Mensaje por huronescazan » 28 Ago 2015 17:07
La gracia, que a mi después de 36 años de servicio, me hace, es que de vez en cuando, alguien intentando cumplir el expediente, te organiza unos cursillos de obligada asistencia (por lo que queda desantendida la seguridad ciudadana por completo), llamados RESOLUCION DE INCIDENCIAS DURANTE EL DESARROLLO DEL SERVICIO.
En ellos, vienen diversos personajes, que seguramente no habrán pisado nunca la calle, ni enfrentados a ninguna situación real, salvo la tipica caida del portafolios y esparcimiento por el suelo de los mismos.
Y a la clásica pregunta, de si se nos requiere en una situación como esta o similar, cual es la forma idónea de actuación, te sueltan que si una persona está alterada, pues bien, se le deja un tiempo prudencial, para que el mismo se desahogue, se tranquilice y después tranquilamente se actua.
Ole, ole, sus cojones. Es decir que te llaman de un bar donde un energúmeno, está rompiendo todo, insultando o agrediendo al personal y a la llegada, le dices a los tranquilos ciudadanos, SEÑORES DEJADLE QUE DESAHOGUE SU AGRESIVIDAD, que nosotros nos vamos a dar una vuelta y ya volveremos.
Logicamente, le dije a la psicologa, apunte mi nombre, deme por asistido, que me voy al bar a tomar un cafe, mientras Vd., termina con esta falsa.
La gracia, que a mi después de 36 años de servicio, me hace, es que de vez en cuando, alguien intentando cumplir el expediente, te organiza unos cursillos de obligada asistencia (por lo que queda desantendida la seguridad ciudadana por completo), llamados RESOLUCION DE INCIDENCIAS DURANTE EL DESARROLLO DEL SERVICIO.
En ellos, vienen diversos personajes, que seguramente no habrán pisado nunca la calle, ni enfrentados a ninguna situación real, salvo la tipica caida del portafolios y esparcimiento por el suelo de los mismos.
Y a la clásica pregunta, de si se nos requiere en una situación como esta o similar, cual es la forma idónea de actuación, te sueltan que si una persona está alterada, pues bien, se le deja un tiempo prudencial, para que el mismo se desahogue, se tranquilice y después tranquilamente se actua.
Ole, ole, sus cojones. Es decir que te llaman de un bar donde un energúmeno, está rompiendo todo, insultando o agrediendo al personal y a la llegada, le dices a los tranquilos ciudadanos, SEÑORES DEJADLE QUE DESAHOGUE SU AGRESIVIDAD, que nosotros nos vamos a dar una vuelta y ya volveremos.
Logicamente, le dije a la psicologa, apunte mi nombre, deme por asistido, que me voy al bar a tomar un cafe, mientras Vd., termina con esta falsa.