE: Aneccdotas curiosas de la WWII

Mensajepor santiagoruiz » 27 Abr 2008 23:13

[citando a: Trampero]
Muy buenos todos, santiagoruiz. Sigue con ello. :)


Gracias amigo mio, espero que alguien mas se anime.
                                     

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RE: Aneccdotas curiosas de la WWII

Mensajepor santiagoruiz » 27 Abr 2008 23:16

supongo que todos habran escuchado sobre las palabras de goering durante la batalla de gran bretaña, que fueron estas: "si una sola bomba cae en berlin, podran llamarme Meier". bueno, resulta que 5 años despues, goering entra en una cabaña huyendo de los aliados y le dice al dueño: "buenos dias, necesito refugio, mi nombre es Meier" :D :D :D
                                     


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