Mensaje por Nestruev » 09 Nov 2015 03:04
Pienso que a la hora de elegir un arma para competir y hacer puntos, es un gran error dejarse llevar por modas (la que más sale en campeonatos siempre es la que más se vende, ¿es la mejor? la respuesta es NO), o por fetichismo tecnológico (si no llevo disparador electrónico, estoy perdido. Por ejemplo), u otras cuestiones.
Se puede entender que un tirador que hace 585 puntos intente afinar todo lo posible en cualquier detalle para mejorar un poco más, pero la mayoria de tiradores no están en esas puntuaciones.
¿Cual es el punto abolutamente crucial por el que se debería elegir un arma u otra?
Dejando aparte que cada una de las candidatas sea suficientemente precisa y regulable (todas lo son, de sobra), la clave es simple: la que puedas mantener sus miras alineadas durante más tiempo y de manera más fácil. Así de simple.
Y es así de simple porque la clave para hacer dieces consiste simplemente en mantener las miras perfectamente alineadas durante el tiempo que necesites para centrar el arma con el 10 (siempre que accionemos correctamente el disparador, obviamente).
Por ejemplo: la mayoria de tiradores aficionados mejorarían su puntuación automáticamente cambiando su pistola de competición estandár por un modelo junior (más corta y un poco más ligera), e incluso por un modelo aún más ligero (como una Feinwerkbau Piccolo, una Pardini Kid,....).
La "tranquilidad" que te da el poder hacer miras y mantenerlas "clavadas" casi el tiempo que quieras (porque la pistola "no pesa" y "no cae" hacia abajo, o tiembla lateralmente), va a influir muchísimo en la fluidez con la que vas a accionar el disparador.
Pero claro, ¿cuantos se atreven a presentarse en la galería de tiro con una "pistolita de niño"? (que de pistolita no tiene nada, pues sus mecanismos acostumbran a ser los mismos que los del modelo estándar).
Pienso que lo lógico es construir un tirador desde abajo y hacia arriba. Y el momento de pasar a un arma "estandar" deber ser cuando hemos llegado a la perfección con un arma "más fácil", sino lo que ocurre (y bastante a menudo) es un estancamiento en una puntuación y sin poder avanzar, y ante el que en general, el tirador piensa: la clave está en el arma, por tanto, si me compro este nuevo modelo electrónico o especial o lo que sea, seguro que mejoro (y el resultado es que la mejoria si es que se produce, en muchos casos no está condicionada por el avance tecnológico, sino porque las características del nuevo arma nos "facilitan" el tiro).
Y sino, la próxima vez que se decidan a adquirir una nueva arma, prueben al menos las dos versiones en la tienda (junior y estándar), quizás se sorprendan del resultado y de las sensaciones.
PD: Alguien podrá argumentar: es que las armas junior tienen una línea de miras más corta, y por eso resulta más fácil su alienación. Bueno, pues en el caso de la conocida Morini 162EI, la línea de miras es idéntica en el modelo junior y el normal (en el junior el alza trasera está montada más retrasada, igualando la distancia).
PD2: Hace unos años alguien estuvo a punto de ganar el Campeonato de España con una Gamo Compact (si no recuerdo mal quedó segundo a un par de puntos del primero), y compitiendo contra todo un surtido de pistolas "pata negra" con disparadores electrónicos y demás. ¿Ese resultado fué porque el tirador era alguien sobrehumano? no. Simplemente su arma, se adaptaba perfectamente a sus características y le "facilitaba" el tiro, permitíendole concentrarse en el diez, y no en el dominio del arma.
No hay que olvidar que el 10 en aire mide 11,5mm, y que cualquier arma moderna de aire posee una precisión mucho mayor de esos 11,5mm (incluidas Gamo Compact, Weirauch HW40, por citar pistolas "baratas" o consideradas "no serias"). Así que todos los disparos que se salen de ese 10 son errores nuestros, nunca del arma.
