Mensaje por milekio » 16 Ene 2016 11:10
Ha pasado mucho tiempo desde que inicié este hilo, ante la decepción guardé el rifle en el armero y pospuse el asunto.
Durante este tiempo he utilizado mis otros rifles, que tan grandes satisfacciones me han venido dando.
Hace unas semanas retomé el tema, y comprobé en el taller que el cañón en su parte derecha no se encontraba flotado en la mayor parte de su longitud, mientras que en la izquierda si. Hasta ese momento no me había percatado de algo tan simple que se puede comprobar haciendo pasar un sencillo papelito.
Así que lo llevé a que me completaran el flotado del cañón, aumentando el cajeado de la madera.
Probé de nuevo el rifle, dejando enfriar un par de minutos entre disparos, el problema que tenía de dispersión se agravaba al calentarse el cañón con los sucesivos disparos. La prueba la realicé apoyado (algo precariamente).
El resultado ha sido un cambio sustancial en la precisión, ahora hasta se muerden algunos de los disparos (distancia de tiro 50 metros).
Es curioso como una operación tan simple cambia el resultado y resuelve un problema.
En cualquier caso quería compartir la experiencia por si alguien se encontrara en las mismas circunstancias, especialmente tras haber vivido la decepción inicial de la falta de agrupación.
Un saludo al foro, y muchas gracias a todos los que han intentado ayudarme en este asunto, y en otras muchas dudas que durante estos años he planteado.
Ha pasado mucho tiempo desde que inicié este hilo, ante la decepción guardé el rifle en el armero y pospuse el asunto.
Durante este tiempo he utilizado mis otros rifles, que tan grandes satisfacciones me han venido dando.
Hace unas semanas retomé el tema, y comprobé en el taller que el cañón en su parte derecha no se encontraba flotado en la mayor parte de su longitud, mientras que en la izquierda si. Hasta ese momento no me había percatado de algo tan simple que se puede comprobar haciendo pasar un sencillo papelito.
Así que lo llevé a que me completaran el flotado del cañón, aumentando el cajeado de la madera.
Probé de nuevo el rifle, dejando enfriar un par de minutos entre disparos, el problema que tenía de dispersión se agravaba al calentarse el cañón con los sucesivos disparos. La prueba la realicé apoyado (algo precariamente).
El resultado ha sido un cambio sustancial en la precisión, ahora hasta se muerden algunos de los disparos (distancia de tiro 50 metros).
Es curioso como una operación tan simple cambia el resultado y resuelve un problema.
En cualquier caso quería compartir la experiencia por si alguien se encontrara en las mismas circunstancias, especialmente tras haber vivido la decepción inicial de la falta de agrupación.
Un saludo al foro, y muchas gracias a todos los que han intentado ayudarme en este asunto, y en otras muchas dudas que durante estos años he planteado.