Mensaje por This_C » 18 Jun 2010 14:14
Ya me he leído tu opinión.
Lo primero para buscar las soluciones que tanto ansías es reconocer el problema. Y esta sociedad no reconoce un problema, un fallo, ni aunque se den de narices con él.
¿Que el exceso de crédito (parece que los bancos y cajas se hubieran olvidado de hacer su trabajo) ha generado un agujero financiero sin fondo? SI. ¿Crees que alguno de los que se compraron el BMW con su contrato de 800€ al mes temporal han aprendido? NO. Los de las cajas, tampoco. Se llama AVARICIA.
Se ha materializado el derecho a la felicidad. Ya nadie la busca dentro de sí porque aunque sea por ósmosis esta sociedad es patógena y, o luchas -con lo que te puedes ir olvidando de la "felicidad" o te vuelves otro víbora con lo que ya has perdido la batalla.
La solución es SENTIDO COMÚN. ¿Que la sociedad lo ha olvidado? Sin problema, reglamentaremos hasta la hora de ir al baño. Pero, cada ley restrictiva es un fracaso como sociedad, su misma necesidad es el fracaso. Seguimos con Rousseau pero a lo bestia, hasta que debamos prescindir de toda libertad. Por cierto que Rousseau no inventó nada, más bien institucionalizó y nacionalizó el feudalismo en formato Estado.
Tranquilos, no doy Historia ni Filosofía, lo mío es hacer leer a la gente correctamente El Quijote, no hay antidepresivo más potente. Más locos como aquellos y menos "cuerdos" de los de hoy es lo que hace falta.
Anteayer a una amiga le explicaba que de forma natural me daba más maña con los alumnos que querían aprender. Que los revienta clases y los que no quieren aprender, esos tienen un problema que yo no voy a poder solucionar. Hay que distinguir, en clases fundamentalmente orales, entre el/la alumno que siente vergüenza y se niega a hacer el ejercicio, y el que directamente quiere provocar. Hay que derrochar psicología y tratar de ser justo. Y sí, lo siento, unos merecen TODO el esfuerzo del mundo y otros... se salvan por estar dentro de un colegio, en la calle hubiese visto un adulto...
Las personas (también doy nocturno para adultos) con deseo de progresar, esas me interesan, por esas me parto el cerebro si hace falta o duermo menos. También por convencer de la necesidad de ese deseo de progreso y aprendizaje a los indecisos. Pero, amigos, el que no quiere, es que no, y no hay nada que hacer.
En la calle, os doy un consejo, no hagáis de profesores ni de policías si no lo sois. Hace falta una dosis de auto-control rayana en el Nirvana para tratar con adolescentes o mamarrachos adultos (los que os comentaba antes que no hubo nada que hacer en su momento)
En los sitios pequeños (mi pueblo) aún educamos entre todos, a lo masai, a la chiquillería, en la ciudad...
Como último apunte, siempre he creído que la educación en los países nórdicos es cuestión ambiental, hace un frío que pela, hay menos CALLE, los críos no son "menos libres" pero sí andan más controlados y en espacios cerrados la imaginación y la fantasía de un niño se disparan lo mismo con buenos estímulos, y no hablo de vídeo-juegos ni Internet.
Seguiré buscando... pero no me gustan ni a mí, mis propias soluciones...
Ya me he leído tu opinión.
Lo primero para buscar las soluciones que tanto ansías es reconocer el problema. Y esta sociedad no reconoce un problema, un fallo, ni aunque se den de narices con él.
¿Que el exceso de crédito (parece que los bancos y cajas se hubieran olvidado de hacer su trabajo) ha generado un agujero financiero sin fondo? SI. ¿Crees que alguno de los que se compraron el BMW con su contrato de 800€ al mes temporal han aprendido? NO. Los de las cajas, tampoco. Se llama AVARICIA.
Se ha materializado el derecho a la felicidad. Ya nadie la busca dentro de sí porque aunque sea por ósmosis esta sociedad es patógena y, o luchas -con lo que te puedes ir olvidando de la "felicidad" o te vuelves otro víbora con lo que ya has perdido la batalla.
La solución es SENTIDO COMÚN. ¿Que la sociedad lo ha olvidado? Sin problema, reglamentaremos hasta la hora de ir al baño. Pero, cada ley restrictiva es un fracaso como sociedad, su misma necesidad es el fracaso. Seguimos con Rousseau pero a lo bestia, hasta que debamos prescindir de toda libertad. Por cierto que Rousseau no inventó nada, más bien institucionalizó y nacionalizó el feudalismo en formato Estado.
Tranquilos, no doy Historia ni Filosofía, lo mío es hacer leer a la gente correctamente El Quijote, no hay antidepresivo más potente. Más locos como aquellos y menos "cuerdos" de los de hoy es lo que hace falta.
Anteayer a una amiga le explicaba que de forma natural me daba más maña con los alumnos que querían aprender. Que los revienta clases y los que no quieren aprender, esos tienen un problema que yo no voy a poder solucionar. Hay que distinguir, en clases fundamentalmente orales, entre el/la alumno que siente vergüenza y se niega a hacer el ejercicio, y el que directamente quiere provocar. Hay que derrochar psicología y tratar de ser justo. Y sí, lo siento, unos merecen TODO el esfuerzo del mundo y otros... se salvan por estar dentro de un colegio, en la calle hubiese visto un adulto...
Las personas (también doy nocturno para adultos) con deseo de progresar, esas me interesan, por esas me parto el cerebro si hace falta o duermo menos. También por convencer de la necesidad de ese deseo de progreso y aprendizaje a los indecisos. Pero, amigos, el que no quiere, es que no, y no hay nada que hacer.
En la calle, os doy un consejo, no hagáis de profesores ni de policías si no lo sois. Hace falta una dosis de auto-control rayana en el Nirvana para tratar con adolescentes o mamarrachos adultos (los que os comentaba antes que no hubo nada que hacer en su momento)
En los sitios pequeños (mi pueblo) aún educamos entre todos, a lo masai, a la chiquillería, en la ciudad...
Como último apunte, siempre he creído que la educación en los países nórdicos es cuestión ambiental, hace un frío que pela, hay menos CALLE, los críos no son "menos libres" pero sí andan más controlados y en espacios cerrados la imaginación y la fantasía de un niño se disparan lo mismo con buenos estímulos, y no hablo de vídeo-juegos ni Internet.
Seguiré buscando... pero no me gustan ni a mí, mis propias soluciones...