Saludos (y perdonad el "rollo"!)
Pienso que a la hora de elegir un arma para competir y hacer puntos, es un gran error dejarse llevar por modas (la que más sale en campeonatos siempre es la que más se vende, ¿es la mejor? la respuesta es NO), o por fetichismo tecnológico (si no llevo disparador electrónico, estoy perdido. Por ejemplo), u otras cuestiones.
Se puede entender que un tirador que hace 585 puntos intente afinar todo lo posible en cualquier detalle para mejorar un poco más, pero la mayoria de tiradores no están en esas puntuaciones.
¿Cual es el punto abolutamente crucial por el que se debería elegir un arma u otra?
Dejando aparte que cada una de las candidatas sea suficientemente precisa y regulable (todas lo son, de sobra), la clave es simple: la que puedas mantener sus miras alineadas durante más tiempo y de manera más fácil. Así de simple.
Y es así de simple porque la clave para hacer dieces consiste simplemente en mantener las miras perfectamente alineadas durante el tiempo que necesites para centrar el arma con el 10 (siempre que accionemos correctamente el disparador, obviamente).
Por ejemplo: la mayoria de tiradores aficionados mejorarían su puntuación automáticamente cambiando su pistola de competición estandár por un modelo junior (más corta y un poco más ligera), e incluso por un modelo aún más ligero (como una Feinwerkbau Piccolo, una Pardini Kid,....).
La "tranquilidad" que te da el poder hacer miras y mantenerlas "clavadas" casi el tiempo que quieras (porque la pistola "no pesa" y "no cae" hacia abajo, o tiembla lateralmente), va a influir muchísimo en la fluidez con la que vas a accionar el disparador.
Pero claro, ¿cuantos se atreven a presentarse en la galería de tiro con una "pistolita de niño"? (que de pistolita no tiene nada, pues sus mecanismos acostumbran a ser los mismos que los del modelo estándar).
Pienso que lo lógico es construir un tirador desde abajo y hacia arriba. Y el momento de pasar a un arma "estandar" deber ser cuando hemos llegado a la perfección con un arma "más fácil", sino lo que ocurre (y bastante a menudo) es un estancamiento en una puntuación y sin poder avanzar, y ante el que en general, el tirador piensa: la clave está en el arma, por tanto, si me compro este nuevo modelo electrónico o especial o lo que sea, seguro que mejoro (y el resultado es que la mejoria si es que se produce, en muchos casos no está condicionada por el avance tecnológico, sino porque las características del nuevo arma nos "facilitan" el tiro).
Y sino, la próxima vez que se decidan a adquirir una nueva arma, prueben al menos las dos versiones en la tienda (junior y estándar), quizás se sorprendan del resultado y de las sensaciones.
PD: Alguien podrá argumentar: es que las armas junior tienen una línea de miras más corta, y por eso resulta más fácil su alienación. Bueno, pues en el caso de la conocida Morini 162EI, la línea de miras es idéntica en el modelo junior y el normal (en el junior el alza trasera está montada más retrasada, igualando la distancia).
PD2: Hace unos años alguien estuvo a punto de ganar el Campeonato de España con una Gamo Compact (si no recuerdo mal quedó segundo a un par de puntos del primero), y compitiendo contra todo un surtido de pistolas "pata negra" con disparadores electrónicos y demás. ¿Ese resultado fué porque el tirador era alguien sobrehumano? no. Simplemente su arma, se adaptaba perfectamente a sus características y le "facilitaba" el tiro, permitíendole concentrarse en el diez, y no en el dominio del arma.
No hay que olvidar que el 10 en aire mide 11,5mm, y que cualquier arma moderna de aire posee una precisión mucho mayor de esos 11,5mm (incluidas Gamo Compact, Weirauch HW40, por citar pistolas "baratas" o consideradas "no serias"). Así que todos los disparos que se salen de ese 10 son errores nuestros, nunca del arma.
Saludos (y perdonad el "rollo"!)