Mensaje por lincis » 27 Feb 2014 23:55
En el pueblo en que vivo, muy cerquita de la capital, de momento no ha habido más que varios robos en los bares.
Eso en lo referente a propiedades privadas, de lo que nos llevan de cabeza es con el robo del tendido telefónico.
De julio a antes de ayer, son ya 9 veces que nos hemos quedado sin servicio por esos angelitos.
La guardia civil hace lo que puede con los medios que tienen y, encima, el cuartelillo, está como a 10km.
En un par de ocasiones, como suelo trasnochar, he detectado el corte al estar interneteando y, conociendo el tema, he llamado por el móvil al 092 y, cuando ha habido suerte que los agentes estaban cerca, en dos ocasiones han tenido que huir sin llevarse el cable. la gran lástima es que los agentes han de pasar por un punto obligado en el que seguramente colocan un vigía para dar el agua al comando de la cizalla.
Lo peor del asunto es que, aunque les pillen nuestros abnegados agentes, con las leyes que tenemos y los jueces que pagamos, no tardan en volver a la calle para continuar sus andanzas.
En el pueblo en que vivo, muy cerquita de la capital, de momento no ha habido más que varios robos en los bares.
Eso en lo referente a propiedades privadas, de lo que nos llevan de cabeza es con el robo del tendido telefónico.
De julio a antes de ayer, son ya 9 veces que nos hemos quedado sin servicio por esos angelitos.
La guardia civil hace lo que puede con los medios que tienen y, encima, el cuartelillo, está como a 10km.
En un par de ocasiones, como suelo trasnochar, he detectado el corte al estar interneteando y, conociendo el tema, he llamado por el móvil al 092 y, cuando ha habido suerte que los agentes estaban cerca, en dos ocasiones han tenido que huir sin llevarse el cable. la gran lástima es que los agentes han de pasar por un punto obligado en el que seguramente colocan un vigía para dar el agua al comando de la cizalla.
Lo peor del asunto es que, aunque les pillen nuestros abnegados agentes, con las leyes que tenemos y los jueces que pagamos, no tardan en volver a la calle para continuar sus andanzas.