Mensaje por puzzling » 26 Mar 2011 14:12
Exactamente, Miguel Angel:
Empecemos a hablar y criticar menos a los que nos deniegan nuestro derecho legítimo a poseer uno de los ingenios más antiguos del ser humano... y prohibido a la vez por el mismo ser humano (incongruente), y hagamos toda la fuerza posible actuando juntos mediante el único instrumento legal del que podemos disponer ahora: ANARMA.
Respecto al video -que no había visto hasta ahora-, clarificador:
Sensacionalismo demagógico inicial, dos "moderadores" que tienen claro el papel que van a representar, un ex-policia que "supongo" no tendrá licencia ni arma alguna por el modo en que está hablando, y el representante de ANA.
Exposiciones "a medias" y demagogia pura a cargo de los defensores de lo moral y, cuando llega el momento real e interesante en que Miguel Angel expone algo determinante de dónde poder extraer alguna conclusión positiva y relevante (léase Suiza...), se corta la entrevista "ya que el tema es más complicado de lo que parece", y se propone hacer un nuevo debate al respecto. Nuevo debate que ignoro si realmente se produjo.
El mal ya está hecho, el reportaje "escandaloso" ya ha sido emitido para su correspondiente juicio y veredicto social, la desinformación sigue siendo total, y seguimos teniendo que remar contra-corriente...
Y lo más grave: se da a entender que si alguién entra a hurtadillas en nuestro hogar, deberemos de darle la cordial bienvenida, ponerle la mesa y ofrecerle a nuestra esposa, para que se sienta como en casa.
Sea cuchillo, garrote o arma de fuego seguiremos estando desprotegidos moral y legalmente, en pro del delincuente que campa a las anchas aprovechando nuestra debilidad social y laguna legal.
Realmente, nuestro pasado plebeyo y feudal sigue presente y con fuerza entre nosotros. El "desGobierno" pretende educar al rebaño y dirigirlo a abrevar hacia el cauce del rio supuestamente correcto.
Parece mentira que nosotros elijamos "democráticamente" a nuestros representantes, para que estos se conviertan en nuestros verdugos.
Nosotros al servicio del Estado, y no como debería de ser: ¡Justamente al revés!
Vivir para ver.
Exactamente, [b]Miguel Angel[/b]:
Empecemos a hablar y criticar menos a los que nos deniegan nuestro derecho legítimo a poseer uno de los ingenios más antiguos del ser humano... y prohibido a la vez por el mismo ser humano (incongruente), y hagamos toda la fuerza posible actuando juntos mediante el único instrumento legal del que podemos disponer ahora: [b]ANARMA[/b].
Respecto al video -que no había visto hasta ahora-, clarificador:
Sensacionalismo demagógico inicial, dos "moderadores" que tienen claro el papel que van a representar, un ex-policia que "supongo" no tendrá licencia ni arma alguna por el modo en que está hablando, y el representante de ANA.
Exposiciones "a medias" y demagogia pura a cargo de los [i]defensores de lo moral[/i] y, cuando llega el momento real e interesante en que Miguel Angel expone algo determinante de dónde poder extraer alguna conclusión positiva y relevante (léase Suiza...), se corta la entrevista [i]"ya que el tema es más complicado de lo que parece"[/i], y se propone hacer un nuevo debate al respecto. Nuevo debate que ignoro si realmente se produjo.
El mal ya está hecho, el reportaje "escandaloso" ya ha sido emitido para su correspondiente juicio y veredicto social, la desinformación sigue siendo total, y seguimos teniendo que remar contra-corriente...
Y lo más grave: se da a entender que si alguién entra a hurtadillas en nuestro hogar, deberemos de darle la cordial bienvenida, ponerle la mesa y ofrecerle a nuestra esposa, para que se sienta como en casa.
Sea cuchillo, garrote o arma de fuego seguiremos estando desprotegidos moral y legalmente, en pro del delincuente que campa a las anchas aprovechando nuestra debilidad social y laguna legal.
Realmente, nuestro pasado plebeyo y feudal sigue presente y con fuerza entre nosotros. El "desGobierno" pretende educar al rebaño y dirigirlo a abrevar hacia el cauce del rio supuestamente correcto.
Parece mentira que nosotros elijamos "democráticamente" a nuestros representantes, para que estos se conviertan en nuestros verdugos.
Nosotros al servicio del Estado, y no [b]como debería de ser: ¡Justamente al revés![/b]
Vivir para ver.