Mensaje por hornetman » 16 Abr 2010 11:23
La verdad es que todo esto es indignante y se soluciona con un buen par de ostias bien pegadas a tiempo, pero no queda otra que resignarse, porque cuando van serenos la mayoría de los jóvenes como el del video son unos sobrados y chulos, hartos de alcohol y de drogas se pasan todo por el arco del triunfo. Lo triste de todo esto es que los Guardias Civiles, asqueados de tener que lidiar con esta morralla todos los fines de semana y a sabiendas de que sus actuaciones no son respaldadas por jueces y políticos, pues se dedican a capear el chaparrón lo mejor que pueden y realizan su trabajo correctamente pero con resignación.
No se para que tanto dinero gastado por el gobierno en campañas de prevención de la droga, alcohol y accidentes de tráfico, si después ven constantemente estas cosas y miran para otro lado.
Es una pena que los agentes de policía tengan que soportar a estos sinverguenzas y tratarlos educadamente para no ser tachados de brutalidad policial, cuando se supone que deben imponer la autoridad y más aún cuando lo que se pretende evitar es que estos ineptos sean una bomba de relojería en nuestras carreteras, ya que seguro que cualquier ciudadano que no fuese policía es vacilado de esta forma por un niñato y le empalma cuatro ostias que le quitan la borrachera de golpe.
La verdad es que todo esto es indignante y se soluciona con un buen par de ostias bien pegadas a tiempo, pero no queda otra que resignarse, porque cuando van serenos la mayoría de los jóvenes como el del video son unos sobrados y chulos, hartos de alcohol y de drogas se pasan todo por el arco del triunfo. Lo triste de todo esto es que los Guardias Civiles, asqueados de tener que lidiar con esta morralla todos los fines de semana y a sabiendas de que sus actuaciones no son respaldadas por jueces y políticos, pues se dedican a capear el chaparrón lo mejor que pueden y realizan su trabajo correctamente pero con resignación.
No se para que tanto dinero gastado por el gobierno en campañas de prevención de la droga, alcohol y accidentes de tráfico, si después ven constantemente estas cosas y miran para otro lado.
Es una pena que los agentes de policía tengan que soportar a estos sinverguenzas y tratarlos educadamente para no ser tachados de brutalidad policial, cuando se supone que deben imponer la autoridad y más aún cuando lo que se pretende evitar es que estos ineptos sean una bomba de relojería en nuestras carreteras, ya que seguro que cualquier ciudadano que no fuese policía es vacilado de esta forma por un niñato y le empalma cuatro ostias que le quitan la borrachera de golpe.