Mensaje por FrecciaRossa » 30 Oct 2010 19:42
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No te creas.
La mejora teórica de los cañones largos se da en armas cuya potencia impulsora se desarrolla a lo largo de un instante de tiempo relativamente largo.
El ejemplo más claro son las armas de avancarga.
Las pólvoras antiguas (pólvora negra) eran pólvoras progresivas que tardaban una determinada cantidad de tiempo en pasar de estado sólido a gaseoso y desarrollar toda su fuerza de empuje. Por eso los cañones eran laaaargos, para aprovechar en su totalidad la potencia disponible mientras la pólvora se quemaba.
Cuando se cambió la pólvora negra por la mucho más rápida pólvora sin humo, los cañones se acortaron.
En un arma, si hacemos que el cañón sea más largo de lo que necesita para desarrollarse el impulso, provocaremos el efecto contrario, ya que la fricción del balín en el cañón ralentizará el disparo. Por ello, cuanta más energía, el cañón debe ser más largo, y cuanta menos energía el cañón puede ser más corto. No por más cañón conseguirás más precisión ni velocidad, y menos en armas de 7 julios.
Además hay otro efecto "daño colateral" en los cañones demasiado largos: y es que al permanecer el balín durante más tiempo viajando por el cañón, los movimientos o vibraciones que produzcamos durante ese recorrido haránque provoquemos desviaciones, ya que físicamente nos es imposible permanecer en un estado de total inmovilidad.
Por eso ya ves que no por más cañón conseguiremos más precisión. Un buen cañón pesado, bien estriado y con una buena flotabilidad, aunque sea corto conseguirá más precisión que uno largo por el simple hecho de ser largo.
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No te creas.
La mejora teórica de los cañones largos se da en armas cuya potencia impulsora se desarrolla a lo largo de un instante de tiempo relativamente largo.
El ejemplo más claro son las armas de avancarga.
Las pólvoras antiguas (pólvora negra) eran pólvoras progresivas que tardaban una determinada cantidad de tiempo en pasar de estado sólido a gaseoso y desarrollar toda su fuerza de empuje. Por eso los cañones eran laaaargos, para aprovechar en su totalidad la potencia disponible mientras la pólvora se quemaba.
Cuando se cambió la pólvora negra por la mucho más rápida pólvora sin humo, los cañones se acortaron.
En un arma, si hacemos que el cañón sea más largo de lo que necesita para desarrollarse el impulso, provocaremos el efecto contrario, ya que la fricción del balín en el cañón ralentizará el disparo. Por ello, cuanta más energía, el cañón debe ser más largo, y cuanta menos energía el cañón puede ser más corto. No por más cañón conseguirás más precisión ni velocidad, y menos en armas de 7 julios.
Además hay otro efecto "daño colateral" en los cañones demasiado largos: y es que al permanecer el balín durante más tiempo viajando por el cañón, los movimientos o vibraciones que produzcamos durante ese recorrido haránque provoquemos desviaciones, ya que físicamente nos es imposible permanecer en un estado de total inmovilidad.
Por eso ya ves que no por más cañón conseguiremos más precisión. Un buen cañón pesado, bien estriado y con una buena flotabilidad, aunque sea corto conseguirá más precisión que uno largo por el simple hecho de ser largo.