Mensaje por Ernesto_P_Vera » 05 Ene 2009 16:08
Publicado en revista TODO SEGURIDAD nº 17 de enero 2009.
SOBREVIVIR AL ENFRENTAMIENTO, 2ªª Parte
Autor: Ernesto Pérez Vera
...///... Continua.
La mente es la más eficaz de "las armas" que un operativo (del ser humano en general) puede usar en su defensa o incluso en el ataque. La resuelta y decidida voluntad de sobrevivir a un ataque, es algo que no todos los seres humanos poseen, es más, está acreditado y muchos de vosotros en vuestro entorno seguro que conocen casos de profesionales bien entrenados física y tácticamente, además de dotados de material adecuado, que han fracasado ante una agresión violenta sin que pudieran hacerle frente, y no por falta de tiempo de reacción sino por falta de coraje en ese instante, falta de instinto y por falta de planteamientos previos y reales que vayan adecuando a la mente y a al cuerpo de lo que ocurre o puede ocurrir en esas situaciones límite.
Es cierto que desde que una persona detecta la agresión y actúa, pasa un tiempo. Ese tiempo será mayor o menor en virtud de la formación técnica y táctica que se posea y de las circunstancias concretas del momento, pero una vez se ha detectado la agresión, se resuelve actuar y finalmente se actúa. Entonces queda solo un factor en juego, el deseo natural de sobrevivir a toda costa. Un estado de alerta permanente ayuda a recortar tiempos de reacción, ya que la alerta puede detectar indicios de agresión previos a la ejecución y ayudarán al operativo a preparar la defensa o evitar el ataque.
El instinto de supervivencia no es alcanzable mediante entrenamiento, no es logrado por tener más o menos munición, ni mejor o peor material o arma. Ese instinto animal de sobrevivir incluso quintando para ello la vida del atacante, o se tiene o no se tiene.
Al igual que se puede afirmar que cuando una persona ha decidido y resuelto atacar mortalmente a otra, lo va a lograr (el ataque), sea cual sea el resultado final, el cual puede variar en virtud de circunstancias externas, pero el ataque con intención criminal lo lleva a cabo; podemos decir que si un agente NO se ha convencido a sí mismo de que algún día puede llegar el momento de salvar su vida quitando otra
es posible que llegado ese crucial momento, no actúe de forma eficaz o simplemente no reaccione y quede a merced de su atacante.
Concluyendo:
Los factores que pueden determinar que un enfrentamiento armado o no armado, pero criminal, acabe de modo positivo para el agente, podrían ser los siguientes.
1º.- Estado de alerta media o alta siempre que se esté de servicio y a veces y según los casos, también cuando se esta franco del mismo.
2º.- Una aceptable forma física proporcional a la edad y demás circunstancias personales.
3º.- Equipo básico policial y complementos adecuados, así como correcto conocimiento del empleo de los mismos.
4º.- Formación táctica y técnica de intervención policial y tiro reactivo, llevada a cabo de modo muy sincero y realista.
5º.- Mentalización de la crueldad que conlleva un ataque mortal y las consecuencias de una respuesta defensiva extrema. Esta mentalización, quizás sea la única forma de alcanzar el deseo de sobrevivir a toda costa, agudizando el instinto animal, que se tiene o no se tiene. (En realidad todo el mundo lo tiene, eso sí, más o menos desarrollado)
(1) Ver revista TODO SEGURIDAD publicada en mes de octubre de 2008 artículo sobre cambios FISIOLOGICOS que sufre el cuerpo humano ante situaciones límite-
Publicado en revista TODO SEGURIDAD nº 17 de enero 2009.
SOBREVIVIR AL ENFRENTAMIENTO, 2ªª Parte
Autor: Ernesto Pérez Vera
...///... Continua.
La mente es la más eficaz de "las armas" que un operativo (del ser humano en general) puede usar en su defensa o incluso en el ataque. La resuelta y decidida voluntad de sobrevivir a un ataque, es algo que no todos los seres humanos poseen, es más, está acreditado y muchos de vosotros en vuestro entorno seguro que conocen casos de profesionales bien entrenados física y tácticamente, además de dotados de material adecuado, que han fracasado ante una agresión violenta sin que pudieran hacerle frente, y no por falta de tiempo de reacción sino por falta de coraje en ese instante, falta de instinto y por falta de planteamientos previos y reales que vayan adecuando a la mente y a al cuerpo de lo que ocurre o puede ocurrir en esas situaciones límite.
Es cierto que desde que una persona detecta la agresión y actúa, pasa un tiempo. Ese tiempo será mayor o menor en virtud de la formación técnica y táctica que se posea y de las circunstancias concretas del momento, pero una vez se ha detectado la agresión, se resuelve actuar y finalmente se actúa. Entonces queda solo un factor en juego, el deseo natural de sobrevivir a toda costa. Un estado de alerta permanente ayuda a recortar tiempos de reacción, ya que la alerta puede detectar indicios de agresión previos a la ejecución y ayudarán al operativo a preparar la defensa o evitar el ataque.
El instinto de supervivencia no es alcanzable mediante entrenamiento, no es logrado por tener más o menos munición, ni mejor o peor material o arma. Ese instinto animal de sobrevivir incluso quintando para ello la vida del atacante, o se tiene o no se tiene.
Al igual que se puede afirmar que cuando una persona ha decidido y resuelto atacar mortalmente a otra, lo va a lograr (el ataque), sea cual sea el resultado final, el cual puede variar en virtud de circunstancias externas, pero el ataque con intención criminal lo lleva a cabo; podemos decir que si un agente NO se ha convencido a sí mismo de que algún día puede llegar el momento de salvar su vida quitando otra
es posible que llegado ese crucial momento, no actúe de forma eficaz o simplemente no reaccione y quede a merced de su atacante.
Concluyendo:
Los factores que pueden determinar que un enfrentamiento armado o no armado, pero criminal, acabe de modo positivo para el agente, podrían ser los siguientes.
1º.- Estado de alerta media o alta siempre que se esté de servicio y a veces y según los casos, también cuando se esta franco del mismo.
2º.- Una aceptable forma física proporcional a la edad y demás circunstancias personales.
3º.- Equipo básico policial y complementos adecuados, así como correcto conocimiento del empleo de los mismos.
4º.- Formación táctica y técnica de intervención policial y tiro reactivo, llevada a cabo de modo muy sincero y realista.
5º.- Mentalización de la crueldad que conlleva un ataque mortal y las consecuencias de una respuesta defensiva extrema. Esta mentalización, quizás sea la única forma de alcanzar el deseo de sobrevivir a toda costa, agudizando el instinto animal, que se tiene o no se tiene. (En realidad todo el mundo lo tiene, eso sí, más o menos desarrollado)
(1) Ver revista TODO SEGURIDAD publicada en mes de octubre de 2008 artículo sobre cambios FISIOLOGICOS que sufre el cuerpo humano ante situaciones límite-