Mensaje por Brugent » 09 Abr 2018 06:03
La ceremonia comenzó antes de las 22 h y acabó hacia las tres, pero hay que incluir la comilona: las mujeres aportaron sus platos de Pascua, incluídos los tradicionales huevos pintados.
Una abuelita de la Moldavia rumana (Moldova), de la URSS me dió una bolsa con manjares de Pascua.
La ortodoxia es el cemento que une a esta gente en tierra extraña y hay que ver cómo participan en la misa desde los niños hasta los ancianos: algo que hemos perdido en España.
El domingo pasado era el Domingo de Ramos según el calendario litúrgico ortodoxo y por memoria de mi llorada esposa, acudí a su parroquia en Manlleu (B). Yo sólo pude aportar pastas o pastelitos del Mercadona, pero los feligreses me atiborraron de comida para varios días, además de platos típicos de Rumanía, como caballa ahumada, que un rumano de ceca de Blanes (GI) prepara en su casa, además de destilar orujo, que repartía a mansalva.
Os vais a reir, pero después de la muerte de mi rumana, no tengo ni amigos, ni familiares, pues están muy lejos: sólo tengo a esta gente de la parroquia ortodoxa de mi difunta esposa.
Saludos.
La ceremonia comenzó antes de las 22 h y acabó hacia las tres, pero hay que incluir la comilona: las mujeres aportaron sus platos de Pascua, incluídos los tradicionales huevos pintados.
Una abuelita de la Moldavia rumana (Moldova), de la URSS me dió una bolsa con manjares de Pascua.
La ortodoxia es el cemento que une a esta gente en tierra extraña y hay que ver cómo participan en la misa desde los niños hasta los ancianos: algo que hemos perdido en España.
El domingo pasado era el Domingo de Ramos según el calendario litúrgico ortodoxo y por memoria de mi llorada esposa, acudí a su parroquia en Manlleu (B). Yo sólo pude aportar pastas o pastelitos del Mercadona, pero los feligreses me atiborraron de comida para varios días, además de platos típicos de Rumanía, como caballa ahumada, que un rumano de ceca de Blanes (GI) prepara en su casa, además de destilar orujo, que repartía a mansalva.
Os vais a reir, pero después de la muerte de mi rumana, no tengo ni amigos, ni familiares, pues están muy lejos: sólo tengo a esta gente de la parroquia ortodoxa de mi difunta esposa.
Saludos.