Mensaje por FERPAL22 » 01 Ago 2018 17:56
Existe el dicho de que "cortando cojones se aprende a capar", y otro que dice que "cada uno cuenta la feria como le vá". Personalmente, después de hacer muchas pruebas en otras tantas armas, tengo que decir que si algo tiene importancia a la hora de restaurar una culata es la "mano de obra", y digo esto, porque el respetar los tiempos de secado (En caso del Tru-Oil, mínimo 24 horas) y los correspondientes lijados sin preocuparse de la cantidad de veces que se haga, es el factor determinante para obtener un buen resultado. Para la mayoría de mis rifles y en especial para los palanqueros, solo uso aceite de linaza de acabado rústico, llegando a dar hasta 20 manos en uno de ellos. Recientemente opté por probar el famoso Tru-Oil (Que no es tan caro como dicen, 18 euros 240 ml, que te da para muchísimo. Es mejor comprar el envase mas pequeño que vale 11 euros), para una carabina del 22 de una madera muy corriente y que en un principio estuvo barnizada, y los resultados han sido buenos, dándole un brillo entre el aceite y el barniz. Pero después de haber probado esto, opté por mezclar el Tru-Oil que ya tiene linaza, con la misma parte de linaza y unas gotas de disolvente, y de esta manera he conseguido un acabado óptimo para un rifle de cerrojo con culata de nogal.
Un saludo
Existe el dicho de que "cortando cojones se aprende a capar", y otro que dice que "cada uno cuenta la feria como le vá". Personalmente, después de hacer muchas pruebas en otras tantas armas, tengo que decir que si algo tiene importancia a la hora de restaurar una culata es la "mano de obra", y digo esto, porque el respetar los tiempos de secado (En caso del Tru-Oil, mínimo 24 horas) y los correspondientes lijados sin preocuparse de la cantidad de veces que se haga, es el factor determinante para obtener un buen resultado. Para la mayoría de mis rifles y en especial para los palanqueros, solo uso aceite de linaza de acabado rústico, llegando a dar hasta 20 manos en uno de ellos. Recientemente opté por probar el famoso Tru-Oil (Que no es tan caro como dicen, 18 euros 240 ml, que te da para muchísimo. Es mejor comprar el envase mas pequeño que vale 11 euros), para una carabina del 22 de una madera muy corriente y que en un principio estuvo barnizada, y los resultados han sido buenos, dándole un brillo entre el aceite y el barniz. Pero después de haber probado esto, opté por mezclar el Tru-Oil que ya tiene linaza, con la misma parte de linaza y unas gotas de disolvente, y de esta manera he conseguido un acabado óptimo para un rifle de cerrojo con culata de nogal.
Un saludo