Mensaje por varego » 24 Oct 2007 13:37
En principio (he leído todo el post) me parece que se han sacado un poco de quicio las cosas. Inmigración no es sinónimo de delincuencia, ni mucho menos. La buena gente que viene a España a trabajar y a contribuir con su esfuerzo en el avance del país es mayoría. Pero el problema radica en cuando se encuentran aquí, y comprueban que su situación no sólo no mejora respecto a su lugar de origen, sino que la empeora el hecho de estar en un país extraño, sin trabajo, sin posibilidad de encontrarlo y con una familia que mantener. Eso es un foco de delincuencia. Encima, exportan de sus países formas de delincuencia que nosotros, como país, desconocíamos. Las bandas eran prácticamente algo nuevo para nosotros hasta que llegaron los famosos ñetas y latin kings. Los asaltos a domicilios por grupos organizados, armados y entrenados militar o policialmente, eran hechos aislados y casi imperceptibles hasta que llegaron los grupos de países del este. La mendicidad organizada y estructurada en plan mafias, no se daba aquí hasta la venida de ciudadanos rumanos. Todo esto es tan complicado, que puede tener incluso tintes xenófobos. No quiere decir que todos los inmigrantes sean delincuentes, ni mucho menos, pero sí que hay ciertos nuevos modos de delinquir que son importados de esos países. Pero aquí nos integramos enseguida: de hecho, muchos miembros de esas bandas latinas (por ejemplo) ya son españoles. No debe criminalizarse al inmigrante, sino al delincuente. Nosostros también tenemos buenos elementos, como el hijolagranputa ese que ha golpeado a la niña en el metro sólo por el color de su piel.
En principio (he leído todo el post) me parece que se han sacado un poco de quicio las cosas. Inmigración no es sinónimo de delincuencia, ni mucho menos. La buena gente que viene a España a trabajar y a contribuir con su esfuerzo en el avance del país es mayoría. Pero el problema radica en cuando se encuentran aquí, y comprueban que su situación no sólo no mejora respecto a su lugar de origen, sino que la empeora el hecho de estar en un país extraño, sin trabajo, sin posibilidad de encontrarlo y con una familia que mantener. Eso es un foco de delincuencia. Encima, exportan de sus países formas de delincuencia que nosotros, como país, desconocíamos. Las bandas eran prácticamente algo nuevo para nosotros hasta que llegaron los famosos ñetas y latin kings. Los asaltos a domicilios por grupos organizados, armados y entrenados militar o policialmente, eran hechos aislados y casi imperceptibles hasta que llegaron los grupos de países del este. La mendicidad organizada y estructurada en plan mafias, no se daba aquí hasta la venida de ciudadanos rumanos. Todo esto es tan complicado, que puede tener incluso tintes xenófobos. No quiere decir que todos los inmigrantes sean delincuentes, ni mucho menos, pero sí que hay ciertos nuevos modos de delinquir que son importados de esos países. Pero aquí nos integramos enseguida: de hecho, muchos miembros de esas bandas latinas (por ejemplo) ya son españoles. No debe criminalizarse al inmigrante, sino al delincuente. Nosostros también tenemos buenos elementos, como el hijolagranputa ese que ha golpeado a la niña en el metro sólo por el color de su piel.