Mensaje por glopez2 » 28 Feb 2022 17:51
Hasta donde yo sé:
Encamado:
Las culatas de madera o polimero constituyen una base sujeta a variaciones dimensionales por efecto del calor, temperatura, humedad, etc. Por tanto, la sujeción de la acción en la culata puede variar en tensión, posición, etc., Es decir, no es fiable que la posición, inclinación, etc de la acción sea predecible y confiable.
Por contra las culatas metálicas, en función del material, suelen ser mucho mas estables, es decir, son mucho menos afectadas y la sujeción es mas firme y confiable.
El encame, lo que trata es de igualar la superficie de apoyo de la acción y hacer que coincida a la centesima con las dimensiones de la base de la acción, así se obtiene una base mejor adaptada, más firme y con un material intermedio menos propenso a las variaciones. Sin embarco, los tornillos de apriete se apoyan por abajo en la madera o el polimero, que está, por lo dicho, sujeto a variaciones.
Es este caso, esas variaciones dimensionales pueden variar el par de apriete de los mismos, con consecuencias nefastas para la precisión.
Los encames se deben complementar con pilares (pillars) metálicos, pequeños tubos por cuyo interior pasan los tornillos y que sirven de base para el apriete.
Así, en este caso, el apriete se produce metal contra metal, quedando la culata flotante respecto a la acción y evitando que esas variaciones afecten.
Cañon flotante:
Los cañones vibran al disparar, con una longitud de onda (distancia entre puntos inertes) concreta para cada combinación cañón, calibre, carga, etc.
La precisión se basa en la repetibilidad de los tiros, que vayan (idealmente), al mismo sitio todos, o lo mas cerca posible.
Esto se consigue "sintonizando" la munición con los armónicos del cañón, a través de la recarga o recurriendo a sintonizadores cuando esto no es posible. La sintonización pretende que el cañón reaccione siempre igual tiro tras tiro, es decir, que por el cañon no sea el fallo.
Los cañones se dejan flotados para que nada pueda interferir en su libre movimiento, evitando que otros factores externos influyan en su funcionamiento, consiguiendo, así, que la repetibilidad se pueda conseguir y nada interfiera.
Sin embargo, esto no es perfecto, puesto que los cañones, al calentarse, varian dimensionalmente, por tanto, cada tiro es distinto al anterior. De lo que se trata es de que sean poco distintos para conseguir agrupaciones mínimas.
Y aqui entrariamos en el tema de la refrigeración o de la disipación del calor en los cañones, pero esto es para otro día.
Un saludo
Hasta donde yo sé:
Encamado:
Las culatas de madera o polimero constituyen una base sujeta a variaciones dimensionales por efecto del calor, temperatura, humedad, etc. Por tanto, la sujeción de la acción en la culata puede variar en tensión, posición, etc., Es decir, no es fiable que la posición, inclinación, etc de la acción sea predecible y confiable.
Por contra las culatas metálicas, en función del material, suelen ser mucho mas estables, es decir, son mucho menos afectadas y la sujeción es mas firme y confiable.
El encame, lo que trata es de igualar la superficie de apoyo de la acción y hacer que coincida a la centesima con las dimensiones de la base de la acción, así se obtiene una base mejor adaptada, más firme y con un material intermedio menos propenso a las variaciones. Sin embarco, los tornillos de apriete se apoyan por abajo en la madera o el polimero, que está, por lo dicho, sujeto a variaciones.
Es este caso, esas variaciones dimensionales pueden variar el par de apriete de los mismos, con consecuencias nefastas para la precisión.
Los encames se deben complementar con pilares (pillars) metálicos, pequeños tubos por cuyo interior pasan los tornillos y que sirven de base para el apriete.
Así, en este caso, el apriete se produce metal contra metal, quedando la culata flotante respecto a la acción y evitando que esas variaciones afecten.
Cañon flotante:
Los cañones vibran al disparar, con una longitud de onda (distancia entre puntos inertes) concreta para cada combinación cañón, calibre, carga, etc.
La precisión se basa en la repetibilidad de los tiros, que vayan (idealmente), al mismo sitio todos, o lo mas cerca posible.
Esto se consigue "sintonizando" la munición con los armónicos del cañón, a través de la recarga o recurriendo a sintonizadores cuando esto no es posible. La sintonización pretende que el cañón reaccione siempre igual tiro tras tiro, es decir, que por el cañon no sea el fallo.
Los cañones se dejan flotados para que nada pueda interferir en su libre movimiento, evitando que otros factores externos influyan en su funcionamiento, consiguiendo, así, que la repetibilidad se pueda conseguir y nada interfiera.
Sin embargo, esto no es perfecto, puesto que los cañones, al calentarse, varian dimensionalmente, por tanto, cada tiro es distinto al anterior. De lo que se trata es de que sean poco distintos para conseguir agrupaciones mínimas.
Y aqui entrariamos en el tema de la refrigeración o de la disipación del calor en los cañones, pero esto es para otro día.
Un saludo